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Por Ana León | César Pachón · 20 de Septiembre de 2019

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Los seis candidatos a la Gobernación de Santander tienen cimentada su estructura política en personas que aunque no son muy visibles, son claves y en muchos casos determinantes para los resultados en las urnas. 

Entre personas de entera confianza, políticos aliados y estrategas está repartida la torta de poder de las campañas por el primer cargo del departamento.

La Silla Santandereana le cuenta quiénes son los que le hablan al oído a los aspirantes a dirigir el departamento. 

Quienes rodean a Mauricio Aguilar son casi el mismo círculo de poder del clan Aguilar desde que empezaron a ser protagónicos en la política santandereana hace casi 20 años. 

A la cabeza están Hugo Aguilar, exgobernador condenado por parapolítica y papá del candidato; y Richard Aguilar, también exgobernador y hoy senador de Cambio Radical. 

Ambos son los poderosos de ese clan. Cada uno tiene una estructura política propia, con la que se disputaron la Gobernación hace 4 años (cada una obtuvo 200 mil votos). Hoy están unidas en torno a Mauricio. 

Además, ambos representan los ruidos más fuertes de esa campaña: mientras Aguilar papá está investigado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, el senador ha sido cuestionado por presunta corrupción durante su administración en la Gobernación, e incluso una de sus exsecretarias más cercanas tiene un preacuerdo con la Fiscalía con el que supuestamente está contando cómo se manejaba la contratación del departamento.  

Según el mismo candidato, su papá es su consejero y su hermano es quien está liderando, junto a él, el grupo político. . 

El gerente de la campaña es José Alfredo Marín, amigo personal del candidato y su hombre de confianza. Marín fue agente fiscal de Santander en Bogotá durante la Gobernación de Richard Aguilar; en 2015 buscó la Alcaldía de Floridablanca por firmas pero al final adhirió a la campaña del hoy alcalde Héctor Mantilla; y en 2018 se lanzó a la Cámara por el Partido Conservador, pero se quemó con 3 mil votos.

Es el encargado de coordinar la parte operativa de la campaña y de acompañar a Mauricio en sus correrías. 

Otro de los que le habla al oído a Mauricio es Carlos Fernando Sánchez, excandidato a la Gobernación de Santander que fue apadrinado por Hugo Aguilar. Aunque después de la campaña se distanciaron por plata, nuevamente se volvieron a acercar. 

Fue el que dirigió la Corporación Panachi desde su creación en la gobernación de Hugo hasta la de Richard, cuando salió a hacer campaña. Es cuestionado porque bajo su batuta esa entidad estuvo llena de manejos irregulares

Sánchez ayuda en la estrategia electoral y también en la coordinación política, pero quien tiene la parte fuerte de ese rol es Ricardo Flórez.

Él es un exrepresentante a la Cámara por el extinto PIN que también pertenece a las entrañas del clan Aguilar. Desde las elecciones de 2015, cuando renunció a su curul poco más de un año de posesionarse y se metió de lleno a la campaña a la Gobernación de Holger Díaz, es una de las caras más visibles de la estructura de Richard Aguilar. Él es el enlace con los líderes y sus estructuras. 

En ese rol también tiene juego Efraín Pardo, un exalcalde de Suaita de la entera confianza de Aguilar papá, que ha tenido varios cargos públicos como cuota de los Aguilar. El más visible fue el de gerente de la Lotería Santander, en las administraciones tanto de Hugo como de Richard. Dentro de la campaña lidera las reuniones políticas de provincia. 

 

Las cabezas de la campaña de Elkin son amigos cercanos y políticos de la región. 

El gerente es Daniel Barragán Santos, un ingeniero industrial que ha sido contratista de la Gobernación, fue asesor de Bueno en su último periodo como Alcalde (2012-2015), y también fue representante legal de la Fundación Coherencia, que creó la exdirectora del Área Metropolitana de Bucaramanga Consuelo Ordóñez de Rincón. 

Es una de las personas de mayor confianza de Bueno. 

La fundación Coherencia le formuló el Plan de Desarrollo a Bueno en 2012, ejecutó convenios de apoyo a asociaciones de mujeres en ese gobierno y también se encargó en ese entonces de la formulación de una política pública para superar la pobreza extrema. 

