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Por Juanita Vélez · 21 de Mayo de 2018

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Este miércoles, a cuatro días de las elecciones presidenciales, está convocada en Putumayo una gran marcha contra la minería impulsada por organizaciones sociales sintonizadas con el discurso anti extractivista de Gustavo Petro, el candidato que ha marcado la agenda con su discurso ambiental. Sin embargo, esa bandera antiminera también la están usando allí dos políticos liberales que hacen parte de la campaña de Humberto De La Calle.

El activismo

El miércoles están citados en la mañana en el puente metálico del río Mocoa todos los que quieran marchar en contra de que la compañía Mocoa Ventures LTDA (antes AngloAmerican) entre a hacer explotación de oro en el corredor biológico donde nace el río Putumayo. 

 

La idea es que la gente camine de ahí a la vereda Pueblo Viejo en Mocoa, donde está citada una asamblea en la que representantes de ‘Mocoa Ventures’ van a explicarle a los presidentes de las juntas de acción comunal del municipio en qué consiste su proyecto de minería a cielo abierto en el alto Putumayo.

“No vamos a recibir ningún tipo de propuestas, ni ofertas de trabajo. Queremos crear un frente común que le haga resistencia a la entrada de ellos y que a partir de esto de ahora se cree un gran movimiento ambientalista organizado aquí”, dijo a La Silla Sur Alonso Barrera, un exconcejal liberal que está entre los que coordinan la marcha.

Aunque ‘Mocoa Ventures’ tiene permiso del Estado desde hace diez años para hacer exploración en esta región, luego de pedirle varios permisos de suspensión temporal de operaciones a la Agencia Nacional de Minería, ANM, el último se les venció el 25 de abril, por lo que ahora tienen que definir si van a presentar o no una licencia de explotación la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, Anla.

Y están avanzando en lograrlo.

En diciembre del año pasado hicieron el trámite de certificación, que es el primer paso que toda empresa minera debe hacer para explotar y es que el Ministerio del Interior certifique si  donde tienen los títulos hay comunidades étnicas. El ministerio ya les respondió que en el área de 25 mil hectáreas donde la empresa tiene cinco títulos mineros, hay cinco etnias (kamsá, inga, pasos, yanacona y siona).

Es decir, tienen que hacer consulta previa, un proceso que en el mejor de los casos, como pasó con la consulta de la Ley de Víctimas, se demoró más de un año.

Pero aún así, el solo hecho de que la empresa ya no pueda dilatar más la decisión ha disparado las alarmas de organizaciones campesinas como la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Mocoa, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, Anuc o la Asociación de Educadores de Putumayo, Asep.

Por eso líderes de esos y otros grupos citaron a una asamblea popular hace unos días para arrancar a organizar lo que ellos llaman un “Movimiento ciudadano en pro del agua y la vida en el Putumayo”.

Crearon una mesa jurídica, otra ambiental y otra social para arrancar a preparar los documentos técnicos para argumentar por qué no debe hacerse minería a cielo abierto en el territorio, se distribuyeron tareas para coordinar la marcha que será en dos días y hoy le van a mandar una solicitud formal al alcalde de Mocoa, José Antonio Castro, para que declare el miércoles día cívico y así pueda salir más gente a las calle.

Un activismo muy parecido al que se ha venido fortaleciendo en Caquetá en contra de las petroleras, como contamos en La Sur.

Pero aparte de esa marcha también hay otra campaña liderada por liberales.

La campaña roja

Ondeando esa misma bandera ambientalista hay dos políticos liberales haciéndole eco a la resistencia a Mocoa Ventures: el recién elegido representante Carlos Ardila, coordinador de la campaña de De La Calle en Putumayo y Luis Ernesto Gómez, el exviceministro del Interior para la Participación e Igualdad de Derechos que renunció en marzo para hacerle campaña al candidato rojo.

El exviceministro Gómez le explicó a La Silla que la idea es que la campaña vaya más allá de la lógica electoral. “No es algo que esté conectado con la campaña de De La Calle. Si le sirve maravilloso, pero la idea que tenemos es que esto sea algo que convoque a sectores de todos los colores porque se trata de una causa que trasciende lo electoral.”

En todo caso, pelearle el discurso ambientalista a Petro allí es difícil.

En su gira por el sur,  el candidato de la ‘Colombia Humana’ arrancó su discurso en Mocoa haciendo referencia justamente al medio ambiente.

Dijo que había dos maneras de entender el Putumayo: “una tiene que ver con el petróleo, la cocaína, la violencia, la desigualdad y la depredación a la naturaleza. La otra tiene que ver con el reconocimiento de la Amazonía como una riqueza de todos. Una es la línea de la vida y la otra es la línea de la muerte”.

Así, con un discurso que le apuesta a la polarización porque se muestra como la única opción viable para preservar el medio ambiente, Petro ha ido ganando terreno en las organizaciones sociales del Putumayo. Solo hasta el próximo domingo se sabrá si a pesar de eso, la campaña de los liberales puede sumarle votos allí a De La Calle.

 

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