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Por Jerson Ortiz · 12 de Julio de 2019

Concejales Carlos Sterling y Felipe Hernández (ambos de blanco en primera fila))

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El miércoles los concejales verdes de Neiva, Carlos Sterling y Felipe Hernández, y el diputado Oscar Urueña, investigados por escándalos de corrupción, fueron hasta Bogotá a pedirles a las directivas del partido que los avalen para las elecciones de octubre en las que dos de ellos buscarán reelegirse de manera directa y el otro a través de un aliado. 

Aunque les dijeron que van a revisar el caso la otra semana, el partido ha mandado señales que dan a entender que les van a negar esos avales.

De ser así, el Verde afectaría sus apuestas electorales por mantener las dos curules en la Asamblea y las cuatro del Concejo de Neiva con las que sorprendieron en las elecciones de 2015 porque los tres tienen maquinarias fuertes, y sacarlos del juego a menos de dos semanas del cierre de inscripciones de candidaturas dejaría las listas incompletas y con muchos votos menos.

Pero al tiempo reforzaría su discurso de transparencia en la política de avales que ha sido una de sus banderas. 

La reunión

Fernández, Sterling y Urueña fueron hasta Bogotá por una reunión que pidió el diputado Armando Acuña, presidente del directorio departamental. 

 

Según Acuña, buscó el espacio con el secretario general Jaime Navarro (hermano del exsenador Antonio) y el veedor nacional Antonio López, para que les dijeran si la decisión de los avales a candidatos con investigaciones pendientes era decisión de los directorios regionales o el nacional. 

Eso por el temor que hay entre los Verdes de ser sancionados por el Consejo Nacional Electoral por avalar a candidatos inhabilitados o que pueden ser condenados después de ser elegidos, como lo reglamentó la reforma política de 2011. Sanciones que pueden ir desde multas económicas, el retiro de los espacios de radio y televisión asignados, hasta la suspensión de la personería jurídica. 

En Bogotá, tanto Hernández, quien está buscando reelegirse en el Concejo, como Sterling, quien quiere dar el salto a la Asamblea, se defendieron diciendo que no tienen inhabilidades porque los juicios que les llevan (al primero por constreñimiento al elector, y al segundo por irregularidades en las elecciones de Contralor y Personero), no se han fallado y deben respetarles la presunción de inocencia.

Urueña también habló, no pidiendo aval porque no va a ser candidato, sino preguntando por qué el partido lo sacó la semana pasada del directorio departamental que es el que recomienda a quién avalar en los municipios. 

El secretario Navarro les dijo que no podía darles una respuesta en ese momento porque esa decisión debía pasar por el Comité Nacional de Avales, del que hacen parte los 19 congresistas y ocho miembros del directorio nacional. 

Por eso, al interior de sus equipos y en la opinión de cinco dirigentes verdes del departamento consultados por La Silla, creen que la otra semana les van a decir que no basados en varios antecedentes. 

Las señales

En septiembre del año pasado,cuando la Fiscalía ordenó la captura del concejal Sterling y del diputado Urueña, de siete concejales más de otros partidos, del contralor, la personera y dos particulares, porque supuestamente torcieron las elecciones del contralor y la personera en 2016, la Alianza Verde fue el único partido que decidió sancionar a los suyos. 

La U, el Partido Liberal, el Partido Conservador y Opción Ciudadana que avalaron a los otrossiete concejales involucrados guardaron silencio. 

“Los hechos y acciones reveladas por los medios de comunicación y las autoridades son desde todo punto de vista reprochables y van en contravía de nuestros principios y prioridades como Partido”, dijo la Alianza Verde.

Aunque Urueña y Sterling quedaron libres en diciembre, siguen vinculados al proceso y la sanción del partido los dejó sin voz ni voto en las plenarias de Asamblea y Concejo hasta abril pasado. Además, el Comité de Ética les abrió un proceso disciplinario que aún no se falla. 

El caso del concejal Hernández es similar. Él fue detenido en mayo de 2016 porque, según la Fiscalía, desde el hospital local presionaron a empleados y contratistas para que le movieran votos y le ayudaran a financiar su campaña. 

Quedó libre días después porque el juez de garantías consideró que no existían pruebas de su participación para enviarlo a la cárcel, y por eso contra él no hubo sanción del partido. Sin embargo, sigue vinculado al proceso y está respondiendo en juicio.  

Esos antecedentes recientes, reforzados por el hecho de que los dos juicios no han terminado, sostienen la tesis de que el partido no se va a echar para atrás a la hora de negarles el aval a Sterling y Hernández y de mantener por fuera del directorio departamental a Urueña, porque de hacer lo contrario se estaría contradiciendo. 

“Es una decisión bien difícil para el partido porque es un riesgo para las dos partes”, nos dijo el diputado Armando Acuña. 

“El secretario Navarro dio las explicaciones técnicas y les dijo: no es que los estemos sacando pero hay unas disposiciones de ley que debemos revisar antes de decidir”, nos comentó por su parte Miguel Rodríguez, miembro del directorio nacional. 

“Yo creo que el tema quedó abierto. Probabilidades de 50 y 50 a que sí y a que no”, nos dijo Yamid Sanabria, precandidato al Concejo que estuvo en la reunión de Bogotá. 

“Hay un 95 por ciento de probabilidades de que les digan que no”, nos dijo por su parte un dirigente local que también está aspirando al Concejo y que nos pidió no citarlo para evitar disgustos con sus compañeros. Incluso nos dijo que ya está haciendo cuentas sin los votos de ellos. 

Sin embargo, como la decisión final debe pasar por un comité que debe pensar en cálculos electorales, también está abierta la puerta a que les den el aval así sea condicionado. 

Pensando en números

Además de las credenciales, los concejales Sterling y Hernández y el diputado Urueña tienen votos y maquinarias que podrían ser bajas importantes para los intereses de la Alianza Verde. 

Hace cuatro años Sterling sacó la votación más alta de la lista (2.659 votos), que le dió el sustento elecotral para intentar el salto a la Asamblea mientras inpulsa al Concejo a su aliado político Héctor Camilo Perdomo, quien se metió en la lista verde.

Hernández sacó 2.327 votos, y este año se ganó la Presidencia de la mesa directiva del Concejo, que le da una posición de privilegio ante sus colegas y la administración local. 

Mientras que Urueña logró su curul con más de 10 mil votos. Aunque no es candidato sí está moviendo su estructura a favor de su amigo Virgilio Huergo para que lo reemplace a la Asamblea, y está repartiendo sus bases para apoyar a varios candidatos al Concejo. 

Por eso, sacarlos a dos semanas del cierre de inscripciones, afectaría las cuentas para lograr los umbrales e intentar mantener una parte de lo que los verdes alcanzaron en 2015. Este año no sacaron candidatos propios a la Alcaldía (que ganaron hace cuatro años con Rodrigo Lara) ni a la Gobernación. 

La otra semana cuando el comité de avales resuelva el dilema, se sabrá si le apostaron a mantener su imagen de transparencia o se la jugaron pensando en votos más allá de los cuestionamientos. 

CONTEXTO

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