El encargado de coordinar la estrategia de Bueno es Jorge Salim, quien ha estado detrás de las campañas liberales a la Gobernación de Luis Fernando Cote Peña y Horacio Serpa, y a la Alcaldía de Bucaramanga de Iván Moreno Rojas y Honorio Galvis.

Según dos asesores políticos de la región, es muy cercano a los exsenadores Bernabé Celis de Cambio Radical y Manuel Guillermo Mora de La U, a quienes también asesoró hace unos años. 

Durante la administración de Bueno, su empresa LCA Publiteca recibió varios contratos para hacer la estrategia de posicionamiento y comunicaciones, fortalecimiento institucional y hasta impresión de publicidad.

En 2014, Salim también fue el estratega de la campaña a la Cámara de Ciro Fernández, quien se eligió con el respaldo de Bueno y era su cuñado en ese entonces. 

En la parte creativa también está Luis Enrique Ramírez Quijano, conocido como Kike Ramírez. Es un presentador y coach motivacional de Barrancabermeja. Tiene una empresa de cuñas radiales con la que ha contratado con la Gobernación, la Lotería de Santander y varias alcaldías. 

Durante la administración de Bueno, Ramírez contrató cuñas y la renovación institucional del Instituto de Deportes de Barrancabermeja, Inderba, así como la estrategia publicitaria de una celebración del aniversario de ese municipio.

La coordinación política, como contamos, está a cargo de Holger Díaz el exrepresentante a la Cámara por el extinto PIN y excandidato a la Gobernación de Santander por La U que fue apadrinado por el ahora senador de Cambio Richard Aguilar. Como Bueno solo es fuerte en Magdalena Medio, Díaz estaba encargado de abrir espacios con líderes políticos en otras provincias. 

En ese rol también ejerce influencia el exsenador de Cambio Radical, Bernabé Celis, uno de los amigos y aliados políticos de Bueno de vieja data. Aunque se quemó el año pasado, sigue teniendo una estructura política que está apoyando al candidato a la Gobernación.  

Otro de los que le habla al oído al candidato es Luis Antonio Gutiérrez Anaya, un ingeniero industrial que ha trabajado en el Ministerio de Educación y en Colciencias. No pudimos establecer cómo llegó a esa campaña, pero sí que es uno de los que lo acompaña a sus correrías y también le tira línea sobre decisiones políticas. 

Es la candidata que más avales tiene  (liberal, La U, Centro Democrático, Colombia Justa Libres y Mira), pero su campaña la dirige su círculo familiar. 

El rol más protagónico lo tiene su esposo, Jefferson Vega, un médico veterinario que el año pasado se lanzó al Senado por el partido Conservador y obtuvo poco más de 20 mil votos. 

Vega no solo acompaña a Hernández a hacer correría, sino que es el coordinador político y logístico de la campaña; además, se encarga de organizar la agenda y concretar las reuniones.

Aunque el rol de gerente lo ejerce Maria Consuelo Acevedo, amiga personal de la candidata, Vega también ejerce ese papel en la medida en que tiene capacidad de decisión sobre temas administrativos. 

Después de su esposo, quien coordina el trabajo político en esa campaña es el papá de la diputada, el exconcejal de Floridablanca Óscar Hernández. Su labor es hacer enlaces y gestionar reuniones con las iglesias cristianas por todo el departamento.

Por último, está Jorge Santamaría, un amigo de universidad de Vega que es veterinario y tiene una empresa que cultiva y comercializa café. 

Él trabajó en la primera campaña a la Gobernación de Leonidas Gómez y en las legislativas respaldó a la Cámara al excandidato verde Julián Silva y a Jefferson Vega al Senado. Su rol consiste en apoyar el trabajo estratégico de Ángela Hernández y tirar línea sobre las decisiones políticas.

Como contamos hace unos días, Leonidas ha cimentado su campaña sobre sus hombros principalmente. Así, aunque hay un comité político y algunos roles de dirección, la toma de decisiones está a su cargo. 

Sin embargo, según seis fuentes que consultamos, hay dos personas de adentro de la campaña con un rol clave. 

