Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Paula Doria · 12 de Marzo de 2021

4650

2

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, se convirtió en la voz más visible en contra de los migrantes venezolanos en Colombia. Según sus críticos, incluyendo a la mayoría de sus aliados, López promueve la xenofobia en el país.  

Este jueves volvió a relacionar la criminalidad en la ciudad con la migración venezolana, pero fue más allá: criticó el estatuto del migrante del presidente Duque que hasta ahora había sido aplaudido por varios sectores, incluida la comunidad internacional. 

Esta semana, en la zona financiera de Bogotá, en la carrera 7 con 79, el policía Edwin Caro fue asesinado por dos delincuentes mientras hacía una requisa. 

Cuando le preguntaron a la mandataria por el crimen dijo: “No es la primera vez, desafortunadamente (...) que tenemos actos muy violentos de migrantes venezolanos. Primero asesinan y luego roban. Necesitamos garantías para los colombianos. Yo respeto profundamente las políticas del gobierno nacional, pero los colombianos también necesitan garantías". 

 

 

Con las mayorías en las encuestas, sin sus aliados en la política

Según la última encuesta de Invamer Gallup, el 66 por ciento de los encuestados está en desacuerdo con el estatuto del presidente Duque que regulariza a los migrantes. 

Puede que la opinión pública acompañe a López en este tema, pero sus declaraciones la han aislado políticamente. Incluso de sus aliados más cercanos, que ya no guardan silencio, y la critican abiertamente. 

El precandidato presidencial Sergio Fajardo lamentó lo que dijo López: “No podemos, bajo ningún motivo, caer en expresiones que alimentan la xenofobia”. En ese mismo sentido, la representante verde Juanita Goebertus también explicó que “señalar la nacionalidad de quien comete un delito es un error gravísimo, no es efectivo para combatir la inseguridad y puede alentar la xenofobia”.

También la criticaron figuras importantes del centro, con el que el partido de la alcaldesa, la Alianza Verde, conformó la Coalición de la Esperanza como una propuesta para las elecciones del 2022. Pero además apoyaron el estatuto del migrante que López criticó. 

Ángela María Robledo, por ejemplo, dijo que Claudia López era incoherente: “No comparto ninguna forma de estigmatización de Claudia López. Celebró el estatuto de protección al migrante. Declaraciones de hoy no son coherentes con sus posturas anteriores”. Jorge Robledo, del Partido Dignidad, también dijo que es un “grave error que Claudia López insista en estigmatizar a los venezolanos por el crimen cometido por uno de ellos”.

Por su parte, Juan Manuel Galán incluso preguntó si la xenofobia es una política de seguridad de la alcaldesa y le pidió a la Coalición de la Esperanza que no guarde silencio ante esas declaraciones. Asimismo Juan Fernando Cristo, del nuevo liberalismo, dijo que “las palabras y actitudes xenófobas contra los venezolanos no tienen justificación alguna”.

Sus opositores tampoco se quedaron callados. Sobre el tema terció Álvaro Uribe. 

Y Gustavo Petro.

A esas críticas también se sumaron otros de su bancada de gobierno en el Concejo de la ciudad: los concejales verdes Diego Cancino, Luis Carlos Leal, Martín Rivera; el cabildante del Polo, Celio Nieves, y del partido Dignidad Manuel Sarmiento. 

En el Concejo, 23 concejales de 45, le enviaron una carta pidiendo que se retractara pues consideran que sus declaraciones exacerban el sentimiento de xenofobia y ponen en peligro a los migrantes: “Los concejales firmantes le pedimos que rectifique y que asuma una actitud distinta frente a los migrantes, en la que incluso todos juguemos un papel determinante en la lucha contra la discriminación y la xenofobia”.

Es que no es la primera vez que Claudia López se refiere de esta manera contra los migrantes:  

  • En abril de 2020 dijo: “No podemos pagar el arriendo a los colombianos, mucho menos a los venezolanos. ¡Qué pena! Ya pagamos la comida, el nacimiento, el jardín, la escuela. Qué pena que lo único que no podamos pagar sea el arriendo”.  

  • Y en octubre de 2020 afirmó: “Yo no quiero estigmatizar, ni más faltaba, a los venezolanos, pero hay unos inmigrantes metidos en la criminalidad que nos están haciendo la vida a cuadritos”. 

  • También aseguró en noviembre 2020: “Los migrantes tienen un plus en criminalidad. Así lo captures en flagrancia, no tienes como judicializarlo”.  

En esos momentos ya varios expertos en migración y análisis del discurso como Diana Montoya, María Gabriela Trompetero, entre otros, habían alertado a López por sus palabras. Aseguraron que esa relación entre crímenes y migración hace pensar a la gente que los problemas de seguridad son por culpa de los migrantes, lo cual genera odio.

Ya no es un error

Pese a todo eso, Claudia López ha insistido en relacionar la inseguridad con la migración y es por eso que su mensaje ya no es leído como un descache, sino como una decisión deliberada de fomentar la xenofobia.

Así lo lee el diario El Espectador, por ejemplo, que le dedicó un editorial titulado “La alcaldesa decide fomentar la xenofobia”. 

En este se asegura que López “ha decidido utilizar el mismo recurso de los populistas en todo el mundo cuando se ven enfrentados a cifras incontrolables de inseguridad: culpar al migrante, generalizar, hacer declaraciones manipuladoras de la realidad y fomentar la violencia contra los venezolanos que viven en nuestro país”. 

Y El Tiempo, el diario de mayor circulación en el país, hizo un recuento de las salidas en falso de Claudia López con el tema. Al final aseguraba: “La alcaldesa debería caer en la cuenta que el llamado no es solo de enemigos políticos como en 'Fuenteovejuna, todos a una', como diría la literatura buscan en grupo atacar, sino que es autora de unos mensajes equivocados”. 

El experto en seguridad y miembro de La Silla Llena Jerónimo Castillo le dijo a La Silla: “Ya no son declaraciones desafortunadas, la alcaldesa ha terminado estructurando un discurso que discrimina, lo cual responde una estrategia conservadora de seguridad”.  

Sin cifras que la respalden

López no solo está sola políticamente, sino frente a la evidencia disponible. 

Si bien es cierto que el hombre que mató al patrullero es venezolano, justo al día siguiente, en un atentado sicarial, fue asesinado un esmeraldero conocido, su escolta, y quedó herido un transeúnte. Pero la alcaldesa ha decidido reiteradamente resaltar la violencia cuando hay migrantes involucrados.   

Según la Secretaría de Seguridad, de los hurtos que se presentan en la ciudad, solo el 2 por ciento son de autoría de los venezolanos. Migración Colombia pone esa cifra en 1 por ciento.  

Eso querría decir que los migrantes, en proporción a su población, son menos propensos a cometer delitos en Bogotá. Pues, según migración, son el 4 por ciento de la población de la ciudad (337 mil de 7,8 millones), pero están involucrados solo en 2 por ciento de los hurtos.

Lo mismo dice un estudio del Migration Policy Institute, que revela que en Colombia, Perú y Chile los nativos cometen más delitos que los migrantes. 

De hecho, el secretario Hugo Acero ha dicho en el pasado que “la proporción de venezolanos que participan en el delito es mínima en comparación con la gran cantidad de personas que llegan a la ciudad buscando una oportunidad”.

Y mientras que no hay evidencia del impacto en la criminalidad por la migración, ya hay muestra de que las declaraciones de López generan odio hacia los migrantes. 

El Barómetro de Xenofobia, una plataforma que revisa cómo nos expresamos en redes y medios de comunicación sobre la población migrante, mostró que tras las declaraciones xenófobas de López hubo 576 por ciento más publicaciones discriminatorias que el promedio diario en lo que va de marzo. 

Aunque también encontraron que hubo muchas más publicaciones respondiendo a esa discriminación y promoviendo la integración social, 1.152 por ciento más.

