Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jerson Ortiz · 10 de Octubre de 2019

Gorky Muñoz, candidato a la Alcaldía de Neiva.

5123

0

Gorky Muñoz, el candidato a la alcaldía de Neiva que lleva cuatro años en campaña y tiene el apoyo de Cambio Radical y otras maquinarias tradicionales, ha cimentado buena parte de su carrera política en proyectos de vivienda de bajo costo. Eso le ha traído réditos y votos, pero también ruidos y cuestionamientos.

Hasta ahora los medios locales se han enfocado en contar las decenas de denuncias de familias que dicen que las asociaciones que ha creado y asesorado Muñoz para promover las casas no les han cumplido, a lo que él ha respondido en los últimos debates que son proyectos serios, legales y que la plata que esas asociaciones manejan no se ha perdido porque ya se invirtieron en las obras. 

Pero las familias no son las únicas que se quejan. La Gobernación y la Alcaldía le han dejado de girar millonarios recursos de subsidios a los proyectos de Muñoz por las demoras en la construcción y la legalización de esas propiedades. 

Estos ruidos le están pasando factura justo en la recta final de la campaña.

La plata que nunca se invirtió en casas

La carrera pública de Muñoz ha crecido a la par de sus casas. 

En 2000, cuando era un líder de barrio, fundó la Junta de Vivienda Fronteras del Milenio, un proyecto que buscaba darle casas a familias pobres en barrios deprimidos de Neiva. Fue el representante legal de esa Junta hasta 2003, cuando logró salir elegido concejal por el partido Liberal, impulsado por los votos de muchas de las familias beneficiarias. 

Aunque quiso repetir la hazaña y reelegirse en el Concejo en el 2007, no lo logró, pero volvió a lanzarse en 2011 y esa vez sí le pegó. 

En 2015, cuando quiso dar el salto a la Alcaldía y pintaba fuerte,  el entonces gobernador Carlos Mauricio Iriarte (Liberal) aprobó 415 millones pesos para financiar la construcción de 83 casas con Junta de Vivienda Fronteras del Milenio a través de un proyecto que bautizaron ‘Fronteras del Milenio II’. 

El compromiso era que la Gobernación le pagaría a ‘Fronteras del Milenio II’ los 415 millones de pesos cuando terminaran las casas y la Alcaldía, que en ese convenio tuvo el rol de supervisor e interventor, así lo certificara. 

Le dio un año de plazo para construirlas, pero pasaron tres y no las habían terminado. 

 

Un informe de junio de 2018 del arquitecto Alfonso Galindo Carrillo, que trabaja en la Dirección de Vivienda de la Alcaldía, dice que el avance del proyecto tres años después de arrancar las obras era de un 65 por ciento, que las casas no estaban listas ni escrituradas y que por eso se debía liquidar el convenio y no girar los 415 millones de pesos de subsidios.

“Básicamente el contratista no pudo cumplir. En varias ocasiones nos manifestaron que tenían problemas de capacidad constructiva por temas de financiación, hicimos reuniones, buscamos alternativas, pero una vez cumplido el plazo no quedó otra vía que liquidar el convenio”, nos dijo Gustavo Silva, director de Vivienda de la Alcaldía de Neiva.  

Silva también nos contó que Muñoz los buscó para pedir más tiempo, pero no se lo dieron por los incumplimientos.

Con el informe del arquitecto Galindo, el 28 de noviembre del año pasado, Gobernación y Alcaldía dieron por terminado el convenio con el compromiso de devolver los 415 millones de pesos.

Mauricio Bahamón, director del Fondo de Vivienda del Huila, le dijo a La Silla Sur que esa plata se reintegró al presupuesto departamental y que se destinó para otros proyectos, aunque no nos dijo para cuáles. 

Esa no es la única plata que ‘Fronteras del Milenio II’ ha conseguido y ha tenido el riesgo de perder por las demoras en las obras. 

Más demoras

En noviembre de 2013, cuando Muñoz era presidente del Concejo de Neiva, la Alcaldía de Pedro Suárez (La U) aprobó otros 82 subsidios de vivienda para Fronteras de Milenio II.

Los recursos salieron del presupuesto municipal que Muñoz había ayudado a aprobar como concejal. 

La Alcaldía se comprometió a poner  600 millones de pesos y les dio un plazo de un año a los de ‘Fronteras del Milenio II’ para que dijeran de dónde iban a sacar la plata restante, pues el costo total del proyecto era de 2.990 millones. Lo que técnicamente se conoce como el cierre financiero. 

