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Por Ana León · 25 de Junio de 2019

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Luego de hacerse sobre los hombros de la casa política de los Acosta, Luis Emilio ‘El Pato’ Tovar pasó de ser uno de sus grandes aliados a su rival directo en la precampaña para las locales de octubre.

El aval del Centro Democrático para la Gobernación de Arauca se convirtió en la manzana de la discordia de ese matrimonio político que fue clave en las legislativas del año pasado.

La paradoja


‘El Pato’ Tovar se hizo en la política de Arauca como miembro del grupo de la familia Acosta, cuya cabeza es el exgobernador condenado por corrupción.

 

El año pasado, durante la campaña legislativa, tuvo lugar su más reciente alianza electoral. 

Tovar, quien se había inscrito en la lista del Centro Democrático para competir por una de las dos curules del departamento en la Cámara, contó con el apoyo de esa estructura electoral. 

Y al tiempo en Bogotá, Camilo Acosta, uno de los hijos de Julio, que ese año debutó electoralmente y se inscribió en la lista de Cambio Radical a la Cámara para competir por una de las 18 curules de la capital, recibió el apoyo de él.

Aunque este último era más simbólico porque Tovar no tiene estructura en Bogotá -mientras él salió elegido, Camilo se quemó- el respaldo terminó pasándole factura.

En video captaron el momento en que en Arauca, Tovar le pedía a sus seguidores que quienes tenían amigos en Bogotá votaran por Acosta hijo, y le demandaron la elección ante el Consejo de Estado por doble militancia.

Después de quemarse en su intento por llegar al Congreso, el nombre de Camilo empezó a sonar para la Gobernación de Arauca, y aunque su familia ha militado tradicionalmente en Cambio Radical -su papá fue el fundador de ese partido en Arauca y su hermano Julio César llegó al Concejo de Bogotá con ese aval- decidió abrirse espacio en el uribismo.

Según nos contó una fuente que lo sabe de primera mano, hacia agosto de 2018, Camilo se reunió con Tovar, quien para entonces era el recién estrenado congresista del uribismo en Arauca.

“En esa reunión se habló de las regionales y se planteó la posibilidad de que Camilo aspirara (a la Gobernación)...más que una bendición lo que dijo (Tovar) es que lo veía con buenos ojos. Son muy cercanos, muy amigos”, nos relataron en ese momento.

Sin embargo, en febrero la demanda por doble militancia le estalló a Tovar y lo dejó fuera del Congreso, algo que cambió el panorama que hasta ahora se estaba dibujando.

Desde entonces se empezó a rumorar en Arauca que Tovar podía llegar a ser el candidato del uribismo a la Gobernación, idea que se concretó cuando la sanción quedó en firme.

Entonces se lanzó al agua en la que ya estaba nadando Camilo, en parte, por recomendación de él.

Las cuentas

El fin de semana pasado las directivas del Centro Democrático en Arauca realizaron un foro con los precandidatos a la Gobernación y la Alcaldía de la capital. 

Allí figuraron, además de Luis Emilio Tovar y Camilo Acosta, Roger Cisneros, un profesor que ha trabajado con políticos liberales de la región, y Wilter Mojica, un contratista de la región.

Sin embargo, las caras visibles de ese partido están repartidas entre  los dos primeros.

Miguel Matus, el excandidato al Senado que sumó 20 mil votos (14 mil fueron en Arauca) es de la línea de Tovar; y Sirenia Saray y Oscar Garrid Muñoz, fundadores del partido en la región están con Acosta.

José Vicente Carreño, el representante que entró a reemplazar a Tovar, no se está moviendo porque su apuesta es poner al contratista Ronald Velandia como el candidato a la Alcaldía y no le sirve tomar partido tan pronto.  

Mientras que el respaldo de Matus a Tovar responde a una estrategia para apuntarle al Senado nuevamente en 2022, la arropada a Acosta por parte de Saray y Garrid se leyó en la Arauca política como la forma de hacerle contrapeso al excongresista dentro del partido. 

“Finalmente él (Tovar) es el único que cumple con dos requisitos para mandar la parada: tiene estructura propia y se ha hecho contar recientemente”, nos dijo un político de la región. 

Precisamente por eso, a la competencia -el exgobernador Facundo Castillo que quiere repetir con el aval de Cambio Radical, el diputado de La U Luis Sierra y el exalcalde de Arauca, Hernando Posso que va por el Partido Liberal- le sirve que el uribismo se vaya con Acosta y no con Tovar. 

Aunque Acosta podría venderse como una candidatura joven y de renovación, le juega en contra lo desgastada que está la imagen de su papá, así como el hecho de que es un desconocido en la política araucana. 

Además, si bien su familia mantiene una estructura política, desde hace años dejó de ser tan fuerte como para ser protagonista. De ahí que Acosta sea un contendor más derrotable. 

Esa puja se decantará esta semana directamente en Bogotá, donde se definen todos los avales. 

Según nos dijeron tres fuentes de adentro del partido, lo más probable es que le den el visto bueno a Tovar. De ser así, los Acosta quedarían disminuidos en las elecciones y 
todo por su mismo aliado. 
 

CONTEXTO

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