López no se disculpa

Pese a todo el palo que ha recibido por sus declaraciones, la alcaldesa no se ha retractado de sus palabras y, por el contrario, ha atacado a quienes la critican, señalándolos de “hipócritas”. 

En Noticias Caracol, medio al que recurre con frecuencia para lanzar sus mensajes más importantes, dijo: “No caigamos en la hipocresía. Yo invito a los concejales a que, en vez de estar en Zoom, vayan a los barrios y hablen con la gente”.

Y agregó: “Resulta que ahora a los colombianos, bien fregados que estamos, aquejados por el desempleo e inseguridad que ha generado la pandemia, nos van a insultar y a decir xenófobos cuando denunciamos una situación real que está pasando”.  

En sus últimas declaraciones, además, ha destacado que todos los delitos en la capital se han reducido, salvo el hurto de bicicletas. 

Sin embargo, la percepción de los ciudadanos es distinta. La última Encuesta de Percepción y Victimización, realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá, indicó que la sensación de inseguridad aumentó 16 puntos porcentuales, al pasar del 60 por ciento en 2019 al 76 en 2020, el nivel más alto en los últimos cinco años. 

Y las noticias de homicidios en los últimos días no contribuyen a que la gente crea que la seguridad está mejorando. 

En su última intervención, la alcaldesa habló de algunas estrategias para mejorar la seguridad. 

Dijo que van a hacer 30 puestos adicionales de patrullaje, control y requisa con el Ejército y la Policía para el desarme de vándalos. Que van a crecer en labores de inteligencia para desarticular bandas criminales. Que van a fortalecer los frentes de seguridad ciudadana para que los bogotanos alerten a la Policía de hechos criminales. Que van a pedirle al presidente Duque que limite el uso de armas traumáticas. 

También van a ser más estrictos con los domiciliarios pues algunos delincuentes se disfrazan de ellos para robar gente, y por eso va a prohibir el parrillero en moto de domiciliario.

Si sincronizarse con la percepción mayoritaria es el propósito del discurso xenófobo de la alcadesa, no está funcionando. Como contamos, su imagen favorable está en caída libre. A juzgar por la respuesta de sus aliados, en cuanto a su postura frente a los migrantes está quedando aislada de sus mejores amigos y de sus bases. El tema le ha dado munición a sus críticos. Pero por ahora no hay señales de que López vaya a dar vuelta atrás.

Comentarios (2)

Alejandro41m

12 de Marzo

0 Seguidores

Así como Trump hace 8 años sacó provecho de discursos discriminatorios para recoger emociones xenófobas que pocos aceptaban y más bien ocultaban, y que hoy ningún otro político en Colombia representa, López puede estar buscando réditos políticos y no ser xenófoba. No sé qué sería peor.

Así como Trump hace 8 años sacó provecho de discursos discriminatorios para recoger emociones xenófobas que pocos aceptaban y más bien ocultaban, y que hoy ningún otro político en Colombia representa, López puede estar buscando réditos políticos y no ser xenófoba. No sé qué sería peor.

Wilozada

14 de Marzo

0 Seguidores

Se queda sin "amigos" en el escenario político, uno lleno de oportunistas e hipócritas, pero es muy diferente la percepción que se siente en el ambiente, y es que a doña Claudia le "copian" muchos bogotanos hartos de que a la inseguridad inherente a esta urbe se le haya añadido una variable más con los delincuentes procedentes de Venezuela. Ella no ha generalizado; ha puesto el dedo en la llaga.

Se queda sin "amigos" en el escenario político, uno lleno de oportunistas e hipócritas, pero es muy diferente la percepción que se siente en el ambiente, y es que a doña Claudia le "copian" muchos bogotanos hartos de que a la inseguridad inherente a esta urbe se le haya añadido una variable más con los delincuentes procedentes de Venezuela. Ella no ha generalizado; ha puesto el dedo en la llaga.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia