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Por Carlos Hernández Osorio · 23 de Noviembre de 2019

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A las 6:00 de la mañana de este sábado terminó el toque de queda en Bogotá, una medida que no se aplicaba en toda la ciudad desde 1977 y que el presidente Iván Duque le pidió tomar al alcalde Enrique Peñalosa ante los hechos vandálicos que comenzaron el jueves, el mismo día del paro contra el Gobierno Nacional, y que continuaron ayer, sobre todo, en localidades del sur.

Se trató de una medida drástica en un momento en el que whatsapp y las redes sociales, como ocurrió en Cali el jueves, se convirtieron en canales propicios para esparcir miedo ante saqueos, atracos y ataques a establecimientos públicos y privados.

Pero como no sólo aplicó en las zonas de los desmanes, quienes participaron del paro y siguieron haciendo cacerolazos pacíficos en zonas donde había reinado la calma también terminaron cobijados por la medida a última hora. Esto a pesar de que los mismos Duque y Peñalosa habían diferenciado a los manifestantes de los vándalos.

El efecto entre los manifestantes, según lo visto anoche en los cacerolazos y las reacciones de líderes afines al paro, fue una sensación de que Duque privilegia la mano dura sobre el diálogo, a pesar de que ayer mismo anunció que la semana entrante convocará a una “conversación nacional”.

 

¿Quiénes son los vándalos? Una respuesta desde Suba

Suba fue un caso particular el jueves del paro porque en esa localidad del noroccidente de Bogotá, la más poblada con cerca de 1,2 millones de habitantes, lo que comenzó como una de tantas marchas contra “el paquetazo de Duque”, terminó en caos.

Sin embargo, una cosa estuvo separada de la otra.

Desde hace unas semanas había comenzado allá la organización del paro, con la idea de hacer una concentración inicial en el Portal de Transmilenio y salir hacia la Plaza de Bolívar o hacia la Calle 26.

Organizaciones sociales, partidos como el Polo, Alianza Verde y Colombia Humana, convocaron, a dos momentos: uno a las 5:30 y otro a las 8:00 de la mañana del jueves.

Las peticiones eran las mismas que, en general, aglutinaron a la gente en todo el país: la expectativa por una serie de reformas económicas conocidas como “el paquetazo de Duque”, a lo que le sumaron causas locales, como la defensa de los humedales.

“Llegamos a un acuerdo para llegar a las 5:30 a invitar hasta las 8 a la gente a que se sumara al paro en un plantón informativo”, nos dijo Miguel Muñoz, uno de los organizadores.

Las intervenciones del Esmad comenzaron temprano porque un grupo de quienes se citaron en el Portal decidió salir a manifestarse a la calle y bloquear vías. “La idea también era hacer bloqueos intermitentes”, nos dijo Juan Carlos Bernal, un líder del Polo que hizo parte de la organización.

Sin embargo, hasta ese momento no había vandalismo, pero el ingreso al portal de los alimentadores fue cerrado y los usuarios sólo pudieron entrar a pie.

Posteriormente la operación fue suspendida, y “cerca de mil personas se quedaron en el Portal sin saber qué hacer”, agregó Muñoz.

La tensión ya aumentaba. Afuera, algunas personas que habían salido a bloquear tiraron contenedores de basura a las vías de Transmilenio. La Silla Cachaca no logró establecer si lo hicieron antes o después de la intervención del Esmad, pero ese también fue un punto de confrontación entre ambas partes.

Sin embargo, en lo que coinciden las cinco fuentes que participaron en esa marcha con las que hablamos, fue que hasta ese momento, más allá de ese episodio, no había un brote de vandalismo como el que se vivió más tarde.

“Comenzamos a marchar como 50 o 100 personas. Inicialmente nos tiraron dos gases cuando íbamos por la calle, pero comenzamos a gritar: ‘sin violencia, sin violencia’, y cuando los del Esmad se dan cuenta de que no queremos generar revuelta con nadie, nos dejan seguir y se nos empieza a sumar más gente”, nos dijo Muñoz.

Sin embargo, hubo “una gente que comenzó a invitar a quedarse haciendo bloqueos”, nos dijo Andrés Cortés, un joven recién elegido como edil del Partido Liberal que salió a marchar.

En lo que coincidieron todos fue en que quienes habían participado en la organización de la jornada mantuvieron sus planes de salir de la localidad para unirse a las demás marchas.

Nunca la idea fue quedarse, y lo cumplieron, por lo que los que armaron bloqueos horas después de que la marcha salió de Suba e hicieron saqueos, no hacían parte de la jornada de paro.

El Alcalde local de Suba, Édgar Sinisterra, culpó sobre todo a ciudadanos venezolanos. Una de nuestras fuentes nos dijo que sí notó gente con acento de ese país metida en los disturbios, pero otras dos hicieron énfasis en que si bien es probable que hubieran participado personas provenientes de ese país, también había muchos colombianos.