‘Fronteras del Milenio II’ dijo que esa plata saldría de otros subsidios como las cajas de compensación familiar, el Fondo Nacional del Ahorro y  los aportes de las familias beneficiarias. 

Pero, vuelve y juega. Terminado el plazo, Fronteras no logró el cierre financiero, por lo que en diciembre de 2014 pidió una prórroga de un año más. El director de Vivienda de la época, Gilberto Casallas, dijo que sí. 

Un año después volvieron a pedir otro año y se los dieron. (Ahora el exdirector Casallas y el exalcalde Suárez hacen campaña por Gorky)

En 2016, con el cambio de administración, también les extendieron el plazo. 

El último plazo que les dio la Alcaldía para cumplir fue el 30 de diciembre de 2017, cuatro años después de lo pactado inicialmente. 

El director de Vivienda, Gustavo Silva, dijo que  'Fronteras del Milenio II' tampoco cumplió con ese nuevo plazo y por eso los 600 millones que se habían destinado en 2013 tampoco se giraron. 

Los retrasos en las obras, además de la pérdida de subsidios, han llevado a que decenas de personas que aportaron dineros para la compra de los lotes hayan decidido retirarse y pedir que les devuelvan lo invertido. 

Y como desde Fronteras se han demorado en responderles, los casos han terminado en demandas y tutelas que los rivales de Muñoz a la Alcaldía como Germán Casagua (va por firmas y antes era de Cambio Radical) o Dilberto Trujillo, que es de la coalición de alternativos,  han usado para cuestionar la manera en la que estaría financiando la campaña. 

Él se ha defendido diciendo que no recibe la plata y que, por ejemplo, el año pasado entregó 82 casas de ese proyecto. También que en su carrera como líder viviendista ha gestionado la construcción de 800 casas en otros proyectos. 

También dijo en una entrevista en Huila Stereo que hasta enero de este año tenían solicitudes de devoluciones por cerca de 650 millones de pesos; y en Caracol Radio contó que las demandas que tenían las han ido solucionando con algunas devoluciones o compromisos de pagos. 

A pesar de todas esas demoras y ruidos con ‘Fronteras del Milenio II’, ahora Muñoz se está moviendo con un nuevo proyecto: ‘Fronteras del Milenio III’, proyecto con el que promete más de mil apartamentos y  que coordina otra organización, Asociación Fronteras del Milenio, Asofrontmile. 

Las dudas sobre la nueva asociación

Asofrontmile fue creada en marzo de 2012, según registros de Cámara de Comercio de Neiva, con un capital de un millón quinientos mil pesos que aportaron las cerca de 500 personas que asistieron al evento de constitución. 

Muñoz no aparece mencionado en ningún documento de constitución ni en los cuadros de Asofrontmile, pero la creación coincide con su llegada al Concejo por segunda vez.

Él admite que es el gestor y asesor del proyecto y por eso ha planteado el mismo esquema de financiación: conseguir plata de subsidios, convenios y ayuda internacional.  

Esas más de 500 personas que arrancaron han ido aportando la plata para comprar el lote que está ubicado en el norte de Neiva y hacer las primeras obras de urbanismo. 

Para intentar conseguir el resto de los recursos vía contratos o convenios con el Gobierno, Asofrontmile tuvo que inscribirse en el Registro Único de Proponentes, RUP, (un trámite que llevan las cámaras de comercio para verificar la experiencia, capacidad jurídica, capacidad financiera, capacidad de organización y clasificación de la empresa o asociación) certificando que tiene experiencia en la ejecución de proyectos, obras y servicios relacionados con la construcción. 

Ese trámite lo consiguió en 2014. 

Lo llamativo es que lo obtuvo presentando un contrato privado de 1.200 millones de pesos con la Unión Temporal Riverita (Construcciones Maber Ltda y Juan Carlos Patarroyo), que se ganó una obra de pavimentación en la Alcaldía de Rivera, Huila, en diciembre de 2011, cuando Asofrontmile no existía jurídicamente. Tampoco está claro cómo una empresa con un capital semilla de un millón quinientos mil logró en menos de un año empezar a manejar contratos de más de mil millones de pesos. 

El RUP también lo obtuvo presentando otro contrato que les certificó el arquitecto Luis Aya Viallarreal, quien aparece a su vez contratado por Asofrontmile para que les haga unas obras en el nuevo proyecto de vivienda. 

Hasta ahora Fronteras del Milenio III está arrancando y a la espera de que le inyecten recursos. 

La Silla Sur buscó al candidato Muñoz, pero al cierre de esta historia no había contestado nuestras llamadas. 

Lo que está por verse es si con este proyecto también pasarán los años sin cumplir. 

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia