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Por Jerson Ortiz · 02 de Octubre de 2018

Carlos Ramiro Chávarro, Hernán ANdrade, José Antonio Gómez Hermida y Jaime Felipe Lozada.

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La unidad conservadora que se vio en el Huila en las elecciones de Congreso, está lejos de mantenerse para las regionales de 2019 donde los azules tienen como prioridad ganar la Gobernación después de dos derrotas seguidas. El exsenador Carlos Ramiro Chávarro y el actual representante Jaime Felipe Lozada, que tienen orígenes en el mismo equipo político, pican en punta pero detrás de ellos hay por lo menos cuatro precandidatos más.

En esa puja el factor de los hermanos Hernán y Esperanza Andrade podría terminar inclinando la balanza bien sea para revivir esa unidad o para terminar de dividirla.

De eso también están pendientes en el uribismo que aunque ya le madrugó a la campaña a la Gobernación poniendo a sonar al representante Álvaro Hernán Prada, no descarta una alianza con los conservadores ahora que ambos son los partidos de gobierno. 

La puja entre dos de los mismos

Carlos Ramiro Chávarro y Jaime Felipe Lozada fueron hechos, políticamente, en el mismo grupo político: Integración Conservadora.

Integración es una facción de conservadores liderados por el exsenador José Antonio Gómez Hermida, que reúne a los azules del sur del departamento y que históricamente le ha hecho contrapeso al grupo del exsenador Hernán Andrade.

Aunque Chávarro y Lozada trabajaron juntos como fórmula de Senado y Cámara en 2014, y luego en la campaña de Chávarro a la Gobernación de 2015, desde hace meses están distanciados y lejos de retomar esa unidad que se intentó mostrar en marzo pasado cuando los dos se movieron, por aparte, para ayudar a la abogada Esperanza Andrade a ganar la curul en el Senado.

Tan marcada es la distancia que ahora cada uno va por su lado abonando terreno entre la dirigencia conservadora para mostrar quién tiene más opciones de ser el abanderado azul en 2019.

La estrategia de Chávarro ha sido la de buscar a las bases del partido.

Desde hace un mes se está reuniendo con presidentes de juntas, líderes cafeteros, y excandidatos a alcaldías y concejos.

En Neiva, por ejemplo, ya se sentó con los ediles de las comunas Ocho, Cinco y Tres. Y pese a que no ha salido en medios a decir que está oficialmente en campaña, aprovecha esas reuniones para comentar que sí tiene en la mira la Gobernación. 

“Vengo trabajando silenciosamente, yendo a las comunas, a las veredas. Para legitimar una candidatura lo primero que se debe hacer ahora es arrancar desde abajo. Ahí voy”, le dijo Chávarro a La Silla Sur.

Por su parte la precandidatura de Lozada ha sido matizada por runrunes en los medios regionales que él se ha encargado de ambientar porque dice que no descarta renunciar a la Cámara para buscar a la Gobernación.

“Varios sectores nos han invitado a auscultar esa posibilidad, ven en nosotros el que aglutine fuerzas no solo del conservador sino de otros lados. Pero yo debo ser responsable con los cerca 30 mil huilenses que nos acompañaron a Congreso, yo a ellos los invité para que me apoyaran a Cámara. Gran parte de la decisión depende de lo que esas personas definan, quieran y sientan”, dijo Lozada en una entrevista local.

El 'sí pero no' de Lozada ha dado lugar a varias interpretaciones dentro de los conservadores, y por eso el factor de los hermanos Hernán y Esperanza Andrade puede ser decisivo.

Los Andrade a la expectativa

Dentro del ‘andradismo’ hay dos lecturas sobre la puja Chávarro-Lozada.

 

Hay un sector que considera que Lozada efectivamente puede ser un elemento de cohesión, aunque no definitivo, porque Gómez Hermida y el exsenador Hernán Andrade se siguen mostrando los dientes cada vez que hay elecciones, como ocurrió en 2015 cuando Chávarro fue el candidato oficial a Gobernación impulsado por Integración, y los Andrade en vez de apoyarlo montaron a Esperanza como candidata avalada por AICO.

“Lo de Lozada empezó como circunstancial y ya tomó vuelo solo. La ventaja es que él efectivamente podría traer a otra gente como la de Cambio Radical y del uribismo con quien simpatiza. Pero el odio que le tiene Gómez Hermida a Andrade le pone talanqueras al tema”, nos dijo un dirigente cercano al exsenador Andrade.

Pero en el otro lado están los que creen que lo de Lozada es solo un globo para atravesársele a Chávarro. Y eso también lo sienten desde otros sectores. “Lo de Pipe no es que haya sonado mucho por acá en el sur. Sería un error, él es joven, le falta mucho por aprender. capacidades las tiene pero creo que aún no es el momento”, nos comentó Henry Cuellar, dirigente del uribismo del Sur.

Y aunque por ahora los hermanos Andrade dicen mantenerse a la raya y a la expectativa de cómo se van decantando las cosas, tanto Lozada como Chávarro sostienen que tienen el respaldo de ellos.

“La doctora Esperanza lo que ha dicho es que hay que salir a trabajar y que al final nos vamos con el que las bases elijan. Si se mantienen varias candidaturas se tendrá que definir por consenso”, nos comentó Omar Alexis Díaz, precandidato conservador a la Asamblea.

El apoyo del andradismo es clave porque, por un lado, el exsenador Hernán se mantiene como el presidente del partido y podría jugar un papel clave el otro año con la entrega de los avales, y por el otro, Esperanza tiene el protagonismo de ser la única senadora conservadora del sur del país y ser cercana a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

Mientras se decanta esa puja entre los de Integración,  y los Andrade toman partido, hay otros líderes conservadores que se están haciendo notar.

Los que van detrás

En el sonajero azul hay más dirigentes que están buscando ser una tercería o un factor menos radical para mantener vivas las apuestas a Gobernación.

Por un lado está el exalcalde de Neiva, Héctor Aníbal Ramírez, que se viene de cotizar en las elecciones de Congreso porque no solo ayudó a que representante Lozada creciera en Neiva para la Cámara, sino que fue el responsable de que el risaraldense Sammy Meregh sacara cerca de 4 mil votos al Senado en el Huila donde nunca había hecho política.

Ramírez ya ha hecho recorridos en pueblos y mantiene una base en Neiva donde está armando una lista fuerte a Concejo y poner fichas a la Asamblea.

Otro que empezó a reunirse con dirigentes del sur para poner a rodar su nombre es el exdirector del extinto Incoder, el ingeniero Rey Ariel Borbón, que tiene relación con los Andrade.  

Uno que se sumó recientemente a la puja es el abogado Jorge Fernando Perdomo, que viene de ser el presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, y fue el candidato conservador a la Gobernación en las elecciones de 2011 que ganó Cielo González Villa.

Perdomo ha tenido relaciones políticas con Jaime Felipe Lozada, y por eso no se descarta que en caso de que él no aspire, termine impulsando al exdirigente del fútbol colombiano.

El último que aparece en esta baraja es el excandidato a la Cámara, Tito Murcia, que sacó más de 18 mil votos en marzo, pero que ya ha ido bajándole la caña a su aspiración porque tendría opciones de ocupar un alto cargo en Bogotá.

El 26 de octubre cuando se le acabe el plazo a Lozada el panorama empezará a ser otro.

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