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La Silla Vacía estuvo el 21E en el centro de Bogotá, a donde se esperaba que llegara una de las principales movilizaciones de la primera jornada del paro nacional en el año. Sin embargo, en medio del enfrentamiento entre capuchos y Esmad se terminó fragmentando. Le hicimos seguimiento a cómo actuaron los capuchos. Acá está el minuto a minuto.

4:00 de la tarde - “Muchachos, acá no es. Vamos”, dice un capucho a los otros para que desarmen la trinchera que hicieron para bloquear el paso de la 26 a la carrera séptima, al lado del edificio Colpatria. Son unos 30 jóvenes. 

La Policía que esperan no llega.

Anarcos, que son grupos de personas antisistema (algunos estudiantes), encapuchados con distintivos que dicen ‘UD’ (Universidad Distrital) y otros grupos más de jóvenes, la mayoría con capucha, cogen la Séptima hacia el sur, para la Plaza de Bolívar. 

Caminan al lado, pero van por parches. No todos se conocen.

4:28 de la tarde - Paran cuando llegan a la Jiménez, se encuentran con 12 agentes de la Fuerza Especial de la Policía que rodean con escudos el edificio del Banco de la República.

Verlos basta para que varios arranquen a romper ladrillos y piedras grandes sobre el piso para guardar los pedazos. “¡Cerdos, cerdos!”, gritan.

Una mujer sin capucha grita: “A parar para avanzar”, que es la arenga que representa este paro, pero nadie responde: “viva el paro nacional”.

No hay carteles. 

Del tumulto de encapuchados vuela la primera piedra a la línea de policías que rodea el Banco de la República.

Otras más caen descoordinadas y descachadas a esa esquina de la Jiménez. Una punkera de pelo rosado tira una bola de pintura azul sobre uno de los escudos. Un habitante de calle lanza otra piedra.

“¡Noooo, chicos, no!”, grita un grupo de marchantes que también iba para la Plaza, algunos con cacerola en mano. Ahí comienza la aplicación del nuevo protocolo que presentó la alcaldesa Claudia López y cuyo primer punto es la sanción social a los violentos. 

“¡Sin violencia!”, siguen otros que con sus manos cubren a los policías.

La pedrea para unos segundos. Algunos capuchos quedan desorientados. Se miran entre sí. Uno de ellos se pone del lado de los que piden parar la violencia. 

4:42 de la tarde - Cuando la Policía llega por la Octava (una cuadra más abajo de la Séptima) y con el Esmad detrás, todo se recalienta. Y es que aunque el Esmad no ataca en ese momento, según el protocolo sólo debe aparecer como último recurso.

“Ahora sí empezó la fiesta”, celebran unos marchantes sin capucha. Uno de ellos se enrolla la bufanda en la cara.

Llegan los gestores de convivencia, que es el segundo punto del protocolo si la sanción social a los violentos no es efectiva, para proteger a unos vendedores ambulantes. Se paran entre el tumulto que apedrea y el Esmad. Los gestores gritan para protegerlos, pero a los capuchos no les importa. La pedrea sigue.

Cuando el Esmad retrocede, los gestores les piden a los capuchos que sigan su camino a la Plaza, pero se quedan. No parecen dispuestos a irse hasta que el Esmad no se vaya.

El Esmad no se va. Los capuchos arman barricada. “¡Cerdooos, cerdoos!”, arengan unos.

Cuando el humo crece, la calentura que había mermado con el Esmad unos pasos atrás, vuelve a subir a punta de piedra.

5:04 de la tarde - El Esmad entra con toda en medio del humo.

Sigue con gases, bombas aturdidoras y bolillo en mano en sentido sur de la Séptima, persiguiendo a los capuchos que corren hacia la Plaza.

La Fuerza Especial de la Policía que estaba en el Banco de la República arma una línea que divide la marcha y se pone frente a los capuchos que corrieron por la Séptima hacia el norte.

