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Por Juan Esteban Lewin | Nohora Celedón · 05 de Julio de 2019

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Ayer Juan Daniel Oviedo, director del Dane, presentó los datos definitivos del censo de 2018, que no se hacía desde 2005.

El dato de que a mediados de 2018 vivían 48,2 millones personas en Colombia, y no los casi 49,7 que proyectaba el mismo Dane, es un cambio mucho menor que el que mostraban los primeros adelantos del censo, como cuando Oviedo dijo que estimaban que había 45,5 millones de personas. 

Que el desfase no sea de 4,2 sino de 1,5 millones de personas significa que, visto en su conjunto, el país no es tan diferente al que muestran las cifras oficiales actuales, construidas con las proyecciones de los 49,7 millones. 

Sin embargo, al mirar en detalle, sigue en duda cuánta gente vive en cada departamento y municipio, un detalle que no es menor y por el que Oviedo y los documentos oficiales de ayer (el comunicado de prensa y la presentación) solo pasan rápidamente, pero que se nota al comparar dos de las cifras publicadas.

Una es la cifra total de 48.258.494 personas, y otra son los 44.164.417 censados que aparecen en la presentación como suma de las poblaciones por departamento.

La diferencia se debe a que en los censos se suman las personas efectivamente censadas con las que se estima que también vivían en el país pero no se alcanzaron a encuestar. Esas son las llamadas ‘omitidas’, como explica la misma presentación:


 

Una situación que el Dane había dicho que era previsible desde las entregas anteriores de datos, como por ejemplo en la de noviembre.

El lío es que esas omitidas todavía no aparecen en las cifras por departamentos y Bogotá, por lo que los datos regionales no son definitivos (se conocerán solo en casi tres meses), mientras el nacional sí.

Sin embargo, esa discrepancia no quedó clara. 

Por ejemplo, Conexión Capital, del canal de televisión público de Bogotá, dio por cierta y definitiva la cifra: 

Y lo mismo entendió City TV

Eso a pesar de que, para la capital, Oviedo dijo en la rueda de prensa “la declaratoria censal tiene una población de 7,2 millones de habitantes, que es una población que va a tener que ser ajustada porque ese 7,2 millones corresponde a la base de 44,2, que es la base censal”.

Un error similar pasó con otros departamentos como el Atlántico:

O en regiones enteras como el Caribe:

En parte, el error se pudo deber a que otras partes de los documentos oficiales no eran claras, como el comunicado de prensa que parece indicar que son datos finales:

Por eso seguramente en las próximas semanas habrá dudas, de nuevo, sobre la población por departamento y por municipio, pues son datos de los que se definirán por ejemplo las transferencias que reciben de la Nación para salud y educación.

Y en esa discusión, seguramente aparecerá otra pregunta.

¿Por qué hubo tantos “omitidos”?

La cifra de 4 millones de omitidos pinta demasiado alta, y es el motivo del salto de la cifra total de 45,5 a más de 48 millones

En la presentación de noviembre, el Dane había calculado 1,3 millones de omitidos:

Pero ahora habla de más de 4 millones:

Para el director del Dane se sumaron varios factores que hicieron que el margen fuera tan alto, del 8,5 por ciento de omitidos (en el censo de 2005 la cifra fue de 3,7 por ciento), desde limitaciones tecnológicas o financieras hasta la desinformación de que el censo iba a servir para hacer fraude electoral, y que generó que hubiera rechazo a los censistas en varias regiones del país.

Una fuente que conoce el Dane por dentro pero que no da su nombre porque no es vocero oficial, le explicó a La Silla que aplicaron cinco modelos para estimar los omitidos, entre los que estaría cruzar con otras fuentes como las bases de datos de la Registraduría, el Sisbén o los pagos de seguridad social del Pila.

Aunque eso habla de fortaleza técnica del ejercicio, no necesariamente explica por qué el porcentaje de omitidos fue del 8,5 por ciento, cuando el promedio en América Latina, según el Dane, es del 5,7 por ciento, y Oviedo hace menos de dos meses dijo que Colombia iba a estar “muy por debajo” del 9,3 por ciento de Chile.

Tampoco por qué el Dane dijo en noviembre que había una población tanto menor.

Como se da después de que Oviedo puso un espejo retrovisor de críticas a sus antecesores (que negó en la rueda de prensa de ayer), ese cambio en la cifra gruesa, más los que se verán en las poblaciones locales, cuando se publiquen las cifras oficiales, se le pueden devolver como un bumerán. Más aún cuando los nuevos datos se revelarán el 30 de septiembre, a cuatro semanas de las elecciones departamentales y municipales.

Pero, sobre todo, pueden afectar la credibilidad del Dane cuando, como fuente de estadísticas clave para tomar decisiones públicas, el país necesita que esté blindado de sospechas.

Comentarios (2)

Henry Castro Gerardino

07 de Julio

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Hay gente ingenua y Lewin se lleva el premio mayor. Desde cuándo las cifras d...+ ver más

Hay gente ingenua y Lewin se lleva el premio mayor. Desde cuándo las cifras del DANE ganaron en confiabilidad? Un porcentaje alto de colombianos ponen en duda y cuestionan todos los ejercicios que realice la institución. Y el censo es el premio mayor. Fuí censista en dos ocasiones y eso era el caos en Bogotá. Y qué decir de las zonas dominadas por la guerrilla? Quién entra allá? Despierte Lewin.

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