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Por Juanita Vélez · 12 de Septiembre de 2019

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Caquetá es el departamento más deforestado de Colombia según las más recientes cifras del Ideam. Es un lío que está asociado a la salida de las Farc y su rol ambiental en muchos territorios y que tiene que ver sobre todo con la ganadería extensiva y el acaparamiento de tierras, más que con los cultivos de coca, como ha dicho el gobierno de Iván Duque. 

Caquetá tuvo una leve reducción de hectáreas de coca sembradas, pues pasó de 11793 hectáreas en 2017 a 11762 a diciembre de 2018, de acuerdo con el más reciente monitoreo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Aunque eso igual es poco, la coca no está explicando el grueso de la deforestación, pues cada vez se ven parches más grandes de bosque talado en los que en lugar de coca, hay una o dos vacas.

De hecho, las cabezas de ganado se han disparado. De acuerdo con las más recientes cifras del Comité Departamental de Ganaderos de Caquetá, mientras el promedio de cabezas de ganado entre 2005 a 2014 fue de 1.246.611 cabezas al año, en 2015 pasaron a ser 1.340.049 y en 2017 ya iban en 1.809.702 cabezas. Es decir, en apenas dos años reportaron más de 500 mil cabezas de ganado adicionales al promedio de la última década.

Como se trata de un problema de marca mayor en Caquetá para el que incluso hay una sentencia de la Corte Suprema de Justicia que reconoce a la Amazonía como sujeto de derechos, revisamos los programas de gobierno de los cuatro candidatos a la Gobernación para ver qué tanto le meten la ficha a resolver este problema. 

Encontramos que hay más diagnósticos y frases descriptivas que propuestas concretas y que, dado que es un departamento ganadero por excelencia, ese enfoque sigue prevaleciendo para pensar el desarrollo del departamento, cuando es una de las principales causas del problema. 

Jorge Hernán Camacho, Colombia Justa y Libres

Su programa de gobierno tiene nueve banderas y una de ellas es la “recuperación y protección del medio ambiente”. Propone diseñar e implementar “las estrategias más urgentes para frenar la deforestación”, pero no dice ni cuáles ni cómo planea aterrizarlas. 

También que aumentará las hectáreas de suelo sembradas y buscará “concientizar a la población de la importancia del desarrollo económico, especialmente ganadero en términos de sustentabilidad y sostenibilidad a largo plazo.” Es decir, igual incluye el enfoque ganadero y no da detalles concretos de cuál es su apuesta para frenar la tala. 

En esa misma bandera de medio ambiente dice que le pedirá al Gobierno líneas especiales de crédito a través de Finagro para promover la tecnificación del campo, pero no dice eso en qué está relacionado con reducir la deforestación, y que trabajará con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Igac, para “el adelanto de las gestiones para que se pueda formalizar el suelo”. 

Sin embargo, la formalización del suelo no depende sólo del Igac, que es clave porque hace el grueso del catastro (que define donde empieza y donde termina un predio casi todos los municipios del país). También depende de la Agencia Nacional de Tierras, que es la encargada de formalizar la tierra.

Arnulfo Gasca, Partido Conservador

Gasca, que toda la vida ha sido ganadero, incluye en su programa de gobierno un ‘Pacto por los ecosistemas del Caquetá’. Sobre deforestación en concreto se compromete a “gestionar proyectos para frenar la deforestación e incentivar la regeneración natural”, aunque, de nuevo, no dice cuáles ni cómo serían esos proyectos.

También propone “gestionar proyectos de deducciones ambientales y sobretasas ambientales” y “restauración e incentivos a la conservación en áreas priorizadas”, así como “gestionar inversión en conservación” y “requerir resultados demostrables a Corpoamazonía (que es la autoridad ambiental de la región)”.

Incluye además otro ‘Pacto agroambiental’, que está sobre todo enfocado en una apuesta por la ganadería, pues de las 13 propuestas en ese punto, la mitad son para fortalecer ese sector: por ejemplo, propone crear una federación de productores de leche o fomentar el ingreso de nuevos compradores diferentes a Nestlé (que es el principal comprador regional de leche) o más proyectos de transformación de carne y leche. 

Las demás propuestas de ese punto no están directamente relacionadas con contrarrestar la deforestación, sino en mejorar las condiciones de vida de los campesinos. Por ejemplo, incluye un proyecto de seguridad alimentaria o crear un banco de maquinaria agrícola o fomentar los mercados campesinos. 

César Torres, Partido Liberal

En su programa Torres propone darle un “giro económico” al departamento “para una economía sostenible con un mejor aprovechamiento de los recursos naturales”. 

De los cuatro ejes del programa, el primero es la sostenibilidad ambiental. Ahí propone crear un consejo en el que se sienten entidades nacionales como Parques Naturales, los alcaldes, privados y organizaciones sociales, para pensar en programas y proyectos para conservar el medio ambiente. Sin embargo, eso ya existe, pues desde finales de 2016, cuando Caquetá fue el departamento piloto de la ‘Burbuja Ambiental’ (la estrategia del Ejército para frenar la deforestación) hay una instancia parecida a la que propone en la que todas las entidades que tienen responsabilidades en este tema se comparten información. 

También propone darle plata a los proyectos que vengan de la sociedad civil y que estén dirigidos a la protección del medio ambiente y fomentar la siembra y la reforestación sobre todo en zonas de frontera agrícola y cerca a ríos. 

James Urrego, Centro Democrático

Aunque Urrego es el candidato que hace el diagnóstico más amplio del problema de la deforestación en su programa de gobierno y dice que la reducción de tala es una de sus prioridades, sus propuestas son generales y no es claro cómo va a aterrizarlas. 

Propone más educación ambiental, pero no dice cómo sería; propone “apostarle a la biodiversidad, a la adaptación y a la mitigación del cambio climático”, sin aterrizar eso qué significa; o financiar proyectos para recuperar áreas deforestadas o que generen “desarrollo sostenible” en el departamento. También propone crear la estrategia “educación ambiental”, para concientizar a los niños y jóvenes del problema. 

No menciona la ‘Burbuja Ambiental’, que ha sido la estrategia del Ejército en el departamento para reducir la tala. 

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