Allí ya no hay Esmad, así que el protocolo vuelve al punto anterior: uso de la fuerza policial disponible (que no es Esmad). En frente de ésta hay manifestantes con cacerola, muchas personas que se recogieron hacia el andén del Parque Santander (al lado del Banco de la República) y jóvenes con y sin capucha gritándoles “cerdos” a los Policías.

Unos arengan por un rato: “¿Por qué, por qué, por qué nos asesinan? Si somos la esperanza de América Latina”. “Soooooy, soy estudiante soooooy, yo quiero estudiaaaaar para cambiar la sociedad”.

Otros están dispuestos a medir cuánto duran los policías aguantando piedra.

Cuando parece que no hay más piedras, se la rebuscan.

E incluso sacan de la reserva.

Para ellos eso es clave para poderse mantener en la línea y no retroceder, pues cuando la Policía ve que la piedra se acaba, avanza. El nivel de preparación se nota en que algunos llevan martillo para romper adoquines y otros, su láser para encandelillar a los policías y evitar que vean y apunten.

Entre piedra, avanzada, piedra, avanzada, pasa el tiempo:

5:40 de la tarde - 35 minutos después de que el Esmad dispersó la marcha hacia el sur de la Séptima y la Fuerza Especial de la Policía recibió con escudo la pedreada desde la parte norte, la Policía avanza para darle entrada al Esmad en esa zona. Es decir: volvió a ser aplicado el último punto del protocolo.

Y ahí comienza el enfrentamiento de siempre, que ya sabe a rutina.

Suenan más bombas aturdidoras y corren los que antes apedreaban. Ahí se nota que en medio del agite aplican unas tácticas básicas para enfrentar y, al tiempo, protegerse de la Policía.  

“¡No corran, muchachos, no corran. Resistamos!”, dicen unos. “¡No den la espalda, nunca den la espalda!”, piden otros. 

Pero cuando sueltan los primeros gases lacrimógenos, nadie para y los que no tienen capucha se ponen tapabocas.

El vinagre, que usan para neutralizar el efecto de los gases lacrimógenos, siempre está presente y quien lo tiene está dispuesto a darle un poco a quien se lo pida, incluso a periodistas.

Hasta la calle 19 con Séptima llegan corriendo los gaseados. Pasan esa avenida y los carros los separan del Esmad. Siguen lanzando piedra.

Después de la 19, los que quedan se dispersan.

6:34 de la tarde - En la entrada de la Plaza de Bolívar sigue el tropel con Esmad y tanqueta. Allí están los manifestantes que habían quedado del lado sur después de que la marcha quedó dividida.

Una vez los dispersan, los capuchos se reúnen a tomar decisiones. Por ejemplo, unos siete que acaban de ser gaseados y que parecen más niños que jóvenes, van por la Octava y paran en la Jiménez para decidir si seguir o no hasta la Plaza. 

“Oiga, ñero, no; no vayamos a la Plaza, allá están los 'no violencia' y no aguanta llevarles el Esmad”, dice uno que se quitó la máscara. “Pero si ya están allá, allá es donde nos necesitan”.

Mientras tanto otros dos, de unos 17 años, en medio de risas, se retan sobre quién es capaz de subirse a la tanqueta del Esmad. Se van hacia la Plaza y el tropel sigue a un costado del Palacio de Justicia. Eran las 7:17 de la noche. 

En La Silla queremos entender a fondo el mundo de los capuchos. Si conoce [email protected] o usted es [email protected] y quiere hablarnos, escríbanos a [email protected] o [email protected] 

Comentarios (16)

José Saramago ..

23 de Enero

3 Seguidores

“La historia de Dilan Cruz”
Hay dos tipos de manifestantes, los pací...+ ver más

“La historia de Dilan Cruz”
Hay dos tipos de manifestantes, los pacíficos y los violentos, y Dilan Cruz NO era de los pacíficos, sí el típico agresor destructor de ciudad, pero que medios de comunicación lo muestran como si hubiese sido el pobre angelito, “el mártir”; así mismo la vocera promotora del paro -y parece que de los vándalos- Claudia López lo nombro por lo menos 5 veces en su discurso.

