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Por Jineth Prieto · 03 de Febrero de 2019

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Luego de protagonizar una de las polémicas de la campaña de 2011 al ofrecer casas a cambio de votos, el exalcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez, quien quiere volver a ocupar ese cargo, reeditó la estrategia en temporada preelectoral.

 

Desde que inició el año en sus redes sociales y a través de su fundación Civismo en Acción ha lanzado dos programas en los que regala becas del 60 por ciento del valor de programas de educación no formal en el municipio. 

El primero es con el Instituto Liderar, organización de propiedad de Maribel Reyes, viuda de Luis Carlos Guzmán, quien fue secretario de Educación del municipio durante la administración de Ramírez.

El segundo es con Tecnisalud, instituto que es de Alexander Fernández Alicastro, un político que ha intentado ser concejal de la ciudad sin éxito.

Aunque Ramírez está presentando las becas como una actividad altruista de su fundación, en alianza con Cívica Televisión y Cúcuta 7 días, los dos medios de los que es propietario, comprobamos que en el fondo el ofrecimiento está ligado a su estrategia preelectoral. 

La Silla se comunicó con los números de contacto de los programas y en ambos les piden a los interesados que entreguen vía WhatsApp el número de cédula, el teléfono y la dirección para agregarlos a una base de datos.

Luego especifican que antes de recibir el beneficio hay que ir a una reunión que será presidida por Donamaris Ramírez, y que después de escucharlo a él explicarán los requisitos para matricularse y obtener la beca.

Cuando les preguntamos a los asesores si el programa también le apuntaba a que los beneficiarios se vincularan a la eventual campaña de Donamaris, una de las asesoras nos contestó que “la idea es que hablen con el doctor Donamaris”. 

Con esa estrategia, Ramírez gana por punta y punta.

Una fuente del primer círculo del exalcalde y la directora de Participar le detallaron a La Silla que los institutos están entregando las becas a cambio de publicidad en los medios de Ramírez. 

“Mientras los demás candidatos están metiendo plata para mostrarse, Donamaris hace eso y no se gasta un peso”, dijo una de esas fuentes.

Aunque Ramírez no ha oficializado sus intenciones de ir a la Alcaldía, principalmente porque le está midiendo el pulso a su eventual aspiración, sí está preparando el terreno.

Por ejemplo, sí ha adelantado conversaciones con el Partido de Integración Étnica, PRE, que ganó la personería jurídica en marzo del año pasado al obtener una de las curules afro del Congreso y que en las presidenciales impulsó el voto en blanco.

Además, lleva meses de gira por los barrios de Cúcuta, hablando de sus logros cuando fue alcalde, llevando regalos y hasta brigadas de salud (en las que también está Tecnisalud). 

Así que con esa serie de movidas, más las becas Donamaris, al mismo estilo de las casas, empezó a armar su base electoral. 

Si al final concreta su aspiración, en la campaña el exalcalde tendrá que lidiar con el hecho de que las 20 mil casas que prometió y de las que mostraba hasta casa modelo hace ocho años, nunca se construyeron, también con las denuncias de presunta corrupción en su administración, y con que para sumar aliados no la tendrá fácil porque durante su administración incumplió acuerdos.

Sin embargo, tiene a favor que de salir al ruedo, entraría en la disputa cuando el actual Alcalde tiene una imagen desfavorable muy alta, y él -aunque contados- tiene algunos logros que mostrar, como la recuperación que hizo de la malla vial.

Como nos dijo una fuente que conoce por dentro la movida política: “A César Rojas le ha ido tan mal, que lo de Donamaris se ve hasta bien”.

Así que si al final Ramírez decide volver a lanzarse, con las becas ya tendrá una parte de su base armada y lista para buscarle votos en octubre.

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