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Por Maria Fernanda Palencia · 25 de Octubre de 2019

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Aunque normalmente en Barrancabermeja los políticos locales suelen estar en primera línea cuando se trata de hacer campaña, para las elecciones de este domingo los dos candidatos con más fuerza, aunque los tienen de aliados, no son las caras de mostrar.

En el segundo centro electoral de Santander, Jonathan Vásquez, un joven que hace cuatro años se convirtió en la revelación del municipio, pero que con el tiempo se fue acercando a políticos tradicionales; y Alfonso Eljach, un político de tradición que ha sido cercano a varios poderosos controvertidos de la región, están cabeza a cabeza en la pelea.

Y pese a que en la previa todo estaba dado para que el controvertido alcalde Darío Echeverri, metieran mano en la campaña, al final terminó al margen.

Las fuerzas

Aunque la carrera por la Alcaldía de Barrancabermeja arrancó con un sonajero de 16 candidatos, que se decantó en seis el día de las inscripciones, muy temprano se supo que la puja estaría entre Jonathan Vásquez y Alfonso Eljach.

 

Ambos vienen de vertientes diferentes y en esta campaña se presentaron como candidatos independientes, pero son conocidos por tener aliados de la clase política tradicional. 

Vásquez es relativamente novato. Se estrenó hace cuatro años como candidato a la Alcaldía recogiendo firmas, y en ese entonces fue la sorpresa electoral del municipio porque, aunque perdió, recogió sin maquinarias 20 mil votos. 

En esta ocasión volvió a recoger firmas por un movimiento que bautizó ‘Cívicos al 100%’ y lanzó lista propia al Concejo -también bajo esa modalidad-.

Sin embargo, desde el año pasado perdió el rótulo de alternativo porque en las legislativas le hizo campaña y varias reuniones en Barranca el senador cesarence Alfredo Gnecco, quien hace parte de una de las casas políticas más controvertidas de ese departamento. 

Además, se inscribió con los coavales del Conservador, La U, Alianza Verde y la ASI, y en el camino recogió al Centro Democrático y Aico.

Por su lado, Eljash tiene un recorrido político que incluye una aspiración a la Alcaldía en 2007 por Aico,  una a la Cámara en 2010 por el Polo -ambas fallidas-, y varios cargos públicos, entre esos, director de la oficina de Paz y Convivencia de Barranca y secretario de Gobierno en la Alcaldía de Julio César Ardila condenado a 26 años de prisión por homicidio, y secretario del Interior -por unos días- en la Gobernación del ahora senador de Cambio Richard Aguilar.

Para esta campaña se lanzó solo con el aval del Mais, y, además de la lista de ese partido, ayudó a estructurar la de ‘Sumemos’, que recogió firmas.

Y aunque en eso en apariencia lo mostró como un aspirante sin muchos políticos detrás, su trayectoria sí está al lado de varios que terminaron cuestionados.

Por ejemplo, fue fórmula al Congreso de Iván Moreno Rojas, hoy condenado por corrupción; y en 2011 le hizo campaña a su primo segundo, Elkin Bueno Altahona, quien está investigado por parapolítica.

De hecho, para esta contienda intentó tener el aval de Cambio Radical, que es donde milita Bueno y por el que fue candidato a la Gobernación, pero al final no lo sumó oficialmente 

Sobre por qué ese respaldo no estuvo de su lado desde el inicio, a La Silla le dieron dos versiones: que Bueno no se lo entregó porque no quería casarse solo con su candidatura,y  que Bueno no se lo dio porque lo estaba guardando para él en caso de que no concretara su aspiración a la Gobernación.

En todo caso, confirmamos que al final el representante de ese partido, Ciro Fernández, se lo ofreció pero que él ya no lo quiso porque su apuesta terminó enfocada en desmarcarse de la clase política tradicional. 

Un capítulo aparte tuvo el Partido Liberal, que fue el que puso Alcalde hace cuatro años y es una de las fuerzas más importantes en Barranca.

Los rojos se quedaron sin candidato cuando el concejal Emel Harnache decidió irse para la Asamblea, y dejaron a los militantes en libertad, en parte porque la imagen del partido estaba caída con todos los escándalos que ha enfrentado el alcalde Darío Echeverri.

Tras esa decisión Eljach sumó el respaldo del senador Horacio José Serpa, cuyo papá fue uno de los gamonales de ese municipio y el único congresista que se metió en esa campaña.

Además la lista al Concejo se partió en dos: Vásquez recibió a Alfonso Baeza, María Adalgiza Velásquez, y los actuales concejales Morgan Egea y Jorge Carrero; y Eljach sumó a Edgardo ‘El Mono’ Moscote, Franklyn Angarita y Johana Núñez.