Juancro

23 de Enero

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Todo es blanco o negro, malos o buenos; Osea que al no ser un pobre angelito, ...+ ver más

Todo es blanco o negro, malos o buenos; Osea que al no ser un pobre angelito, la policía tiene el derecho a matar, siendo juez, fiscal y verdugo, definitivamente esta sociedad esta muy enferma...

José Saramago ..

23 de Enero

3 Seguidores

Ese capitán del ESMAD que disparo el artefacto contra los manifestantes JAMAS...+ ver más

Ese capitán del ESMAD que disparo el artefacto contra los manifestantes JAMAS lo hizo con al intención de matar a nadie, ejercía su función apunto a los pies de los manifestantes, y en el trayectoria del proyectil se le traviesa de pronto la cabeza de Dilan Cruz(triste perdida de una vida humana),quien rezagado justo antes estaba dañando el bien publico y privado y agrediendo a la fuerza publica.

harriarq

24 de Enero

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La policía tiene derecho al uso de la fuerza para controlar los desmanes, qui...+ ver más

La policía tiene derecho al uso de la fuerza para controlar los desmanes, quienes tildan a estos servidores públicos de asesinos deben primero medir las circunstancias, los medios que se utilizan y las "personas" que están afectando los bienes públicos, porque cuando te atacan ahí si pides que la policía aparezca, es una moral al revés, defiendan al ladrón y vándalo, pobrecito.. Derechos y Deberes

harriarq

23 de Enero

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Podemos seguir viendo extremos, los pacíficos y los violentos, los que marcha...+ ver más

Podemos seguir viendo extremos, los pacíficos y los violentos, los que marchan, los que no, los que vigilan... el problema de la educación no solo es por calidad, también es por contenido, los encapuchados representan la cobardía que detrás de la mascara se envalentona y vandaliza, que se puede esperar de quien no da la cara, educados para romper sin responder, entrenados en la alienación pura..1

Zazie

23 de Enero

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Dilan no era un encapuchado, y asi lo fuera, aunque uno no sea un "pobre angel...+ ver más

Dilan no era un encapuchado, y asi lo fuera, aunque uno no sea un "pobre angelito", la vida de un ciudadano no puede valer menos que unos ladrillos o las puertas de unas estaciones.

Elgatodeschrodinger

23 de Enero

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Si los daños que produjeran los angelitos se limitaran a la modalidad de epa colombia esto seria anecdotico, es claro que una sociedad que no valora el bien publico, no tiene respeto por la ley que es intangible, el intento de sabotear personas de escasos recursos para que no trabajen tampoco vale una vida, pero cuando uno mira un salvaje tirando una piedra o una bomba, es un asesino a lo goliath

Si los daños que produjeran los angelitos se limitaran a la modalidad de epa colombia esto seria anecdotico, es claro que una sociedad que no valora el bien publico, no tiene respeto por la ley que es intangible, el intento de sabotear personas de escasos recursos para que no trabajen tampoco vale una vida, pero cuando uno mira un salvaje tirando una piedra o una bomba, es un asesino a lo goliath

José Saramago ..

23 de Enero

3 Seguidores

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-16182162
Constante: jóve...+ ver más

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-16182162
Constante: jóvenes, ignorantes, manipulados, resentimiento.
Unos CAPUCHOS los controla las Bandas Criminales que llaman “guerrillas”, el ELN en la UN y las FARC en la UD; por ahí debe haber una conexión con politiqueros de extrema izquierda. Otros son controlados por el microtrafico. Están los que quieren aprovechar para saquear y robar...

Elgatodeschrodinger

23 de Enero

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Esto se llama salir del closet, es importante identificar que si LSV es parte del paro, mostrarlo desde adentro es el primer paso para que podamos entender a quien representa realmente la calle, quienes son sus financiadores y quienes sonlos instrumentos que lo magnifican, espero que despues de esta sincerada nos cuenten de los 3.000 puntos que tienen, a quien beneficia realmente y que implica...

Esto se llama salir del closet, es importante identificar que si LSV es parte del paro, mostrarlo desde adentro es el primer paso para que podamos entender a quien representa realmente la calle, quienes son sus financiadores y quienes sonlos instrumentos que lo magnifican, espero que despues de esta sincerada nos cuenten de los 3.000 puntos que tienen, a quien beneficia realmente y que implica...

