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Por Jineth Prieto · 09 de Abril de 2019

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Ayer la junta directiva de la Cámara de Comercio de Cúcuta eligió a Héctor Santaella como el nuevo presidente ejecutivo. 

Su designación se dio luego de un pulso interno que mostró cómo funciona el poder en esa entidad luego de que los asientos se hubieran renovado en su mayoría, tras las elecciones de los seis cupos de los empresarios y la designación de los tres asientos de presidencia.

 

El ganador, además de dejar el statu quo a favor de Israel Bahar, empresario del sector del reciclaje que durante la última década se convirtió en un súper poderoso de la Cámara, empoderó a los Quintero, dueños de la constructora Odicco que fueron cabezas de la campaña de Iván Duque en Norte. 

La previa

Con la renuncia de Carlos Luna a la presidencia ejecutiva de la Cámara, en esa entidad se abrió el primer pulso empresarial de Cúcuta del año. 

Como había contado La Silla, hasta hace 10 días las cargas estaban divididas en dos bloques que no tenían las mayorías para suplir ese cargo. 

Por un lado, estaba el de los tradicionales representando por Israel Bahar, Gonzalo Medina y a José Bautista, que desde que arrancó el año sumó a Omar Quintero.

Y por otro, estaba el de Francisco Pabón y Fernando del Corte, dos empresarios que llegaron representando la contraparte del sector tradicional. 

Aunque los dos últimos de entrada estaban disminuidos, cuando Presidencia nombró a sus delegados equipararon cargas. 

Inicialmente sumaron a Germán Hernández, quien llegó como cuota del representante uribista Juan Pablo Celis, y a Pedro García, quien entró en representación del senador conservador Juan Carlos García

La diferencia la partió Mario Latiff, quien llegó directamente como delegado de Fredy Quintero, hermano de Omar Quintero y exgerente de la campaña de Duque en Norte, y así le sumó un quinto voto a los tradicionales.

Pero como para elegir Presidente Ejecutivo era necesario que alguno de los bandos sumara 6 respaldos, la última semana fue clave. 

Las mayorías

La movida para obtener las mayorías la hizo Fredy Quintero, quien aunque no hace parte de la junta directamente es el poder detrás del poder de su hermano Omar, se empezó a mover específicamente para atraer el sector del congresista Juan Carlos García.

La Silla confirmó con dos fuentes que lo supieron de primera mano, que Quintero buscó al Senador y le pidió apoyar a Héctor Santaella, un abogado que es asesor jurídico de su constructora y que ya había estado en la junta directiva de la Cámara

Su nombre, ya había sido presentado en la reunión en la que Luna renunció, pero en ese entonces el bloque minoritario -con el sorpresivo apoyo de Latiff- pidió que se diera un compás de espera.

Si bien, eso le dio una victoria temprana al grupo minoritario, en la práctica sirvió para que se vendiera la idea de que se había abierto la convocatoria.

No solo llegaron 13 hojas de vida que, incluso fueron publicadas por La Opinión ayer, sino que al final, como se aplazó 10 días la elección, se eliminaron los ruidos que de entrada le hubiera causado a la nueva junta haber elegido sin discusión al nuevo presidente.

Sobre cómo Quintero convenció a García de que diera la directriz de votar a favor de Santaella hay dos versiones.

Una, que le habló de su hoja de vida y de su tradición conservadora, algo que le sonó al congresista porque Santaella es sobrino del exgobernador azul Juan Alcides Santaella y existe afinidad política.

Otra, que se habría pactado la entrega de una subgerencia de la Cámara a García, vía su pareja Siomara Botía, quien lleva más de 17 años trabajando en esa entidad en el clúster de turismo.

Ambos nos negaron que la segunda versión fuera cierta y dijeron que era malintencionada.

En todo caso, más allá de si fue por lo primero o por lo segundo, el hecho fue que Pedro García llegó a la reunión de ayer matriculado con el nombre de Santaella.

La elección

En paralelo, como en el sector minoritario se dieron cuenta en los días previos a la reunión que se había movido la balanza, empezaron a usar sus propias fichas.

Ellos inicialmente tenían de candidato a Francisco Unda, un economista que es gerente de la regional de la Andi, y aunque esperaban que él lograra consenso porque es de adentro del sector empresarial, al final eso no pasó.

Dos fuentes que tienen como saberlo, le contaron a La Silla por aparte que Unda habló con el Senador García el domingo pero que al final nada cambió.

Así que revivieron la idea de mover la necesidad de abrir un concurso para que una firma cazatalentos eligiera a finalistas que luego de entrevistarse con la junta debían someterse a votación.

Para presionar esa idea llegaron dos cartas previas a la reunión-una firmada por Germán Hernández y otra por  Rocío Romero (suplente de Latiff)-, pero al final esa idea se empantanó cuando en la reunión la idea se sometió a discusión en la junta.

El principal argumento de las mayorías estuvo en que por ser empresarios y entender las necesidades de la Cámara tenían la capacidad de elegir al reemplazo de Luna sin pagarle a un tercero.

Así que lo que sucedió fue que se escribieron los nombres de los 13 que enviaron hoja de vida en un tablero y se sometieron a votación.

Al final, con seis votos -incluido el de Pedro García- fue elegido Santaella y los otros tres fueron en blanco.

Como Luna estará en la Cámara hasta el 30 de abril, habrá que ver cómo arranca el nuevo presidente ejecutivo, quien con su llegada no sólo refuerza el poder de los Quintero, sino que mantiene la balanza del lado del sector que en la última década ha mandado allí.

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