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Por Daniel Valencia · 11 de Marzo de 2019

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Luego de las elecciones legislativas y presidenciales del año pasado, y ad portas de las regionales, en La Silla actualizamos nuestro especial de los súper poderosos en Santander.

Tras hablar con 15 fuentes entre empresarios, periodistas y políticos del departamento, seleccionamos los nombres de siete -entre grupos y personas-, que por su capacidad de influir en las decisiones claves de la región, tienen un papel protagonista (aunque no siempre visible). 

Con respecto al ranking de hace tres años, uno de los grandes cambios en el mapa de poder local estuvo en la salida del exsenador y otrora cacique liberal, Horacio Serpa Uribe; hubo cuatro que se mantuvieron, pero que cambiaron el orden de sus posiciones, y entraron otras tres caras nuevas.

Estos son los súper poderosos regionales versión 2019:

#1
Rodolfo Hernández

En este ranking, el Alcalde de Bucaramanga pasó del quinto al primer lugar. 

La razón está en que más allá del cargo que ocupa actualmente, Hernández ha cultivado una imagen que hoy lo tiene como referente del voto de opinión alternativo en todo Santander para las locales de octubre.

Eso porque más allá de la bandera anticorrupción, que ha sido parte transversal de su discurso durante los tres años que completa en el primer cargo de la ciudad, se ha convertido en la cara visible de otros temas estructurales para la región.

La principal ha sido la defensa del Páramo de Santurbán, que en 2017 le dio para convocar una marcha a la que asistieron cerca de 55 mil personas y cerró con un concierto en la plaza cívica Luis Carlos Galán.

Precisamente, esas movidas, sumadas a su desparpajo para referirse a la clase política tradicional, le han dado el teflón suficiente para mantener su nivel de aprobación, según la última medición de Gallup, en el 70 por ciento. 

Todo pese a que existen críticas a su administración por problemas de ejecución, el escándalo de presunta corrupción por un millonario contrato para la disposición de basuras en el que su familia está metida, a las constantes rectificaciones por afirmaciones sin sustento contra políticos locales, y a la suspensión que le metió la Procuraduría por golpear a un concejal.

Como contó La Silla, el poder que ha amasado en este tiempo hizo que pasara de ser un empresario que solo pensaba tener un acto en la política local, a empezar a estructurar un grupo que hoy está pensando poner candidatos en varios municipios con listas al Concejo, e incluso una potencial lista a la Asamblea. 

Además, Hernández sigue teniendo poder en el sector privado.

Aunque su constructora HG ha descendido dentro del ranking de las empresas de ese ramo en Santander, y pasó de ocupar el lugar 13 en 2017 con $36 mil millones de ingresos operacionales, al 25 con ingresos operacionales de $21 mil millones en 2018, aún sigue estando dentro del conteo de las más fuertes del departamento.

 
#2
Los Tavera

En esta versión el grupo político de la familia Tavera descendió un lugar, con respecto al conteo de 2016.

Aunque los Tavera están fracturados en estos momentos, como tienen Gobernador y dos congresistas (el senador Miguel Ángel Pinto y el representante Víctor Ortiz), siguen siendo una familia muy poderosa.

No solo porque en la línea de Didier Tavera siguen manejando todo el presupuesto del departamento, sino porque cuentan con el poder en la sombra de Martín Tavera, quien aunque representa otra línea, que es la que arropa a Pinto, es tío del Gobernador.

Su poder en particular radica en su músculo financiero. Él es conocido en los círculos políticos de Santander por financiar campañas, a pesar de que no aparece en los registros oficiales y está fuera de los reflectores. 

Además está al frente de varios negocios de su familia que involucran la propiedad de varias bombas de gasolina en diferentes regiones del país, el comercio de panela y el transporte de pasajeros.

La familia Tavera también tiene poder propio en las Unidades Tecnológicas de Santander, UT, vía la reelección como rector de Omar Lenguerke, esposo de Magda Judith Morales Tavera. Esa universidad mueve $75 mil millones anuales de presupuesto.

Aunque ese fue el florero de llorente en la pelea interna de esa casa, en todo caso el fortín quedó en manos de la familia le suma a la representatividad política de esa casa en Santander.

Los Tavera, además, son dueños de la concesión del tránsito en Girón a través de Growing Network SA.

Como esta semana salió al ruedo electoral formalmente Claudia López, la esposa de Pinto, hermana de Martín y tía de Didier, para buscar la Alcaldía de Bucaramanga por firmas, y a ese evento asistió Zoraida Rodríguez, la abuela del Gobernador y quien tira línea en la familia, falta ver si ella los termina alineando para las locales de octubre.

Aún si no es así, como al menos un sector ya tiene candidato propio por el segundo cargo más poderoso del departamento, jugará un papel clave en la campaña.