Sebastián López, un abogado santandereano que ha hecho toda su carrera en Bogotá, quien es militante del Polo Democrático hace 13 años, y quien viene de ser jefe de prensa del senador Jorge Robledo. Volvió a la región en febrero para dirigir las comunicaciones de Gómez. 

El otro es Luis Fernando Cote Ottens, abogado e hijo del exalcalde de Bucaramanga Luis Fernando Cote Peña, quien también fue candidato a la Gobernación por el Partido Liberal en 2011 y se quemó.

Cote es el encargado de la dirección operativa, y quien coordina las avanzadas, el funcionamiento de las sedes en provincia y también es enlace con líderes políticos. 

Como consultores externos, la campaña de Gómez tiene a Daniel Winograd, estratega que fue clave en la campaña a la Alcaldía de Bogotá de Gustavo Petro en 2011,  y a la Cocina Hot Work, dirigida por Hugo Vásquez y Guillermo Meque, quienes se hicieron famosos en la región por estar detrás de la imagen del exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández. 

Para la toma de decisiones en su campaña, Arias se sienta con tres personas. 

Juan Andrés Amado es un politólogo que desde 2016 es contratista de la Alcaldía de Bucaramanga para la formulación de estrategias de participación política y ciudadana. 

Arias lo contactó hace unos meses para que asesorara su estrategia de campaña y es el único que está contratado. 

Los otros dos son amigos personales de Arias y trabajan gratis. 

Guillermo Melo es administrador de empresas y es quien gerencia la campaña. Se encarga de coordinar los aportes así como la agenda y la logística para las reuniones. 

Nunca había trabajado en política hasta ahora, y aunque no estuvo en la campaña de Leonidas Gómez al Senado, sí estuvo al frente de uno de los eventos de cierre, por petición de Emiro Arias, quien fue el gerente de esa aspiración.  

Además, está Jesús Manuel Sánchez, un ingeniero civil que en los noventa -época en la que se conoció con Arias- fue representante estudiantil de la UIS y miembro de las juventudes comunistas. Trabaja como independiente en diseño estructural y también capacitando organizaciones sociales, sindicales y universidades en educación popular, una rama de la pedagogía. 

La Silla habló con una fuente cercana a la campaña de Suárez y dos que conocen su círculo cercano por ser de su provincia y los tres coincidieron en que la campaña la está dirigiendo él mismo y que el círculo que lo rodea es de amigos personales. 

Según nos contaron dos de esas fuentes, una de las personas más cercanas a Suárez es su hermano, Juan Andrés Suárez, quien es su hombre de confianza y es su cara en la provincia García Rovira, de donde es oriundo y tiene estructura política. 

Juan Andrés ha sido contratista en la Cdmb, la Esap y el Imebú y es asesor jurídico del actual alcalde de Málaga, Fredy Cáceres, quien a su vez es aliado político de David Suárez. 

Aunque en los registros oficiales de cuentas claras, figura como gerente de la campaña de David Emmanuel Díaz Suárez, quien es su primo, según nos dijo el mismo candidato, él ya no está ejerciendo ese rol y en su lugar está Diego Flórez Sepúlveda

Suárez nos dijo que Flórez era un amigo personal, a quien había conocido en el gimnasio; sin embargo, entre 2016 y 2017, Flórez fue contratista en la dirección regional de Santander del Sena, que estaba en cabeza de Suárez en esa época. 

A finales de 2017 Flórez estuvo en lista a la Cámara por Cambio Radical, partido al que pertenece el que fue el jefe político de Suárez, el exsenador Bernabé Celis, pero no se midió en las urnas porque su nombre fue reemplazado en el periodo de modificaciones. 

Otro hombre clave en la campaña de Suárez es Héctor Enríquez López, un bogotano quien también fue contratista del Sena, primero en Bogotá en 2015 y en 2016 como apoyo a la ejecución de proyectos de edificaciones bajo la batuta de la dirección regional de Santander. 

Enríquez es quien coordina los encuentros con líderes y acompaña al candidato a buena parte de las reuniones de campaña. 

Por último está Tatiana Ortiz, quien trabaja en el sector privado en una inmobiliaria (no supimos el cargo), y es la encargada de comunicaciones. 

Según Suárez, todos son voluntarios. 

 

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