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Por Jerson Ortiz | Juanita Vélez · 19 de Diciembre de 2018

Iván Duque barrió en Huila y Caquetá, pero su imagen negativa está en un 63 por ciento a cuatro meses de haber asumido el poder.

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La ventaja de tener Presidente amigo para las regionales de 2019, también podría convertirse en un lastre porque a diez meses de las elecciones, Iván Duque no solo es el Presidente con menor favorabilidad, sino que las bases del Centro Democrático se quejan de que no tienen burocracia para armar estructuras locales.

En Huila y Caquetá, dos fortines uribistas, los aspirantes están buscando desmarcarse de la mala racha del Presidente y evitar que sus apuestas empiecen a naufragar cuando la temporada electoral hasta ahora está prendiendo motores.

¿El abrazo del oso?

En la más reciente encuesta Gallup Poll, que mide el estado de ánimo de los colombianos cada dos meses desde hace más de 20 años, en la región centro-oriente, que recoge las opiniones de Huila y Caquetá, la desaprobación de Duque en noviembre fue del 63 por ciento.

Esa desaprobación, que puede explicarse por la ausencia de un discurso que muestre un norte y por la polémica propuesta que al final no quedó del IVA a toda la canasta familiar, ya tiene un primer coletazo en la región pensando en las elecciones del año entrante.

Luego de hablar con siete fuentes del uribismo local (entre precandidatos a alcaldías, excandidatos a Congreso y dirigentes regionales) todos coinciden en que la gestión de Duque en sus primeros días podría afectar las apuestas electorales de 2019, aunque creen que aún hay tiempo para enderezar el camino.

"Nadie va a querer un aval de un partido que carga a cuestas decisiones tan impopulares de Duque como el IVA a la canasta. Y sí, eso ya no quedó, pero a la gente no se le olvida. El aval nuestro en este momento es como un abrazo de oso", nos dijo un alto dirigente uribista del Huila que nos pidió no citarlo.

Eso puede explicar por qué en el Huila, el Centro Democrático sólo tiene un precandidato a la Gobernación, mientras que otros partidos como el Conservador tienen hasta cinco precandidatos detrás del aval.

Para no cargar con el lastre, el uribismo local está aplicando la misma estrategia del espejo retrovisor que usó Duque cuando cumplió 100 días en el poder, a pesar de que dijo que no lo haría. 

El senador Ernesto Macías, que hoy es el líder más visible del partido en el Huila, sacó el espejo para justificar la aprobación de la ley de financiamiento.

Y también para explicar la caída de Duque en las encuestas.

Esa misma estrategia de señalar los errores de Santos para justificar a Duque la están aplicando algunos precandidatos.

Por ejemplo, Leonardo Valenzuela, que aspira el aval uribista para la Alcaldía de Garzón, Huila, nos dijo que la gente sí le ha dicho que está preocupada porque el Gobierno les está tocando el bolsillo, pero que él les está explicando que las decisiones de Duque son para tapar el hueco que supuestamente dejó el gobierno de Juan Manuel Santos.

“En la medida en la que les explicamos que estas son medidas que toca tomar para mejorar lo que el gobierno pasado dejó, la gente afortunadamente entiende. Acá los que no votaron por el presidente Duque son los que más molestan con las quejas de las reformas”, nos dijo Valenzuela.

Esa explicación, dice, las hace en unos talleres de ‘actualización política’ que hace con el senador Macías cada vez que hay reuniones en Garzón.

Algo parecido pasa con el concejal Alejandro Castillo, que está detrás del aval uribista a la Alcaldía de Leticia, Amazonas y que en sus trinos se enfoca en criticar a Santos.

Otros esperan que de aquí a octubre del año entrante Duque mejore su imagen y que esa remontada, sumada a que el Gobierno invierta en sus regiones, los ayude a tener qué mostrar.

 

“El otro año es de remate para los alcaldes y por eso en el caso de Florencia hay expectativas de lo que el presidente Duque nos puede traer en inversiones, eso ayudaría a mantener ese fervor uribista”, nos dijo Mauricio Cuellar, ex personero de Florencia y que está en el sonajero uribista para la alcaldía.

Más allá de la imagen, otro factor que preocupa a los cuadros regionales del uribismo y que como hemos contado, es una molestia que viene desde hace meses, es que no les han dado burocracia.

Sin burocracia no hay paraíso

A pesar de las expectativas que generó la llegada de Duque, son pocos los espacios que se le han abierto al uribismo local en el Gobierno.

“La verdad es que sí falta una estructura burocrática, con el Gobierno Duque eso va muy lento. Y sin esos espacios es difícil armar estructura para dar la pelea”, nos dijo un excandidato uribista de las regionales del Huila en 2015.

El manejo de las entidades estatales en ese departamento no se ha movido, salvo el Banco Agrario, que estaba en manos del senador liberal Rodrigo Villalba y pasó a manos del tolimense Francisco Mejía, que es cercano al expresidente Uribe.

“Presidente lo respeto y lo respaldo, pero no estoy de acuerdo como usted está tratando a los que lo elegimos y somos sus amigos, la mamertada cuando le pueda hacer zancadillas se las hacen”, trinó hace unos días José Antonio Malaver, dirigente uribista de Neiva.  

Pero la queja de que no les están dando puestos no es solo en el Huila.

Como lo contó La Silla después de hablar con más de 33 fuentes en todo el país, si bien Duque ha nombrado gente de regiones en altos cargos, creen que los que han trabajado siempre por el uribismo no los ha tenido en cuenta.

Así que sin burocracia y con un presidente en caída, el uribismo local está pensando en alianzas.

La unión de la derecha

Aunque el senador Ernesto Macías le dijo a La Nación hace una semana que la idea del Centro Democrático es tener candidatos a la mayoría de las 37 alcaldías del Huila e ir sí o sí con carta propia a la Gobernación, son pocas las campañas que han congido vuelo.

Para la Gobernación, como contamos, la carta que tienen es el empresario piscícola Manuel Macías, pero el senador ya dijo que van a hacer  “sondeos en marzo o abril para saber cómo vamos, para conocer cómo va esa candidatura”.

En alcaldías por ahora solo hay tres aspirantes que han alzado la mano: Lucy Artunduaga (mamá del representante uribista Álvaro Hernán Prada) para la alcaldía de Gigante; el abogado Leonardo Valenzuela para la de Garzón y la arquitecta Cielo Ortíz para la alcaldía de Neiva.

En fortines uribistas como Pitalito o La Plata no tienen a nadie interesado por ahora.

Eso ha dado lugar a que desde otros sectores de la derecha les estén enviando mensajes para pensar alianzas.

El senador Macías ya dijo que no descarta esa alianza. “Tenemos un buen entendimiento con el sector de Integración Conservadora, y seguramente en algunos municipios tengamos coincidencias para apoyar candidatos en común”, dijo en una entrevista.

Así que lo que muestra la fotografía de hoy es que a diez meses de las elecciones la luna de hiel de Duque sí está pegando en lo local y que ni siquiera en las regiones en las que históricamente han ganado se sienten confiados.

Comentarios (1)

Ricardo Castro Mendoza

21 de Diciembre

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Sí van muy bien de aqui a octubre los medios de comunicación incluso gallup ...+ ver más

Sí van muy bien de aqui a octubre los medios de comunicación incluso gallup van a estar diciendo que la imágen del presidente mejoró tanto que tienen aseguradas las elecciones regionales de 2019 las presidencialñes de 2022-2050 que ridiculez, la pelea con los sectores populares está casada y la revocatoria del mandato a Duque desde ya es una realidad y será histórica la derrota de uribe paraco.

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