 
#3
Los Marín

Los hermanos Álvaro, Rafael y Sergio Marín son los dueños de la constructora Marval y los empresarios con mayor poder económico dentro de la construcción en la región y en el país.

Ese grupo económico, que además de Marval S.A, incluye a Construcciones Marval, es el más grande del sector de la construcción en Santander.

El año pasado, según el ranking de las 500 empresas generadoras de desarrollo de Santander, tuvo ingresos operacionales por $605 mil millones (sumadas las dos empresas).

Desde la década de los 90, el emporio de los Marín inició un crecimiento vertiginoso. 

En ese entonces ampliaron su portafolio, que para la época se concentraba principalmente en vivienda, y en la administración del entonces Presidente Andrés Pastrana (apoyaron en campaña) ganaron varias licitaciones para construir cuatro grandes cárceles en el país.

Esa línea la mantuvieron y en 2010 se quedaron con la construcción de 'La Gran Joya' en Panamá, el complejo penitenciario más moderno de Latinoamérica que tuvo una inversión de 160 millones de dólares. 

Marval le ha apostado a proyectos de vivienda en todos los estratos. 

Por ejemplo, esa empresa se quedó con la construcción de una parte de las viviendas de interés prioritario que fueron adjudicadas por el Ministerio de Vivienda cuando estaba bajo el mando del exvicepresidente y excandidato presidencial, Germán Vargas Lleras, de quienes los Marín son amigos personales.

Ese grupo también hizo parte del concesionario Opaín, que está encargado de construir y operar el aeropuerto El Dorado (el tercero más grande de Latinoamérica), pero en 2017 vendieron su participación al Grupo Argos.

A pesar de que en 2016 los Marín anunciaron que estaban pensando en invertir en proyectos de vivienda en Centroamérica y Perú; al final eso no se concretó.  

Actualmente están desarrollando proyectos en Cali, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga y Bogotá.

A la par de ese poder empresarial, los Marín son activos jugadores en política. Aunque tienen buenas relaciones con todos los grupos, son de tradición conservadora.

En las presidenciales del año pasado se fueron en la primera vuelta con Vargas Lleras, y en la segunda saltaron a la aspiración del hoy Presidente Iván Duque.

Además, en Santander se dice que no hay un candidato a la Gobernación o la Alcaldía de Bucaramanga que no toque en la puerta de Marval para pedir plata durante la campaña.

En octubre del año pasado Juan Felipe Marín (hijo de Rafael) y Diego Marín (hijo de Fernando, quien no hace parte del grupo Marval, tiene constructora aparte y recientemente fue imputado por su presunta participación en el carrusel de contratación de Bogotá), estuvieron en una reunión con Juan Carlos Cárdenas, candidato a la Alcaldía de Bucaramanga que llevará el grupo de Rodolfo Hernández, para sucederlo en las locales de este año.

 
#4
Fredy Anaya

El exrepresentante del viejo PIN vuelve al ranking luego de salir en 2016, y haber ocupado el décimo lugar en 2014. 

Retorna porque además de que volvió a recuperar el dominio político sobre la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, y la Empresa de Alcantarillado de Santander, Empas; eligió a su esposa Nubia López como la representante a la Cámara liberal más votada de todo el país. 

Con ese resultado no solo se coronó como el rey de las maquinarias en Santander, sino que aseguró un puesto en el Partido Liberal que seguramente le dará para repartir avales al menos en una porción del departamento para las locales de octubre. 

Su poder también se ha expandido vía su sociedad con el alcalde de Floridablanca, Héctor Mantilla, quien tiene enlace directo con el Palacio de Nariño a través de su madrina política, la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez

El poder de Anaya también radica en la red de empresas en las que figura su familia.

Sistemas de Alcantarillado, Aseo y Agua Natural, Sayan, representada por su hermano William Anaya; Polo construcciones, representada por Pedro Oróstegui, su cuñado; y ELS Ingeniería, antes Proconam, que es representada por Edilso López Suárez, cuñado de William Anaya; tras el cambio de gobierno, en 2016, volvieron a contratar varios miles de millones en el departamento.

Además apareció en escena Spazios Urbanos, una empresa que está unida por varios hilos a Anaya y que estuvo detrás de una fallida negociación de un cambio del POT en Floridablanca.

También el columnista de Vanguardia Óscar Jahir Hernández, contó que a través de Retcor SAS, una empresa en la que figuran Andrés y Santiago Anaya, los hijos del excongresista, esa familia también tiene intereses en incursionar en el negocio de las escombreras en Santander.

En las presidenciales pasadas Anaya estuvo del lado de Germán Vargas Lleras, a quien le hizo una reunión en el centro de eventos G12 y en la que movilizó a contratistas tanto de Empas como de la Cdmb.

Aún no ha decidido si se lanzará a la Alcaldía de Bucaramanga o a la Gobernación de Santander en octubre. Según le dijo a La Silla, lo hará si es el candidato de la gran coalición de partidos que se está armando en Santander para competir por esos dos cargos contra la fuerza de los alternativos.

