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Por Jerson Ortiz · 30 de Septiembre de 2018

La docente Nidia Guzmán (de pie) superó en la consulta a sus pares Myriam Lozano y Luis Albarracín.

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La Universidad Surcolombiana eligió a la profesora Nidia Guzmán como su nueva rectora para los próximos cuatro años. Aunque ganó sobrada, llama la atención que la segunda opción más apoyada fue la del voto en blanco que se movió principalmente entre los estudiantes como voto de rechazo a los ruidos y escándalos que rodearon el proceso.

Estas son las cuatro conclusiones que dejó la elección en la Universidad Surcolombiana:

1- Ganó la que todos querían

La elección de la profesora Nidia Guzmán con más del 60 por ciento de los votos fue una mezcla entre el fervor que logró despertar entre docentes, estudiantes y egresados, y el empujón que al final le dieron algunos sectores políticos que buscan meterse en la Universidad.  

La abultada votación puede interpretarse como el reconocimiento a los más de 35 años de labores como docente de la Universidad, donde se le atribuye la creación del proyecto que dio vida al Instituto de Lenguas Extranjeras ILEUSCO, y el fortalecimiento de la Facultad de Educación que es la más grande en la institución.

Pero también, y aunque en menor proporción, se debió al espaldarazo que recibió de sectores políticos como el del senador liberal Rodrigo Villalba y el diputado Oscar Urueña 

Lo de Villalba se notó el día antes de la elección porque desde sus oficinas llamaron a los egresados de la Usco que aparecen en una base de datos que maneja la campaña de Villaba en todas las elecciones, para invitarlos, a nombre del senador, a que fueran a votar y que lo hicieran por la opción 3 que era la de la profesora Nidia.

La invitación también se hizo a través de las cuentas de redes sociales del dirigente liberal.

Aunque un docente cercano a la profesora Guzmán nos dijo que no sabían de ese apoyo, tampoco hubo un pronunciamiento desautorizándolo.

Lo del diputado Urueña, hoy detenido por el escándalo de corrupción en las elecciones de contralor y personero de Neiva, se vio antes de sus líos judiciales porque participó en varias reuniones de planeación de la campaña de Guzmán y pidió a los estudiantes y egresados de su equipo político que apoyaran a la docente.

A esa mezcla hay que sumarle el empujón que le dieron columnistas de opinión de la región como el exsenador Edgar Artunduaga o el abogado Alejandro Serna.

Al final, la profesora Guzmán se quedó con el 80 por ciento de los votos de los egresados, el 68 por ciento de los docentes y el 53 por ciento de los estudiantes.  

2- El voto en blanco volvió a ser protagonista

El voto en blanco fue la segunda opción más votada entre los estudiantes de la Usco. De los 5722 votos de los estudiantes, 1348 fueron en blanco. Es decir, el 23 por ciento.

Ese es un dato que sorprende, porque aparte de superar a los otros candidatos que estaban en la disputa, los profesores Myriam Lozano y Luis Alfonso Albarracín, se convirtió en un voto de protesta no solo contra la terna sino contra el mecanismo que se usa en la Usco para definir al ganador porque los votos no son nominales sino ponderados.

Contra la terna, porque como contamos, dentro de un sector de la Universidad, movido por el programa de Ciencia Política, algunos docentes, un grupo de egresados y jóvenes progresistas, hubo cuestionamientos a la manera en la que el Consejo Superior Universitario, que es la junta directiva, definió los tres candidatos entre los 10 que se habían presentado. Eso porque la selección se dio cuando los estudiantes estaban en vacaciones, porque hubo dos profesores de una misma facultad, la de Economía (Albarracín y Lozano) y porque desde un principio se daba por fija la postulación de la profesora Guzmán.

Y contra el mecanismo de selección porque en el sistema electoral de la Usco no valen lo mismo los votos de los cerca de 30 mil egresados, que los votos de los 277 profesores de planta, o los 11 mil estudiantes, porque eso, según los estatutos, significa una ventaja para uno u otro candidato.

Para equilibrar la diferencia, la Universidad aplica desde el 2004 una fórmula que le da el 45 por ciento del valor final de los votos a los docentes, otro 45 por ciento a los estudiantes y un 10 por ciento a los egresados.

Con esa fórmula quien logra el apoyo mayoritario de los docentes es el que prácticamente asegura el triunfo. Eso se vio en las elecciones de 2007 donde el voto en blanco fue el que ganó con cerca de 2.500 votos en general pero en la ponderación el favorecido fue el docente Luis Cerquera porque tuvo el apoyo de 285 docentes.

3- Las prácticas politiqueras están llegando a la Usco

Los gastos en publicidad y la logística del día de las elecciones mostraron que las prácticas comunes en otro tipo de elecciones están llegando a la Usco.

Horas después de que se conocieran los resultados que favorecieron a la profesora Nidia Guzmán, una agencia de consultoría política y electoral llamada ‘Ganar’ salió a cobrar parte de ese triunfo.

‘Ganar’ menciona que hizo ‘la investigación, el diseño profesional de imagen y la implementación de estrategias eficaces y eficientes’, que llevaron a la victoria a Guzmán. Detrás de la consultora aparecen varios egresados de la Universidad como el abogado Faiver Aroca, que fue uno de los asesores más cercanos del exalcalde de Neiva, Pedro Suárez.

En las otras campañas también se vio.

Desde la campaña del profesor Albarracín enviaron mensajes de textos a estudiantes, docentes y egresados, invitándolos a votar por él. No se sabe quién filtró esa base de datos, que se supone es privada.

La campaña de la profesora Myriam Lozano repartió publicidad el día electoral en dulces.

Y como nunca había ocurrido las tres campañas dispusieron de puestos de información en los que aparte de decirle a las personas dónde debían votar les pedían el voto.

4- La participación está aumentando

El punto a favor de la jornada fue el de la masiva participación electoral. Desde la mañana cuando se abrieron las urnas en el puesto de votación de la sede central hubo filas de votantes esperando su turno.

Inclusive en la noche cuando se dio el cierre de las urnas, hubo gente que se quedó sin votar.

Eso representó que al final en las cinco sedes (Garzón, Pitalito, La Plata y dos de Neiva) se contaran cerca de 8.500 votos, 5722 de estudiantes (casi la mitad de los que podían votar), 663 entre docentes de planta y catedráticos, y 2069 de egresados.

En las elecciones de 2014, hubo un poco más de 6 mil votos, (577 docentes, 4.698 estudiantes y 1.323 egresados), mientras que en 2007 la participación fue de 6.600 votos.  

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