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Por Jerson Ortiz | Juanita Vélez · 30 de Diciembre de 2018

Estos son los personajes que este año en el Sur del país arrancaron con el pie derecho y lo terminaron con el pie izquierdo.

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Estos son los personajes que este año en el Sur del país arrancaron con el pie derecho y lo terminaron con el pie izquierdo.

1- El Concejo de Neiva

Este año a nueve de los 19 concejales de Neiva les estallaron escándalos de corrupción y otros líos con la justicia que los dejaron más que cuestionados.

El 23 de agosto la Fiscalía ordenó la captura de ocho de ellos señalados de vender sus votos para elegir contralor y personero en 2016. Las detenciones ocurrieron en medio de una sesión, lo cual significó un golpe a su imagen porque tuvo repercusiones nacionales.

Entre los detenidos estuvieron Dolcey Andrade del Mais,  Ovidio Serrato y Roberto Escobar de La U, Juan Carlos Ramón y Luis Eduardo Penagos del partido Liberal, Jesús Garzón y Marco Alirio Carrasquilla del partido conservador, Deiby Martínez de Opción Ciudadana  y Carlos Sterling de la Alianza Verde.

Aunque en la segunda instancia el Tribunal Superior del Huila les levantó las detenciones domiciliarias a dos y dejó sin restricciones al resto, ese escándalo los deja golpeados porque todos  tienen aspiraciones políticas para las elecciones regionales del 2019. Aspiraciones que quedan en el aire porque al seguir vinculados en el proceso deberán estar en juicio desde el otro año justo cuando se agitan las campañas.

El noveno cuestionado fue el polémico Carlos Posada. Al concejal de Cambio Radical la Fiscalía también lo llamó a indagatoria y le abrió investigación por unos audios en los que se le escucha hablar de unos planes para torturar a un periodista local.

2- El contralor y personera de Neiva

El escándalo del Concejo también les costó las cabezas al contralor Hildebrand Perdomo y la personera Heidy Lorena Sánchez.

Los dos funcionarios no solo tuvieron que renunciar a sus cargos sino que también fueron vinculados al proceso porque la Fiscalía destapó unas pruebas en las que mencionan que los dos sabían de las irregularidades del proceso y que accedieron a entregar puestos y plata para asegurar que los eligieran.

En el caso de Perdomo las pruebas de la Fiscalía llevaron a que el juez que llevó el caso lo enviara a la cárcel de Rivera junto con el empresario René Cantillo que, al parecer, era el intermediario de la plata y los puestos.

Mientras que la expersonera Perdomo quedó con domiciliaria porque está embarazada, pero al igual que a los concejales en la segunda instancia le dieron la libertad.

Igual todos siguen vinculados al proceso.

3- La Universidad Surcolombiana

La Universidad Surcolombiana de Neiva fue otra que llevó del bulto con el escándalo del Concejo, porque entre los otros capturados estuvieron un exfuncionario de la institución y el diputado Oscar Urueña que ayudó a elegir al rector saliente.  

Además porque la Usco fue la que hizo el concurso de méritos para elegir Personera, que según la Fiscalía, estuvo amañado para favorecer a Heidy Lorena Sánchez.

Eso marcó el pulso de las elecciones a rector que se hicieron en septiembre porque mientras que uno de los tres candidatos dijo que lo del escándalo del Concejo fue culpa del rector saliente, Pedro Reyes, y que éste supuestamente tenía candidato propio, varios sectores de estudiantes y profesores pidieron que se tumbara la terna o que se aplazaran las elecciones.

Como eso no ocurrió y la docente Nidia Guzmán, supuestamente impulsada por Reyes y el diputado Urueña, ganó sobrada, una vez se posesionó se impusieron varias demandas para tumbar su elección porque al parecer estaba inhabilitada para aspirar.

Esa incertidumbre jurídica creció hace unas semanas con un concepto de la Procuraduría que dice que a la rectora Guzmán hay que apartarla del cargo mientras el Consejo de Estado falla de fondo las demandas.

4- Sorrel Aroca

La Gobernadora de Putumayo volvió a tener un año difícil.

Además de que sigue en la mira de la Fiscalía, que le imputó cargos por homicidio culposo por la avalancha que dejó 336 personas muertas en Mocoa en marzo de 2016,  porque supuestamente ella sabía de los riesgos que tenía la ciudad de sufrir una avalancha de este tipo, le estallaron otros escándalos.

En septiembre la Fiscalía capturó a dos funcionarios de la Gobernación de Aroca que presuntamente se quedaron con más de 300 millones de pesos del magisterio de profesores.

Además, los estudiantes y profesores del departamento se le plantaron con un paro que duró un mes porque la Gobernación no pudo cumplir con el Programa de Alimentación Escolar, PAE, o el servicio de transporte escolar.

Por esas fallas ya hay investigaciones de la Contraloría y la Procuraduría que aunque no vinculan directamente a la gobernadora Aroca sí le pegan porque, por un lado, afectan a funcionarios que ella eligió, y por otro, ponen en entredicho una de sus banderas de la lucha contra la corrupción y la defensa de los recursos públicos.

5- Orlando Guerra

El año electoral dejó por fuera del mapa político al dirigente conservador.