La Policía ha dicho que no puede confirmar si eran en su mayoría venezolanos.

“Era, sobre todo, gente de estratos bajos que quería armar pleito y sin ninguna intención reinvindicativa”, nos dijo una fuente de la localidad que participó en la movilización para aclarar que los de los saqueos no dejaron claro nunca un interés político como el que sí han mantenido siempre los del paro.

“También hubo mucho menor de edad que se unió sólo por armar problema. Yo no sé bien qué los movía”, nos dijo otra fuente.

Aún no es claro si hubo una organización previa para confrontar de forma tal a la Policía que incendiaron una moto, robaron las bicicletas del Portal y destrozaron el Súper CADE, de donde se robaron 26 computadores con los que son atendidas 5 mil personas a diario. Y eso es algo que todavía está por verificarse en los casos de las demás localidades.

“Uno ve que fue mucha cosa espontánea de una gente”, dice Muñoz. “Aquí ya hay antecedentes de que hay gente que aprovecha las protestas para hacer saqueos”, nos dijo Saúl Cortés, un líder de Colombia Humana en Suba. En el barrio Gaitana, por ejemplo, hay antecedentes de saqueos en medio de protestas políticas, como durante el paro agrario de 2013.

La espontaneidad, sin embargo, la descarta Peñalosa, que ese jueves dijo que “lo que ocurrió hace pensar que eso no era un hecho espontáneo, sino que el trabajo destructivo y de vandalismo era algo organizado”.

Una fuente de la Alcaldía nos precisó que el mismo Alcalde les dijo que lo estaba tomando como hechos “ajenos a la marcha, y que son grupos que atacan en escaramuzas y bajo una dirección. La Sijín de la Policía está detrás de eso”.

Durante la marcha del jueves, La Silla Vacía, por su parte, vio cómo desde la calle 13, en dirección hacia la Plaza de Bolívar, se sumaron jóvenes que no hacían parte ni de grupos de estudiantes, que no cantaban arengas relacionadas con el paro y que sólo iban movidos por gritar contra la Policía. Uno, por ejemplo, iba armado de un bate; otro llevaba un trapo que decía “Tombos hp”, que les mostraba a los policías que estaban dentro de las estaciones de Transmilenio ya vacías, mientras que otro que lo acompañaba escribía grafitis en las puertas como “Bogotá no copea”.

En la Plaza de Bolívar vimos gente similar, que fue la que, encapuchada, en algún momento promovió la pedrea a la Policía y al Palacio Liévano, donde funciona la Alcaldía, como contamos en nuestra crónica en vivo desde allá.

Eran tan ajenos a la marcha, que muchos participantes les insistían: “sin violencia, sin violencia”, y se les paraban al frente para que no actuaran de esa manera, algo que ya es común en las marchas, y que incluso ya hacen con más frecuencia los mismos estudiantes universitarios cuando los capuchos (entre ellos sí muchos con consignas claramente identificables y políticas) intentan apropiarse de las movilizaciones.

Lo del jueves en Suba, que queda en el noroccidente de Bogotá, y lo que siguió ayer en localidades del sur tiene características similares.

En Meissen (Ciudad Bolívar) un grupo de personas robó un bus del SITP y lo usaron para chocar contra un Ara y poder entrar a saquearlo. En Patio Bonito (Kennedy), otro grupo robó un supermercado. En la estación de Transmilenio Biblioteca El Tintal encapuchados atacaron a policías adentro; en Molinos (Rafael Uribe Uribe), otro grupo intentó entrar de forma violenta a la URI de la Fiscalía; mientras que en Perdomo (Ciudad Bolívar) destruyeron el CAI.

Y, sobre todo, se viralizaron videos en redes de grupos de encapuchados que ingresaban o intentaban ingresar a casas y conjuntos cerrados a robar, sin que hasta anoche hubiera un balance sobre el saldo de afectaciones que dejó ese fenómeno, y si efectivamente todos los casos reportados en videos por redes sociales y en llamadas a la Policía eran ciertos.

La movilización política, claramente, no estaba allá, y más bien se preparaba para una nueva jornada de cacerolazos, que comenzó en la Plaza de Bolívar sobre las 4 de la tarde, pero allá el Esmad sacó a punta de bombas aturdidoras y gases a los manifestantes sin que hubiera hechos de por medio que lo hicieran justificable, a juzgar por lo que reportaron no sólo los participantes, sino medios como City TV y CM&.

Posteriormente llegó el toque de queda, con lo que también se corrió el riesgo de relacionar los hechos vandálicos con las protestas, más porque los primeros arrancaron el jueves en medio del paro. Como dijo en televisión una habitante de Ciudad Bolívar pasadas las 9 de la noche, agradeciendo la medida: “La gente se ha aprovechado del cacerolazo para transgredir la propiedad ajena”.

Un toque de queda total basado en llamadas confusas

El toque de queda inicialmente lo anunció la Alcaldía para Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar, localidades del sur donde se concentró el vandalismo todo el día y que finalmente fueron militarizadas.

Sin embargo, quedó para toda la ciudad con la intervención del presidente Iván Duque, y las razones quedaron plasmadas en un decreto de ocho páginas, en el que, además de referirse al “bloqueo de vías, perturbación del derecho a la libre locomoción de los habitantes, vandalismo que afecta al sector público y privado (...) saqueos al comercio formal”, también se sustenta en las llamadas a la línea 123 durante todo el viernes.

Eso es llamativo porque muestra que efectivamente en toda la ciudad se presentaron muchas llamadas por “manifestaciones / motines”; no sólo en las localidades de las que más se habló, como Kennedy (509 llamadas), Suba (498), Ciudad Bolívar (229) y Bosa (217), sino otras que no estaban en el radar, como Teusaquillo (279), Engativá (91) y Antonio Nariño (203). En total, aparecen 3041 llamadas en 19 localidades (no hay reportes de Sumapaz), como sustento para el toque de queda.

Sin embargo, cuando ya la medida estaba rigiendo, el propio Peñalosa dijo en un video que en buena parte de las llamadas que estaban recibiendo les informaban de hechos, sobre todo de intento de vándalos por meterse a conjuntos residenciales a robar, que, a la hora de verificarlos, no se comprobaba que fueran ciertos.

Algunos líderes políticos y de opinión que marcharon el jueves vieron la medida, no sólo como exagerada, sino como una muestra de que Duque también tenía la intención de afectar a quienes querían seguirse manifestando, por ejemplo mediante cacerolazos, de forma pacífica contra su gobierno, y por eso mismo no vieron una señal suficientemente clara del Presidente de ofrecer diálogo (más cuando los cacerolazos son símbolo de querer llamar la atención a punta de ruido para captar la atención de los gobernantes):

(Petro criticó el toque de queda a pesar de que él, como Alcalde, decretó uno en tres localidades en 2013).

Y, efectivamente, lo que hizo buena parte de los manifestantes fue caso omiso a la medida, comenzando por los alrededores de la casa de Duque, en Usaquén, al nororiente de Bogotá:

también en Chapinero, al oriente:

en Teusaquillo, por el centro

y en Cedritos, al norte

Lo drástico de la medida, entonces, no les importó, o les molestó al punto de desobedecerla como forma de enviar el mensaje de que quieren que los sigan sintiendo y de que se manifiestan de una forma opuesta a la de los vándalos.

La “conversación nacional” que prometió abrir Duque arranca el próximo miércoles, y de cómo salga eso, depende en buena medida lo que siga pasando en las calles, incluyendo posiblemente lo que pase con los vándalos, que han aprovechado la zozobra del momento político para pescar en río revuelto.

Comentarios (13)

Hector Piragauta

23 de Noviembre

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El mensaje de Duque con el toque de queda; 1) no quiere el dialogo y sigue esc...+ ver más

El mensaje de Duque con el toque de queda; 1) no quiere el dialogo y sigue escuchando sin decir nada, 2) si acaso continuará con sus consejos comunitarios la forma mas barata de no comprometerse con algo 3) no distinguir un cacerolazo de una asonada 4) deja la duda de algo que fue constatado por los estudiantes : los capuchos son policías!

harriarq

23 de Noviembre

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Que respuesta puede dar a los sinsentidos del paquetón cuando llevan una sema...+ ver más

Que respuesta puede dar a los sinsentidos del paquetón cuando llevan una semana aclarando todo y no hay escuchas, se presentan vándalos organizados y lo inimaginable, idiotas útiles dicen que es la misma policía, la policía cuidando a los unos y atacado por los otros, retirando escombros, deteniendo delincuentes, acompañando a los des obligados y ahora dizque se disfrazan... desconcierta lo idiota

Elgatodeschrodinger

23 de Noviembre

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Es que esta investigando para que sirve el cerebro, es mas ni contar sabe, hay mas encapuchados que policias, pero ademas se enfrentan a los policias es la multiplicacion de los idiotas,yo creo que piensan que la gente que ve un bus estrellarse contra un almacen para saquear si se logran sacar cacerolas es cacerolazo,Duque no tiene forma de responder porque santos vendio al pais y desarmo el orden

Es que esta investigando para que sirve el cerebro, es mas ni contar sabe, hay mas encapuchados que policias, pero ademas se enfrentan a los policias es la multiplicacion de los idiotas,yo creo que piensan que la gente que ve un bus estrellarse contra un almacen para saquear si se logran sacar cacerolas es cacerolazo,Duque no tiene forma de responder porque santos vendio al pais y desarmo el orden

Jorge Enrique Gómez Pardo

23 de Noviembre

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1/3 ¿Alguien con algún sentido de la realidad y alejados de una oposición y...+ ver más

1/3 ¿Alguien con algún sentido de la realidad y alejados de una oposición ya enfermiza al gobierno puede creer que es excluyente dialogar a tomar todas medidas a las que haya lugar en el marco de la Constitución y la ley para garantizar la seguridad de los colombianos? ¿Es eso tan difícil de entender? Su izquierdismo y oposición enfermiza ya se está convirtiendo en POPULISMO VIOLENTO.