 
#5
Virgilio Galvis

Galvis también vuelve al top luego de haber salido en el 2016 y ocupar el tercer puesto en 2014.

Es hermano de Alejandro Galvis Ramírez, el dueño de Vanguardia Liberal, y de Silvia Galvis Ramírez, sobresaliente periodista que falleció en 2009. Actualmente es uno de los súper poderosos en el sector de la salud en Santander. 

Su poder radica en la Fundación Oftalmológica de Santander Clínica Carlos Ardila Lülle (Foscal), que fundó en 1976. Esa es la sexta empresa con más ventas en el departamento con $440 mil millones en el 2017 y es uno de los principales centros médicos en el oriente del país. 

Fue el gestor de uno de los proyectos de inversión más importantes de Santander, Fosunab, una zona franca de la salud en la que se invirtieron cerca de medio billón de pesos. 

Históricamente ha tenido relaciones con distintos grupos políticos en lo local y lo nacional.

Fue exministro de salud del gobierno de Andrés Pastrana.

Además, fue uno de los soportes para la estructura política del Clan Aguilar con la clase empresarial (en la administración de Richard Aguilar en la Gobernación tuvo cuota a Juan José Rey en la Secretaría de Salud).

También ha  respaldado aspiraciones del Partido Conservador, y del Partido de La U.

El año pasado regresó al uribismo, tras haberse alejado durante el gobierno de Juan Manuel Santos, y estuvo de frente con la campaña de Iván Duque en Santander.

Por ejemplo, le organizó una reunión al ahora Presidente en el Centro de Ferias de Bucaramanga, Cenfer, junto a varios empresarios locales.

Con esa relación reconstruida, conserva su entrada directa al Palacio de Nariño -nuevamente como uribista-.

 
#6
Juan Felipe Montoya

Es uno de los cacaos en Santander. Es dueño de Huevos Kikes, avícola que es la séptima empresa con más ventas en el departamento, y socio de OPL Carga, compañía que ocupa el número 15 en ese mismo ranking.

Es hijo de Alberto Montoya Puyana, exgobernador de Santander, exalcalde de Bucaramanga y exrector de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, uno de los empresarios que le habla al oído al expresidente y hoy senador, Álvaro Uribe Vélez.

Está casado con Daniela Galvis, hija del también súper poderoso Virgilio Galvis, quien ocupa el quinto puesto de este ranking.

Además, es primo de Juan Camilo Montoya y Mauricio Montoya. El primero asumió la rectoría de la Unab este año y el segundo es el gerente de la Electrificadora de Santander, Essa, del que es socio mayoritario el grupo antioqueño EPM.

En las presidenciales le hizo campaña abierta al ahora Presidente Iván Duque, y le organizó una reunión, junto a su suegro, en el Centro de Ferias de Bucaramanga, Cenfer.

En OPL comparte sociedad con Jairo Augusto Rey, quien es uno de los dueños de Redcol, sociedad que es propietaria de los Colegios Nuevo Cambridge en Bucaramanga y el Británico de Cartagena.

 
#7
Grupo Galvis

Esta familia ha sido tradicionalmente uno de los referentes del poder de Santander. Aunque se ha mantenido en las tres versiones que hemos hecho del ranking de los súper poderosos regionales, en esta ocasión descendió cuatro puestos. 

Se mantiene en el conteo porque los Galvis son dueños de Vanguardia Liberal, el periódico más importante e influyente de Santander. Además, porque son accionistas de medios en otras regiones como El Universal de Cartagena y El Nuevo Día de Ibagué, y de la cadena de diarios populares Q’hubo. 

Si bien Promisión, el grupo del que fueron una de las caras visibles, tuvo que entrar en liquidación porque se quedó sin plata en efectivo y varios de los proyectos a los que les apostaron no despegaron, aún siguen teniendo intereses en varios sectores.


Por ejemplo, los Galvis tienen constructora y una activa participación en el sector ganadero. 

En la campaña presidencial la familia se dividió para las presidenciales. 

Mientras que Alejandro Galvis papá en primera vuelta se montó en la campaña del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, Alejandro Galvis hijo y Rodolfo Galvis se montaron al bus de Iván Duque desde el inicio. 

Incluso este último fue el gerente de la campaña presidencial uribista en Santander, y el año pasado lo nombraron en un encargo en una Notaría en Bogotá.

El gobernador, los alcaldes y los funcionarios públicos de la región normalmente buscan tener buenas relaciones con el periódico porque es el medio que lee la clase dirigente y al que más le hacen eco medios nacionales.

Virgilio Galvis, otro de los súper poderosos de este ranking, hace parte de esa familia, pero desde hace décadas vendió su participación en el periódico y construyó su propio emporio empresarial en el sector de la salud.

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