Intentó repetir en la Cámara de Representantes de Putumayo pero se quemó porque el exgobernador Jimmy Díaz se quedó con la curul del Partido Conservador.

Muestra de la mala hora de Guerra de la Rosa es que pasó de 18 mil votos en las elecciones de 2014 a 7.419 en las de marzo pasado, menos de la mitad.

Sin poder revalidar su credencial en la Cámara se la jugó con toda por ayudar a que la campaña de Iván Duque sacara una votación aceptable en Putumayo.

Pero los resultados no fueron los esperados en lo local porque allá Petro barrió, con lo cual Guerra terminó de perder terreno.

6- Argenys Velásquez

Los escándalos judiciales con los que terminó el 2017 le pasaron cuenta de cobro a la dirigente liberal.

A pesar de que la Corte Suprema de Justicia le abrió una indagación preliminar luego de que el corrupto exfiscal anticorrupción Gustavo Moreno dijera que ella buscó al cartel de la toga para voltear un proceso por el presunto desvío de una plata del sector de la salud, Velásquez buscó reelegirse en la Cámara de Representantes.

Y se quemó.

De los 9.430 votos que sacó en 2014, pasó a 5.430 apoyos y por eso perdió la curul con el liberal Carlos Ardila, que era impulsado por el equipo político del exministro Guillermo Rivera.

7- Cielo González Villa

La exgobernadora del Huila tuvo unas de cal y otras de arenas este año.

Aunque movió su maquinaria para que Cambio Radical sacara representante a la Cámara a Julio César Triana, y senador a Rodrigo Lara Restrepo, quedó desinflada por el fracaso de la votación de Germán Vargas Lleras a la Presidencia, que no pasó de 17 mil votos.

Además este año su esposo, el empresario Germán Trujillo, fue condenado a cuatro años de cárcel por corrupción en los programas de restaurantes escolares en Santander.

La empresa de Trujillo, que se llama Multiactiva Surcolombiana, y en la que también trabajó la exgobernadora, fue mencionada por la Superintendencia de Sociedades como parte de una cartel que se quedó de manera irregular con contratos de más de 1.5 billones de pesos para manejar restaurantes escolares en Bogotá.

8- Jorge Eduardo Géchem

La apuesta del veterano político huilense Jorge Eduardo Géchem de bajarse de Senado a Cámara en las elecciones de marzo fue todo un fracaso.

El dirigente de la U se quemó con 19 mil votos, y el partido no alcanzó el umbral para pelear una de las cuatro curules en disputa.

Además su candidatura se llevó por delante el presente de sus hijos Carlos Andrés y Jorge Andrés porque a los dos les tocó renunciar de sus cargos como presidente de la Agencia de Desarrollo Rural y la Oficina de Paz de la Alcaldía de Neiva, respectivamente, para no inhabilitar a su padre.

A eso se suma que al exsenador Géchem salió salpicado en el escándalo de la ‘chequera de la paz’ porque supuestamente intermedió ante entidades públicas como la Agencia de Desarrollo Rural para que una red liderada por Marlon Marín, sobrino de Iván Márquez, se quedara con contratos del posconflicto.

9- Iván Márquez

En el año de su estreno como partido político la Farc no solo quedó casi en ceros por la baja votación (sacaron 52 mil votos a Senado), sino que se desapareció su cara visible del Sur y ex jefe negociador de La Habana, Iván Márquez.

Márquez iba a ocupar una de las cinco curules en el Senado que ganó la Farc con el Acuerdo de paz, pero al momento de la posesión no se presentó, y desde entonces anda escondido.

Aunque ha enviado cartas a la Comisión de Paz del Senado, a la JEP y a las directivas del partido diciendo que sigue comprometido con el proceso de paz, insiste en que supuestamente no tiene garantías judiciales por parte de la Fiscalía y que hasta que eso no se resuelva seguirá en sin aparecer.

La de Márquez es una pérdida para la Farc porque es el único de los diez llamados a llegar al Congreso que tiene experiencia legislativa pues, como lo contó La Silla Sur fue representante a la Cámara del Caquetá por la Unión Patriótica 1986.

Además él fue el arquitecto del Acuerdo del lado de las Farc.

10- Antonio Ruíz Ciceri

El dirigente Antonio Ruiz Cicery, mejor conocido en Caquetá como ‘Coco’, una tradicional figura de la Alianza Verde, sumó su segunda derrota electoral en menos de tres años después de haber perdido la Gobernación en 2015.

Este año, impulsado por varias organizaciones sociales del departamento, buscó llegar a la Cámara de Representantes pero fracasó. Primero porque la Alianza Verde no le dio el aval al enterarse de que él había hecho un acuerdo político con el polémico ganadero Arnulfo Gasca, conocido como ‘el patrón de patrones’.

Y segundo porque la lista en la que se metió, la de la Alianza Social Independiente, ASI, no le ayudó para alcanzar el umbral.

‘Coco’ sacó la segunda votación más alta con 15.723 votos, casi cuatro mil votos más que los tuvo Edwin Valdez del Centro Democrático, pero como la ASI no llegó al umbral y el CD sí, se quedó sin la curul.

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