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Por Juanita Vélez · 28 de Octubre de 2018

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Alias ‘El Paisa’, el ex comandante de la columna móvil Teófilo Forero de las Farc a quien la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, va a investigar para ver si le incumplió al proceso de paz, quiere demostrar que no es así. La Silla Sur tuvo acceso a parte de su estrategia que busca dejar el mensaje de que quiere seguir bajo el paraguas del Acuerdo, algo que pone a prueba la legitimidad de la JEP.

La semana pasada la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la JEP decidió abrirle un incidente de verificación de cumplimiento.

Eso significa que arranca un pequeño proceso judicial para ver si está cumpliendo con los compromisos del Acuerdo o no, porque fue el único de los 31 ex jefes que no envió un informe sobre lo que ha hecho para cumplir con esos compromisos entre junio y septiembre, cuando la misma Sala lo pidió.

Durante el incidente, tanto la JEP como la defensa del ex comandante guerrillero y las víctimas pueden pedir pruebas y presentar alegatos, para que la Sala decida si incumplió o no.

Hoy en la tarde se conoció una carta de 'El Paisa', Iván Márquez y otros de los ausentes de la ex guerrilla, en la que le dicen a la JEP que han hecho "todo lo que está al alcance de nuestras manos" por ayudar en la reincorporación, pero la mayoría de su contenido es viejo porque enumeran propuestas que hicieron durante el gobierno Santos y no es claro quién en concreto hizo qué. Tampoco muestran acciones concretas desde que ganó Iván Duque y frente a él dicen que ha asumido una "posición de indiferencia frente al Acuerdo".

Aunque la carta da pistas de hacia donde puede ir su argumentación cuando le toque defenderse, no es una manifestación formal dentro del incidente y por ahora muestra que 'El Paisa' no se ha desaparecido del todo.  

Lo que pase con este caso va a ser clave para la legitimidad de la JEP porque, según como avance el proceso, puede fortalecer o dejar sin piso las críticas del uribismo y la derecha de que esta justicia supuestamente está montada para exonerar ex guerrilleros.

La defensa

‘El Paisa’ no solo no envió su informe la semana pasada, sino que lleva meses sin darle la cara a la JEP.

 

En el auto del viernes en el que explica su decisión, la Sala de Reconocimiento cuenta que luego de abrir el primer proceso macro de secuestros de las Farc citó a una diligencia pública el 13 de julio a los ex comandantes involucrados en ese caso. 'El Paisa' no fue ni mandó abogado, mientras que sí fueron comandantes como Rodrigo Londoño, alias Timochenko, Carlos Antonio Lozada o Pablo Catatumbo.

A comienzos de septiembre la Sala se enteró por Andrés Stapper, director de la Agencia Nacional de Reincorporación (que le hace seguimiento a todos los proyectos productivos en los espacios de capacitación) que tampoco sabían donde estaba ‘El Paisa’.  A eso se sumó la alerta de la Misión de la ONU que decía que había seis dirigentes de unos espacios de capacitación del sur perdidos.

Por esas alertas el 10 de septiembre la Sala de Reconocimiento decidió pedirle a 31 ex comandantes informes individuales de qué han hecho.  'El Paisa' fue el único que no lo mandó, y por ello le abrieron el incidente de verificación de cumplimiento.

Ahora él y su defensa tendrán cinco días, contados desde que sean notificados de la apertura del incidente, para pedir y hacer llegar pruebas a la Sala de Reconocimiento para argumentar que sí está cumpliendo el Acuerdo, antes de que el mini proceso que es un incidente siga adelante y la Sala decida.

Es en ese punto en el que Diego Martínez, asesor jurídico y coordinador del equipo de defensa de la Farc, le dijo a La Silla Sur que ‘El Paisa’ sí va a defenderse.

Martínez explicó que ‘El Paisa’ sustentará su defensa en “mostrarle a la JEP todos los gestos públicos que después del desarme, muestran que él sí está comprometido con el proceso”.