Juanita León

24 de Enero

866 Seguidores

La Silla no es parte del paro. En esta historia tratamos de ayudar a entender ...+ ver más

La Silla no es parte del paro. En esta historia tratamos de ayudar a entender quiénes son los encapuchados. En realidad ni entiendo tu comentario.

Elgatodeschrodinger

24 de Enero

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Antes LSV mostraba los diferentes actores de los problemas, como se afecta una empleada que vive en suba y no puede salir o un vendedor ambulante, ellos son actores que antes veiamos, este paro ha sido cubierto mas desde la mecanica, al principio no habia pliego y ahora no sabemos a quien benenficia ni que implica en costos ni a quienes perjudica y a quien beneficia, se volvio parlante De La CALLE

Antes LSV mostraba los diferentes actores de los problemas, como se afecta una empleada que vive en suba y no puede salir o un vendedor ambulante, ellos son actores que antes veiamos, este paro ha sido cubierto mas desde la mecanica, al principio no habia pliego y ahora no sabemos a quien benenficia ni que implica en costos ni a quienes perjudica y a quien beneficia, se volvio parlante De La CALLE

Gustavo Adolfo

23 de Enero

0 Seguidores

A los capuchos no los controla nadie. Son jóvenes que quieren emoción, que j...+ ver más

A los capuchos no los controla nadie. Son jóvenes que quieren emoción, que juegan a la guerra. Es responsabilidad de las organizaciones y sobre todo de las Universidades trabajar para enseñarles que nada logran con violencia. No podemos ser tolerantes con el vandalismo, menos cuando puede terminar en muertes inútiles.

Zazie

23 de Enero

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Puede haber algo de eso, pero considero una fantasía pretender que después d...+ ver más

Puede haber algo de eso, pero considero una fantasía pretender que después de mas de 50 años de violencia una sociedad se reponga así nomas; hay que reconocer que la violencia no es solo de "unos pocos". Colombia aún no ha podido llegar a un estado en el que sea fácil discernir entre conflicto y violencia porque las decisiones sencillamente las impone el mas fuerte.

Henry Castro Gerardino

24 de Enero

140 Seguidores

Todo el que levanta la mano empuñando una piedra para atacar a otra con la in...+ ver más

Todo el que levanta la mano empuñando una piedra para atacar a otra con la intención clara y precisa de hacer daño, no es inteligente, no es un angelito, es un asesino. Así, simplemente. Qué sociedad se construye de esta manera. Cómo puedo estar tranquilo si mi vecino es un ser violento que se arma, por cualquier razón para matar. Por qué debemos tenerle consideraciones? Está en juego la vida mía

chjarami

24 de Enero

1 Seguidores

Estos son antisociales, en el sentido literal de la palabra. La adrenalina les...+ ver más

Estos son antisociales, en el sentido literal de la palabra. La adrenalina les gana, y la decencia hacia el prójimo no está en sus cuentas. El paro es solo una excusa. Ahora: la mayoría de los que paran no son así. Es bueno ver que esa mayoría, aunque no son culpables, asumen su corresponsabilidad y tratan de frenar la violencia. Es un inicio de madurez política.

Marleny Barrera López

24 de Enero

5 Seguidores

Interesante crónica. Ojalá hallen a un "capucho" para que nos explique su actuar y si están organizados o son espontáneos. También será interesante conocer la visión de un integrante del ESMAD, por qué si los protocolos les impiden disparar a la cabeza y a una distancia determinada sucedió lo de Dilan y hay personas afectadas en los ojos? Y si la Policía infiltra las marchas.

Interesante crónica. Ojalá hallen a un "capucho" para que nos explique su actuar y si están organizados o son espontáneos. También será interesante conocer la visión de un integrante del ESMAD, por qué si los protocolos les impiden disparar a la cabeza y a una distancia determinada sucedió lo de Dilan y hay personas afectadas en los ojos? Y si la Policía infiltra las marchas.

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