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Por Jerson Ortiz · 10 de Septiembre de 2019

Cuando se conocieron los resultados de la encuesta, los perdedores se comprometieron a apoyar a César Torres.

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La condena por vínculos con paramilitares del exgobernador liberal Álvaro Pacheco (que ya pidió pista en la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP),  le está pegando a la campaña de su partido por intentar mantener la Gobernación. No solo por el escándalo mediático que representó su captura, sino porque varios dirigentes de su equipo político decidieron armar rancho aparte y se fueron con otras campañas.

Eso se vio la semana pasada cuando el ingeniero Diego Ramírez, exfuncionario de confianza de Pacheco y quien fue precandidato a la Gobernación, le cantó su apoyo al candidato uribista James Urrego y no al médico César Torres, que es el candidato oficial de los rojos. 

A eso se suma que tras la condena y detención de Pacheco, el Gobierno no ha nombrado el reemplazo que debería ser de su partido, lo que podría ayudar a inclinar la balanza en lo que resta de campaña. 

La pelea

Como contamos, detrás del aval del Partido Liberal a la Gobernación de Caquetá estuvieron tres precandidatos aliados de Pacheco: el diputado César Torres, su exsecretario de Planeación, Oscar Rojas; y su exsecretario de Infraestructura, Diego Ramírez. 

Ninguno se quiso bajar de su aspiración y por eso el presidente del partido, César Gaviria, decidió escoger al candidato con una encuesta que se hizo a finales en marzo. Después de hacer campaña por cerca de un mes, los tres se comprometieron a apoyar al ganador. 

Incluso firmaron un documento ante el secretario general del partido, Miguel Sánchez, y el representante a la Cámara, Harry González. 

El ganador de esa encuesta fue el diputado Torres, pero hoy ni Rojas ni Ramírez están con él como se pactó. 

El ingeniero Ramírez, que nunca se ha hecho contar en las urnas pero ha sido aliado de Pacheco desde cuando él fue alcalde de Florencia, anunció la semana pasada que va a apoyar al candidato del Centro Democrático, James Urrego.  “Es el candidato que me parece a mí puede manejar mejor al departamento. Yo no podía seguir con los ojos ciegos, a César no lo veo que crezca”, nos dijo Ramírez. 

Rojas, que fue candidato a la Cámara en 2014 por Cambio Radical y fue el gerente regional de la campaña presidencial de Germán Vargas Lleras, dice que a su equipo le quedaron dudas con la encuesta y que por eso decidió quedarse quieto y no mover a su equipo para apoyar a Torres. 

“Es que con la encuesta nos hicieron la vuelta. Al principio fue una percepción y después hubo certeza porque aparecieron videos y fotos de la gente de Torres acechando a los encuestadores”, nos dijo Rojas. 

Dice que es amigo de Urrego porque fueron compañeros de estudios, pero que no ha dado directriz a su equipo de meterse en campaña porque se va a estudiar un doctorado en España desde la otra semana. 

Es posible que esa división no se hubiera dado si Pacheco siguiera en el cargo, porque los tres son aliados suyos y se lanzaron para darle continuidad a su programa de gobierno. 

Desde la campaña de Torres han tratado de minimizar la división argumentando que todos los candidatos liberales a asamblea, alcaldías y concejos siguen comprometidos y que, además, Rojas y Ramírez no representan al partido. 

“Menos mal Diego (Ramírez) no fue el candidato porque en el Partido Liberal no nos gusta la gente sin palabra. Él firmó un acuerdo y se comprometió a apoyar al ganador. Ojalá no le mienta a los del Centro Democrático así como le mintió a los liberales”, nos dijo el representante Harry González. 

(Intentamos comunicarnos con el candidato Torres pero cuando lo llamamos nos dijeron que estaba en unas reuniones).

Más allá del cruce de señalamientos, esa división se convierte en otro factor en contra para el ‘pachequismo’ en su interés de mantener el poder en Caquetá. 

Sin gobernador amigo

La primera semana de junio, la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de Pacheco y le pidió al Gobierno que lo sacara de la Gobernación. 

El presidente Iván Duque delegó como encargado a Fabio Augusto Parra Beltrán, subdirector para la Seguridad y Convivencia Ciudadana del Ministerio del Interior, mientras nombraba a un gobernador en propiedad de una terna que debía presentar el Partido Liberal.

No hubo necesidad de nuevas elecciones porque ya habían pasado dos terceras partes del periodo. 

El liberalismo presentó la terna el 20 de junio incluyendo a funcionarios de la Gobernación que estuvieron bajo el mando de Pacheco: Aminta Cedeño, secretaria de Educación; Martha Rocio Arenas, secretaria de Gobierno; y Jorge Enrique Murillo, secretario de Hacienda.

Hace tres semanas, la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez y la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, entrevistaron a los tres. Pero aún no han elegido quién va a terminar el mandato.

Es decir, el equipo de Pacheco lleva tres meses sin poder mandar en propiedad en la Gobernación. 

Eso es clave para ellos, porque la base de la maquinaria política que va a mover la campaña del diputado César Torres está allá. Lo que temen es que la decisión de no nombrar al encargado puede ayudar al candidato del Centro Democrático, que es el partido del Gobierno. 

A todo eso se suma el desgaste mediático que les representó la captura de Pacheco.

Como contamos, el fallo de la Corte que lo condenó a siete años de cárcel, muestra cómo los paramilitares se apoyaron en el exgobernador y en otros funcionarios de entidades públicas para crecer política y militarmente en Caquetá, donde históricamente mandaron las Farc.

Además dejó la puerta abierta para que la Fiscalía lo investigue por narcotráfico. 

Todo eso se lo están echando en cara a Torres y a los liberales con publicaciones de noticias falsas en redes sociales y volantes que se están repartiendo en los barrios de Florencia. En esta se menciona que Pacheco pidió pista en la JEP supuestamente para señalar a otros políticos liberales como Harry González, lo cual no es cierto. Él sí envió una carta de sometimiento pero aún no se la han aceptado ni tampoco se ha dicho qué información estaría dispuesto a entregar. 

Por eso, Torres y los liberales la van a tener cuesta arriba para mantener la Gobernación.

CONTEXTO

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