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Por LaSillaVacia.com · 01 de Noviembre de 2019

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La elección del nuevo director de la Corporación Autónoma Regional, CAS, entidad que además de tener bajo su jurisdicción la autoridad ambiental de 74 de los 87 municipios del departamento, es uno de los principales fortines de la región, se volvió a enredar. 

Aunque esta era la segunda vez que citaban al Consejo Directivo en pleno para votar, volvieron a aplazar la decisión para el próximo 18 de noviembre. 

 

En esta ocasión, según nos contaron dos fuentes dateadas que tienen cómo saberlo, la determinación tuvo que ver con dos razones de fondo.

La primera con que los votos se mantuvieron divididos en los mismos dos bloques que generaron el primer aplazamiento.

Por un lado, el bando del senador liberal Jaime Durán, que suma a los Aguilar y al representante uribista Óscar Villamizar, mantuvieron los respaldos del alcalde de Los Santos, los dos del sector privado, una de las dos ONG ambientales y los de Presidencia y el Ministerio de Ambiente.

Y por otro, el del saliente gobernador Didier Tavera quedó con los votos de él, los de los otros tres alcaldes (Cabrera, Güepsa y Socorro), el de la ONG restante, y el de la comunidad indígena Uwa, etnia que tiene asiento porque sus tribus habitan entre Concepción y Cerrito. 

La segunda razón tuvo que ver con que justamente el voto de la comunidad Uwa sacudió la elección desde ayer cuando varios de sus miembros buscaron a medios para denunciar que Octavio Aguablanca, su delegado en ese órgano, llevaba dos meses sin aparecer en la tribu y no había consultado su voto con la asamblea indígena.

En sus apariciones, los delegados de los Uwa denunciaron presuntas presiones contra Aguablanca y anunciaron que como no los habían consultado demandarían la elección.

Con el aplazamiento en principio hubo espacio para que la comunidad indígena se reuniera y ese cuestionamiento saliera del espectro; sin embargo, en el fondo tensó más la pelea porque con los resultados del domingo y con Mauricio Aguilar como gobernador electo, las cargas de poder cambiaron. 

De hecho, ahora la elección se está moviendo entre tres escenarios posibles. 

El primero, que el acuerdo entre el bloque de Durán, los Aguilar y el Centro Democrático se mantenga y que en esa medida los votos sigan divididos.

Si es así, seguirían vivas las posibilidades de que el elegido sea Luis Francisco Oliveros, quien actualmente es el administrativo y financiero de esa corporación, y quien hace dos años también intentó quedarse con el cargo con el respaldo de Durán y no lo logró.

La segunda posibilidad es que los Aguilar cambien de estrategia y que cierren un acuerdo, pero esta vez con Didier Tavera, para encontrar una tercería y destrabar la elección, algo que incluso nombró Vanguardia esta semana.

La Silla supo que en ese sentido empezó a sonar el nombre de Francis Silva, quien fue director de la Lotería de Santander en el periodo del parapolítico Hugo Aguilar, papá del gobernador electo.

“Ese nombre le gusta tanto a Tavera como a los Aguilar, pero no se ha cerrado ningún acuerdo”, nos dijo una de las fuentes que nos habló y que tiene acceso a información de primera mano en el proceso.

Y el tercer escenario es que los Aguilar decidan darle un vuelco a la elección y se la jueguen por negociar los votos con los alcaldes salientes y con Durán y los Villamizar para darles otro tipo de participación, algo que les serviría para poner una ficha completamente de su línea. 

De ser así, hay otros dos nombres que podrían tomar vuelo. 

El de Farley Parra, quien hasta agosto fue Personero de San Gil, y es de la cuerda directa de la exdirectora de esa CAR, Flor María Rangel, quien tuvo que renunciar a ese cargo porque le dictaron medida de aseguramiento por presunta contratación irregular y, aunque actualmente está libre, sigue en juicio.

Esta semana incluso circularon dos fotos que muestran la afinidad directa de Aguilar con él.

Aún así, una de las fuentes que nos habló, nos dijo que su nombre tiene resistencia porque de llegar representaría la continuidad de Rangel y eso generaría ruidos para Mauricio Aguilar arrancando su mandato.

El segundo sería Jeisson Pinto, un licenciado en educación que ha trabajado en varios cargos públicos como recomendado de los Aguilar y que estuvo en la CAS como líder de educación ambiental. Él también se postuló hace dos años para dirigir esa CAR y estuvo en el sonajero de los allegados a esa familia.

En todo caso, si ningún bando cede y no logran destrabar la elección, también cabe la posibilidad de que los aplazamientos se mantengan hasta el próximo año.

De ser así, los Aguilar quedarían con la sartén por el mango porque los consejeros serían nuevos y es menos probable que quieran entrar a pelear con el Gobernador arrancando el mandato. 

Pero como hasta dentro de poco más de dos semanas se cumplirá la nueva citación, todo dependerá de las movidas que se cuajen en los próximos días y del rol que jueguen los Aguilar, quienes de entrada son los que tienen mas escenarios a su favor.

En juego está un fortín que maneja alrededor de $25 mil millones de los cuales $19 mil millones son para inversión, tiene 350 contratistas de prestación de servicios y además otros 80 cargos de planta.

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