Jorge Enrique Gómez Pardo

23 de Noviembre

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2/3 ¿No es acaso elemental primero garantizar los derechos de la inmensa may...+ ver más

2/3 ¿No es acaso elemental primero garantizar los derechos de la inmensa mayoría de los colombianos en una situación de emergencia como la presente y luego sí sentarse a hablar con los opositores a ver sí por fin sabemos qué es lo que quieren porque todos los días aparece algo nuevo. En cualquier caso es inaceptable pretender imponer a la fuerza unas ideas. ¿Para qué es la democracia liberal?

Nosferatu

23 de Noviembre

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Estan aprovechandose de las manifestaciones pacificas para delinquir, la polic...+ ver más

Estan aprovechandose de las manifestaciones pacificas para delinquir, la policia e instituciones tienen el deber de frenar los desmanes, lo que no debe pasar es que empiecen a meter a todo el mundo en el mismo saco. Si protestas, eres delincuente, si no piensas como yo, eres delincuente...

AlvaroH

23 de Noviembre

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Tiene razón. La protesta no es igual al saqueo. No es lo mismo.

Tiene razón. La protesta no es igual al saqueo. No es lo mismo.

Elgatodeschrodinger

23 de Noviembre

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La protesta no es igual al saqueo, en eso la mayoria de las marchas excepto cali y bogota lograron transmitir el mensaje, pero que pasa cuando en medio de una marcha comienzan a encapucharse la gente y se les ocurren ideas como vamos por el Dorado, que al final cambias las reglas de juego y pasas a vandalo, parece complejo pero en las demas ciudades lo entendieron, aca se creen mas inteligentes.

La protesta no es igual al saqueo, en eso la mayoria de las marchas excepto cali y bogota lograron transmitir el mensaje, pero que pasa cuando en medio de una marcha comienzan a encapucharse la gente y se les ocurren ideas como vamos por el Dorado, que al final cambias las reglas de juego y pasas a vandalo, parece complejo pero en las demas ciudades lo entendieron, aca se creen mas inteligentes.

Jorge Enrique Gómez Pardo

23 de Noviembre

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3/3 ¿Será que los políticos que citan pueden dejar por unos días sus inter...+ ver más

3/3 ¿Será que los políticos que citan pueden dejar por unos días sus intereses y pensar en Colombia y los colombianos con algo de proporción y desinterés? Ni en una situación cómo está son capaces de apoyar al gobierno. La obligación primaria de cualquier Estado constitucional del mundo es garantizar la vida, la libertad, la integridad física de los ciudadanos y la propiedad.

Blanca Gladys

23 de Noviembre

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Que brutalidad el toque de queda, y los mensajes de terror que enviaban por re...+ ver más

Que brutalidad el toque de queda, y los mensajes de terror que enviaban por redes virtuales, uffff!, "man odura corazón de piedra", esa es la consigna de este gobierno mediocre y titiritesco.

harriarq

23 de Noviembre

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Decrete lo que decrete, hable o no hable, Duque tiene un problema único... El...+ ver más

Decrete lo que decrete, hable o no hable, Duque tiene un problema único... El estatuto de oposición que dejo Santos y que le dejo si gobernabilidad. Los medios solo ayudan a hundir al país en el caos, cuatro imágenes de Bogotáen una sola pantalla, sectores en batalla campal por un lado desolación en otra y coros de ollas... así esta dividida nuestra ciudad, así la tienen los periodistas.

AlvaroH

23 de Noviembre

0 Seguidores

¿O sea qué quieres? Silencio u otra cosa, parece.

¿O sea qué quieres? Silencio u otra cosa, parece.

harriarq

23 de Noviembre

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No es querer, es sentido común que los medios sean objetivos, si muestran sol...+ ver más

No es querer, es sentido común que los medios sean objetivos, si muestran solo una parte del evento son sesgados, las reacciones del Esmad, pero no las causas y agresiones, si le dan mas relevancia a los que claman con slogans que a aclarar quien dijo y porque no es verdad que hayan reformas en curso, son sesgados, ese sesgo como el City, y canal Uno hace mucho daño, solo promociona el desorden..3

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