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Por Jineth Prieto · 22 de Octubre de 2019

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Ayer el Consejo Directivo de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, eligió a Juan Carlos Reyes Nova como el nuevo director de esa entidad ambiental para el próximo cuatrienio. 

Su elección fue sorpresiva no solo porque no estaba en el sonajero que se empezó a mover desde hace días en el Santander político, sino porque terminó configurando un gana-gana entre dos fuerzas que con la campaña local terminaron en orillas opuestas.

Además, mostró que aunque Tavera ha estado desaparecido de la puja electoral por los principales cargos del departamento, tenía sus apuestas metidas en el poder de las corporaciones autónomas regionales.

Hoy el Gobernador dará otra pelea, esta vez en San Gil,  por quedarse con la dirección de la Corporación Autónoma de Santander, CAS, y asegurarse poder cuando va de salida y su figuración está en entredicho.

El acercamiento

Hasta finales de la semana pasada los dos nombres que más sonaban para la elección del director de la Cdmb eran los de Luis Alberto Flórez y Martín Camilo Carvajal. 

 

Mientras que el primero venía de la cuerda del gobernador Didier Tavera, el segundo era la ficha del excongresista y actual candidato a la Alcaldía de Bucaramanga, Fredy Anaya. 

Ambos estaban en la carrera por razones diferentes. 

Flórez se había convertido en los últimos cuatro años en uno de los escuderos de Tavera como el director jurídico de su administración. 

Y Carvajal, aunque hace cuatro años fue elegido con el guiño de Anaya, resultó metido en la puja en la previa de la elección tras el proceso que le abrió la Procuraduría a Sandra Pachón, subdirectora de gestión social, por participación en política en favor del excongresista en su campaña a la Alcaldía de Bucaramanga.

Hasta el viernes, de los 11 votos 10 estaban definidos y partidos a la mitad.

Mientras que Anaya contaba con los de los dos delegados de las ongs, los dos que venían de sector privado y el del Alcalde de Matanza -municipio en el que su esposa, la representante Nubia López, ganó en las legislativas; Tavera tenía los de los otros tres alcaldes (Piedecuesta, Girón y Suratá), el del delegado de Presidencia y el de él.

El que estaba en el aire era el del Ministerio del Medio Ambiente, que aunque normalmente está alineado con el de Presidencia en esta ocasión entró a partir diferencias.

Según le contaron a La Silla cuatro fuentes que lo supieron de primera mano, desde el Ministerio enviaron el mensaje de que buscaran punto de acuerdo.

Y Anaya y Tavera se sentaron porque así como estaban las fuerzas repartidas había dos escenarios probables que no les convenían

O que la elección disparara los costos porque cada bando tenía que tratar de voltear gente, o que se mantuvieran los resultados de esa manera, que el Ministerio votara en blanco y existiera una nueva convocatoria.

Y aunque que la elección se aplazara era algo que quería el grupo de Anaya (incluso a través de uno de sus delegados trató de ponerlo a consideración la semana pasada durante una reunión extraordinaria del Consejo Directivo), ya no era tan claro que el escenario postelectoral le favoreciera porque con el fallo del Consejo Nacional Electoral, CNE, es muy probable que su aspiración se termine cayendo.

Así que si la definición de daba después de elecciones cambiaba la ecuación de poder y ni él ni Tavera iban a tener la misma capacidad de negociación. 

“Los nuevos elegidos se hubieran quedado con todo el protagonismo y el Gobernador y Anaya terminaban abriendo el negocio a más partes”, dijo a La Silla una de esas fuentes.

El gana-gana

Los acercamientos empezaron desde el viernes, pero, según nos detallaron dos de las fuentes que nos lo contaron por aparte, se cerraron el domingo y transcurrieron así.

Primero Tavera insistió en el nombre de Luis Alberto Flórez pero Anaya se negó a respaldarlo porque con él no tenía garantías debido a que fue mano derecha del exdirector Ludwing Arley Anaya y en esa administración lo terminaron denunciando por un carrusel de contratos.

Luego Anaya insistió en el de Martín Camilo, pero Tavera se negó a ponerle sus votos porque después de que terminara su administración no tenía garantías de que le respetaran los acuerdos. 

Más adelante se habló también del nombre de Carlos Orejarena, amigo personal de la familia del Gobernador que también se había metido al sonajero de la Cdmb y era junto al de Flórez el otro nombre fuerte, pero sobre él tampoco hubo acuerdo.