En concreto, como la Sala de Reconocimiento dijo que desde junio de este año no hay evidencias que muestren que ‘El Paisa’ mantiene sus compromisos, porque así consta en un reporte de la ANR de finales de septiembre, mostrarán una carta de ‘El Paisa’ del 4 de julio, en la que le pidió a la Comisión de la Verdad hacer parte del proceso de esclarecimiento del conflicto (aunque su juez es la JEP y no la Comisión).

 

La Comisión le confirmó a La Silla que la carta les llegó y que le contestaron agradeciéndole su intención.

La defensa también va a presentar como prueba que el proyecto productivo del espacio de capacitación de Miravalle, en San Vicente del Caguán y que lideró ‘El Paisa’, es uno de los más avanzados del país.

También va a presentar la carta que él e Iván Márquez, ex jefe de la delegación negociadora en La Habana, le mandaron a la Comisión de Paz del Senado el 22 de septiembre en la que si bien critican a su partido y al proceso de implementación, dicen que su sueño “sigue siendo la paz de Colombia”.

El debate será si esas evidencias bastan para probar que está cumpliendo con el Acuerdo, porque entre las condiciones para que se entienda que sí está, además de dejar las armas, está la “obligación de contribuir activamente a garantizar el éxito del proceso de reincorporación a la vida civil de forma integral”.

Y, por lo menos hasta donde se sabe por la información pública y la que pudo recoger La Silla Sur hablando con tres fuentes de la Farc, no hay acciones de ‘El Paisa’ que muestren que siguió comprometido con la reincorporación después de que, en agosto, se fue del espacio y lo reemplazó en Miravalle alias ‘El Corcho’.

Ese debate jurídico, las pruebas que aparezcan y la decisión que tome la Sala impactarán la legitimidad de la JEP, que ha sido criticada desde que se conoció el Acuerdo por varias voces del uribismo. 

Los efectos

El solo hecho de tomar la decisión de abrirle un incidente de verificación de cumplimiento a uno de los ex comandantes más sanguinarios, recordado entre otras cosas por la toma del Edificio Miraflores en Neiva y por la bomba del club El Nogal de Bogotá, ha sido leído como una muestra de que la JEP no es blanda con los miembros de las Farc. 

Eso ha debilitado las críticas de la derecha de que ésta es una justicia hecha a la medida de los exguerrilleros.

Sin embargo, el debate sigue abierto. De hecho, solo frente a la decisión de abrir el incidente, se nota en el contraste entre las reacciones de la congresista Verde Juanita goebertus, quien trabajó en el equipo negociador del Gobierno en La Habana. 

Y el subdirector de RCN Noticias y crítico del Acuerdo, José Manuel Acevedo.

Esa percepción de que con El Paisa la JEP va supuestamente a mostrar que está del lado de la Farc se nota en otros casos.

Las reacciones muestran que la decisión que tome la Sala tendrá impacto en ese pulso sobre la legitimidad de la JEP, especialmente porque es la primera decisión de fondo, así no sea todavía una sentencia, sobre un ex comandante guerrillero.

Si concluye que no tiene pruebas suficientes para decir que hubo un incumplimiento, seguramente arreciarán las críticas de la derecha. Si decide lo contrario, probablemente aumente la tendencia que existe entre algunos sectores de la Farc, justamente encabezados por ‘El Paísa’ o Iván Márquez de decir que el Estado les hizo conejo, lo que debilitaría más la implementación.

Esos efectos probablemente serán menores entre más claridad haya sobre las pruebas y los argumentos, pero también las demás decisiones que vaya tomando la JEP.

Mientras tanto seguirán avanzando el proceso sobre secuestros, con audiencias que le dan legitimidad a la JEP porque recuerdan la barbarie fariana, el de los mal llamados falsos positivos, que seguramente molestará a algunos militares y sus defensores, y el de reclutamiento de niños, que de nuevo será negativo para los ex guerrilleros.

Del balance de todas esas noticias, y probablemente del proceso paralelo sobre Jesús Santrich, se irá fraguando una imagen que puede ayudar a sacar adelante la JEP, después de su difícil inicio rodeado de escándalos, o reforzar las dudas que la han acompañado desde que nació.

CONTEXTO

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