Así que aunque en el papel ambas aspiraciones quedaron vestidas de independientes, en el fondo sumaron una abultada lista de políticos detrás.

La sorpresa fue el papel del alcalde Darío Echeverri, quien terminó borrado en la carrera, pese a que en principio era visto como un respaldo clave y más porque quedó en libertad justo cuando se empezó a calentar la contienda.

Darío es el mazo de la campaña

Una vez arrancó la campaña todo apuntaba a que Jonathan Vásquez sería el que recibiría el apoyo de Darío Echeverri.

Primero, porque, como contamos en La Silla, desde la precampaña, su suegro y uno de sus financiadores, Nilson Ahumada, se conoce con el controvertido exalcalde desde que trabajaron juntos en la Cámara de Comercio de Barranca (Ahumada como presidente de la junta directiva y Echeverri director ejecutivo), que es uno de los fortines de Echeverri, y lo impulsó en su aspiración a la Alcaldía en 2015.

Segundo, porque la lista ‘Cívicos al 100%’, que es la de Vásquez, la encabeza Camila González Galindo  y en la cola está Robert Álvarez, y ambos apoyaron a Echeverri hace cuatro años cuando aspiraron al Concejo. 

Y tercero, porque Álvarez es amigo personal y muy cercano a Jhon Moros, una de los políticos más cercanos a Echeverri en la carrera, y de hecho es visto en la Barranca política como su candidato.

En las últimas semanas incluso hubo un nuevo indicio de la cercanía de esa línea con la campaña de Vásquez. 

En redes sociales empezó a circular un video de un evento de esa campaña a la que Moros llevó una bicicleta para rifar en un bingo y habló de que el regalo era enviado por el candidato al Concejo Robert Álvarez y por Vásquez.

Además, también han sacado a relucir dos fotografías que lo vinculan con el grupo del exalcalde. 

La primera es junto al mandatario y según explicó una fuente de su grupo fue tomada a comienzos de esa administración cuando le habrían ofrecido la secretaría de Educación y él se negó por lo que estaría siendo tergiversada.

La segunda, es una foto junto al exgobernador condenado por corrupción Mario Camacho, quien es una de las manos derechas del representante liberal Édgar ‘el Pote’ Gómez y fue uno de los motores detrás de la elección de Echeverri hace cuatro años. 

Aunque sus contradictores dicen en que la imagen obedece a la campaña actual, Camacho nos dijo que era una foto de noviembre de 2015 y que él está alejado de la política en Barranca. 

Y el último indicio, es que Jorge Humberto Argüello Beltrán, un poderoso contratista conocido como ‘El Bachiller’, está apoyando a Vásquez. 

En la campaña del candidato nos dijeron que la relación del ‘Bachiller’ con ellos está en que el contratista financia a aspirantes al Concejo en una lista por firmas que se llama BUS.

“Está participando de manera indirecta a través de ellos”, dijo a La Silla un miembro de la campaña de Cívicos.

En todo caso, y aún con esos argumentos, 17 fuentes en Barranca nos contaron que no podían afirmar directamente que el Alcalde estaba metido en la campaña, porque no había llegado una orden directa de su parte.

Y encima, durante toda su campaña Vásquez ha intentado desmarcarse de la Alcaldía y ha denunciado que lo han boicoteado porque no le han dado permiso para hacer actividades en barrios, e incluso esta semana dijo que Echeverri tenía un persecución en su contra porque le bajaron propaganda de su campaña.

En contrapartida, La Silla encontró que de hecho hay versiones encontradas y que en Barranca también se dice que Echeverri está en la campaña de Eljach.

Los argumentos también son varios. 

Por un lado, que está con él Edgardo ‘El Mono’ Moscote, candidato al Concejo Liberal que es de la cuerda de Echeverri y amigo personal de Fernando Andrade, quien fue alcalde encargado en la ausencia del alcalde mientras estuvo preso.

Además, dos fuentes de su grupo y otra de afuera, nos dijeron por aparte que las secretarías de Desarrollo Económico y Social y las Tic están con él; sin embargo, cuando les pedimos pruebas dijeron no tenerlas.

Pero aún, si Echeverri está con alguno de los dos, no está con ninguno, o con ambos en parte, en el fondo lo que está pasando es que nadie lo quiere mostrar y que se ha convertido en la munición principal para atacar ambas campañas.

Todo cuando también están circulando panfletos contra ambos y cuando a dos días de las elecciones, la narrativa de la campaña en Barranca metida en el discurso alternativo, pero tiene a los políticos detrás. 

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