Y por último, Tavera puso sobre la mesa el nombre de Juan Carlos Reyes Nova.

“A Fredy no le disgustó porque Reyes tiene fama de buen tipo y sintió que de esa manera había garantías”, nos contó otra de esas fuentes.

Según nos detallaron todos los políticos de ambos bandos que nos contaron el acuerdo, la letra menuda contiene que Juan Carlos Reyes Nova deberá garantizarse participación a Anaya en la contratación y en la burocracia de la Empresa de Alcantarillado de Santander, Empas.

En esa entidad, como ha contado La Silla, las empresas del emporio de la familia de Fredy Anaya se han quedado con la ejecución varios miles de millones en los últimos años, y representa una de las arterias del poder económico de ese político.

“Esto fue un acuerdo de paz para que nadie saliera lastimado”, dijo a La Silla una fuente de las entrañas del grupo de Anaya. “Con los consejeros que Anaya tiene de su lado va a vigilar y a poner presión cuando lo considere necesario”:

El nuevo director

Juan Carlos Reyes Nova es un veterinario zootecnista especialista en docencia universitaria y con maestría en administración de empresas.

Aunque la mayoría de su vida profesional la ha hecho como profesor, ha ocupado varios cargos públicos que lo pusieron a figurar en Santander. 

El primero fue en 2013 cuando se convirtió en director regional del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, entidad que se encarga de la sanidad agropecuaria del país y que en el departamento maneja alrededor de $30 mil millones anuales.

Aunque ese cargo suele pasar debajo del radar de poder regional porque es poco visible, fue la primera muestra directa de la cercanía entre Reyes Nova y Tavera.

Como contó La Silla, esa entidad era manejada burocráticamente por el ahora Gobernador de Santander cuando fue congresista.

Además, Vanguardia detalló las denuncias que existieron por parte de los contratistas que fueron obligados por el grupo de Tavera a hacer campaña en las legislativas de 2014, año en el que el ahora director de la Cdmb estuvo al frente del ICA. 

Pese a que después de estar en ese cargo Reyes Nova bajó el perfil nuevamente, en 2016, una vez Tavera se posesionó en el primer cargo del departamento, empezó a figurar.

Primero lo hizo como director técnico de la Secretaría de Agricultura, y luego como cabeza de Fertilizantes de Colombia, Ferticol, la única empresa pública del país que produce abonos y que está al borde de su liquidación.

El paso de Reyes Nova por esa empresa pasó sin pena ni gloria en términos de gestión y sí terminó sonando porque, según reportaron medios en Barrancabermeja, terminó volándose por la parte de atrás de la empresa cuando la Policía llegó a capturarlo para que cumpliera una orden de arresto de ocho días por haber incumplido el fallo de una tutela.

Más adelante pasó a la Cdmb como subdirector para la gestión del riesgo como cuota de Tavera pero le pidieron la renuncia poco más de un año después, y posteriormente volvió a aterrizar en la Secretaría de Agricultura del departamento donde se mantuvo hasta ahora.

No obstante, antes de meterse en la carrera por la Cdmb, la última vez que sonó fue como uno de los candidatos de Tavera a la rectoría de las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, cuando en medio del pulso con una facción de su familia, quería bajar del cargo a Omar Lenguerke y no lo logró. 

Así que lo queda claro es que con Reyes Nova el Gobernador de Santander asegura la Cdmb y que con el acuerdo con Anaya blindó la elección.

Sin embargo, esa corporación no es la única que Tavera tiene en la mira.

La CAS, la otra apuesta

La Corporación Autónoma de Santander, CAS, también es un fortín político muy atractivo para la región.

Tiene un presupuesto anual que bordea los $25 mil millones de los cuales $19 mil millones son para inversión, 350 contratistas de prestación de servicios, otros 80 cargos de planta, y jurisdicción en 74 de los 87 municipios de Santander. 

Como contó La Silla, Tavera empezó a tener manejo en él desde que la exdirectora Flor María Rangel, quien venía de la casa Aguilar, renunció mientras estando presa la investigaban por un escándalo de contratación.

En ese entonces, tras una elección anticipada montó a Juan Gabriel Álvarez, un abogado que venía de ser subdirector de esa corporaciòn.

Aunque en principio Álvarez era el llamado a reelegirse, al final su administración generó resistencia porque terminó metido en ruidos por contratación y porque su gestión no fue visible.

Para reemplazarlo en el sonajero de Tavera están fuertes los mismos dos nombres de su línea que estaban en la puja por la Cdmb: Luis Alberto Flórez y Carlos Orejarena.

A diferencia de la Cdmb, en esta puja el Gobernador tiene contraparte que no está dispuesta a negociar. 

El bloque que se armó para competirle fue el del senador liberal Jaime Durán, quien se reforzó con el clan Aguilar.

Ambas casas políticas acortaron distancias en estas elecciones cuando Durán llegó a respaldar la aspiración a la Gobernación de  Mauricio Aguilar, principalmente por intermedio del exgobernador y ahora senador de Cambio Radical, Richard Aguilar.

La apuesta fuerte de esa línea está en el nombre de Luis Francisco Oliveros, el subdirector administrativo y financiero de esa corporación, que hace dos años también intentó quedarse con el cargo con el respaldo de Durán y no lo logró.

Hasta anoche los votos estaban repartidos así.

Tavera sumaba de su lado cinco votos: el de él, el del la comunidad indígena UWA y los de tres de los cuatro alcaldes que tienen asiento en el Consejo Directivo; y  Durán, tenía en su bando los del Alcalde de Los Santos, que es de su cuerda, y los de Presidencia y el Ministerio de Ambiente.

(Para lograr esos últimos dos respaldos, según le contó a La Silla una fuente uribista y otra del grupo del senador, tuvo el apoyo del representante del Centro Democrático, Óscar Villamizar, con quien en todo caso tenía puntos de encuentro porque también está haciendo campaña con los Aguilar para la Gobernación.)

El factor de discusión estaba sobre los cuatro votos que representan el sector privado y las ong ambientales (dos cada uno).

Según le contaron a La Silla cuatro fuentes dateadas dentro de ese proceso, quien estaba manejando esos respaldos era la exdirectora Flor María Rangel, quien aunque está en libertad porque se le venció el término de la medida de aseguramiento que le impusieron, sigue investigada por presunta corrupción.

Todas las versiones coincidieron en decir en que la sensación era que ella se estaba valorizando en la puja porque aunque no tenía margen para elegir, sí para inclinar la balanza, y eso lo estaba jugando a su favor.

“Flor María estaba dolida con los Aguilar porque dice que la dejaron sola en su problema. Ella está buscando beneficios y dice que con los congresistas los puede conseguir. Pero, aún dolida, eso incluye hacer acuerdos con cualquiera que ella sienta que le puede significar algo bueno”, nos dijo una de esas fuentes. 

En esa medida las mismas fuentes nos hablaron de que era más probable que llegara al lado de Durán, los Aguilar y Villamizar, porque Tavera no le da garantías debido a que también está emproblemado y la Fiscalía lo ha citado dos veces para imputarlo por las irregularidades en la ejecución del Programa de Alimentación Escolar, PAE

Y hasta anoche, La Silla supo que en efecto esos votos estaban del lado del candidato del senador liberal.

“Oliveros tiene a su favor que los que tienen esos cuatro votos son amigos de él”, nos dijo un político que está metido en la puja.

Sin embargo, también confirmamos que desde ayer Tavera se empezó a reunir con candidatos, que incluso viajó a San Gil -donde hoy presidirá la reunión- y que estaba buscando a los consejeros para acomodar fichas. 

Así que cualquier movimiento de última hora puede cambiar la balanza.

En las próximas horas se sabrá si a falta de candidatos en las elecciones del domingo, Tavera corona las corporaciones ambientales de Santander, fortines que representan al menos $90 mil millones anuales, decenas de cargos de planta y cientos de contratistas repartidos por todo el departamento.
 

Comentarios (2)

Juan Felipe Correa

22 de Octubre

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Una pregunta Jineth: el nuevo gobernador ¿qué manejo podrá darle a estas entidades? ¿Queda maniatado?

Una pregunta Jineth: el nuevo gobernador ¿qué manejo podrá darle a estas entidades? ¿Queda maniatado?

Jineth Prieto

22 de Octubre

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¡Hola Juan Felipe! De entrada queda sin injerencia para darles manejo políti...+ ver más

¡Hola Juan Felipe! De entrada queda sin injerencia para darles manejo político y burocrático, pero lo que sucede normalmente es que termina haciendo alianzas con el político que las maneja para tener juego.

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