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Mi nombre es Dalton Perea, soy oriundo de Puerto Salgar Cundinamarca, con ascendencia Chocoana pero netamente Salgareño de pura cepa.

 

Nací en el Barrio Primero de Mayo en la escuela que lleva el mismo nombre cuando mi padre (Profesor Alfonso Perea) y mi madre (Profesora Mercedes Luna de Perea) eran docentes en esta institución, posteriormente nos radicamos en el barrio Alto Buenos Aires. En total mi familia y mis padres viven en nuestro querido Puerto Salgar hace ya casi cuarenta años.

 

Cursé mi primaria en la escuela Antonio Ricaurte de Puerto Salgar, hoy Colegio Antonio Ricaurte, y mi bachillerato lo realicé en el Instituto Nacional Dorada (INSNALDO), una vez terminado mi bachillerato ingresé al Seminario con la intensión de ser Sacerdote; duré seis años, tiempo en el cual tuve el privilegio de ser formado por padres Jesuitas. Finalmente en este discernimiento vocacional descubrí que aunque tenía un deseo inmenso de servir tanto a Dios como a Mi Gente creo que fui honesto, diáfano y transparente y opté por retirarme y ser un excelente profesional y no un mal Sacerdote como quizás lo hubiese sido ya que soy un profundo enamorado de aquel divino, bello, hermoso y encantador ser llamado Mujer y esto era un limitante para ejercer el Sacerdocio.

 

Por obvias razones luego de este tiempo con los Jesuitas me hice Licenciado en Filosofía y Letras y realicé estudios posteriores en Filosofía del Derecho, actualmente me encuentro terminando mi segunda carrera: Ciencias de la Información y la Documentación, Administración de Bases de Datos y Redes Informáticas (7mo Semestre).

 

En el momento soy funcionario de Naciones Unidas desde hace ya cuatro años, laboro en el Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo en los Objetivos de Desarrollo Del Milenio - ODM.

 

Vale la pena mencionar que durante toda mi adolescencia y juventud, tanto en la escuela como en el colegio no hice otra cosa que laborar en Salgar como en Dorada en actividades culturales, recreativas pero ante todo Sociales canalizadas por medio de grupos juveniles, infancia misionera, movimientos navideños infantiles, programas radiales entre muchos otros procesos emprendidos con la ayuda de mis grandes amigos y compañeros que compartían conmigo el altruista y filantrópico propósito, sueño e ideal de dejar un mundo mejor del que encontramos al llegar a esta tierra, propósito por el cual aún sigo luchando, trabajando y existiendo.