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Por Jineth Prieto · 22 de Julio de 2019

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Hace dos meses el Partido Liberal se reventó en Santander para las locales de octubre y se partió en dos. 

Aunque en ese entonces quedó claro que para la Alcaldía de Bucaramanga un bando respaldaría la candidatura de Claudia Lucero López y que otro iría con Fredy Anaya, una puja en uno de los municipios del área metropolitana cambió las cuentas.

Ahora, López perdió a uno de los congresistas que la apoyaba en las toldas rojas y Anaya empezó a moverse para tratar de sumarlo.

Encima, la idea de que la diputada Ángela Hernández reciba el coaval rojo para la Gobernación de Santander está tambaleando.

Es decir, a una semana de que se definan los candidatos, el partido con más votos en Santander aún está armándose y no tiene completamente definidos todos los caminos que tomará.

El aval de la discordia

Cuando se armaron bandos en el Partido Liberal para la Alcaldía de Bucaramanga las fuerzas quedaron repartidas en dos bloques.

En una orilla quedaron los senadores Miguel Ángel Pinto y Horacio José Serpa, junto con los representantes Víctor Manuel Ortiz y Édgar ‘el Pote’ Gómez, respaldando la aspiración de Claudia Lucero López (esposa de Pinto y tía del gobernador Didier Tavera).

 

En la otra, apoyando la candidatura de Fredy Anaya, se ubicaron su esposa, la representante Nubia López, el senador Jaime Durán, y 9 de los 10 concejales liberales de la capital.

La diferencia de fuerzas fue la que en buena medida inclinó la balanza a favor del primer bloque y llevó a que al presidente del partido, César Gaviria, les anunciara a los demás que la decisión de respaldar a López era un hecho.

La determinación, como contamos, tiene en riesgo de desbandada a los rojos en Santander, quienes pese a la directriz están moviéndose por su lado para acomodar sus estructuras.

Si bien hasta donde La Silla logró averiguar, la decisión de que la esposa de Pinto, quien renunció al Partido Liberal para aspirar por firmas, sigue en pie, lo que se desbarató fue la alianza que se había en tejido en torno a su nombre.

El detonante fue el aval para la Alcaldía de Girón. 

Dos fuentes de adentro del Partido que lo supieron de primera mano nos contaron que con base en el apoyo liberal para ese cargo fue que Horacio José Serpa se montó al bus de Claudia para Bucaramanga.

“El partido estaba dándole la potestad de entregarle los avales a los que habían obtenido las mayores votaciones en los municipios y este le correspondía a Fredy Anaya por la votación de la esposa, pero Serpa le dijo a Pinto que ellos tenían las mayorías y que sometieran a votación ese aval para asegurarlo”, dijo una de esas fuentes.

La otra nos aseguró: "fue un pacto de caballeros".

Serpa quería entregarle el respaldo a Blanca Rodríguez, esposa del exalcalde de Girón Héctor Josué Quintero, quien es uno de los aliados de su casa política en la región.

Aunque Rodríguez no lo necesitaba en la práctica porque para arrancar la campaña con anticipación decidió irse por firmas, sí era un tema de honor para Serpa, así que tal y como lo sugirió, ese respaldo se sometió a votación.

La reunión ocurrió hace algunos días y aunque de entrada Serpa supo que no tendría las mayorías porque ‘El Pote’ Gómez no votaría en su bloque, esperaba un empate para tener la oportunidad de pelearlo con Gaviria.

Al final ‘El Pote’, Jaime Durán y Nubia López votaron por Carlos Román, el candidato del alcalde John Abiud Ramírez, la sorpresa ocurrió en su propio bando.

Él y Víctor Manuel Ortiz votaron a favor de Rodríguez, pero Pinto, en un giro inesperado, decidió votar en blanco y con eso permitió que el respaldo a Román ganara dentro del partido.

Cómo esa movida de una vez fracturó al grupo, un congresista liberal le contó a La Silla que Pinto intentó recomponer la relación y tratar de atajar a Serpa, pero que al final eso no le funcionó.

Sobre el porqué de la decisión de Pinto nadie le supo dar razón a La Silla, y él nos dijo que no nos iba a responder; en todo caso, el episodio sirvió de detonante para que Serpa revaluara su permanencia en la campaña de Claudia Lucero López.

“El equipo habló y hubo acuerdo en no estar en esa campaña porque no se habían respetado los acuerdos y si era así empezando ¿Qué tipo de garantía iba a haber después?”, nos dijo una cabeza del equipo de Serpa.

Que él haya decidido separarse de la aspiración de Claudia López no es un golpe de fondo para esa campaña porque, como ha contado La Silla,  los Serpa están disminuidos en Santander (solo sacaron 22.700 votos en Bucaramanga en las legislativas).

Sin embargo, sí le abrió espacio a Fredy Anaya, quien ya está coavalado por el Partido Conservador y por Cambio Radical, para tener otro congresista rojo de su lado, algo que le suma para vender la idea de que la mitad de ese partido está con él.

Que eso sea lo que suceda aún no está definido; de hecho, La Silla supo que Serpa va a pasear por varias aspiraciones antes de decir en cuál aterrizará. 

En todo caso, con esta nueva fractura hay un nuevo reacomodo para la Alcaldía de Bucaramanga, que se da justo cuando está desinflándose la posibilidad de que el partido llegue a apoyar a Ángela Hernández para la Gobernación. 

La desinflada para la Gobernación

Como había contado La Silla, el lugar en el que jugarían los liberales para la Gobernación de Santander se había definido luego de un acuerdo con La U.

Una vez ese partido decidió avalar a Ángela Hernández para el primer cargo del departamento, su presidente Aurelio Iragorri buscó a Pinto y al ‘Pote’ para acordar un intercambio de respaldos y les planteó que su partido coavalaría a Claudia para Bucaramanga si ellos hacían lo mismo con su candidata.

La idea caló porque Hernández también es cercana al Centro Democrático (le hizo campaña de frente a Duque y fue una de las escuderas de la aspiración presidencial del anulado exprocurador Alejandro Ordóñez) y con su salida al ruedo el escenario se acomodó para que recogiera el voto de la derecha.

Además, porque en las conversaciones preliminares también se habló de que el uribismo llegaría a la aspiración de Claudia López para la Alcaldía.

Sin embargo, a un mes de que se conocieran los preacuerdos han ido perdiendo impulso.

Mientras que el uribismo no se ha decidido por ninguna de las dos candidatas y en su lugar están tomando fuerza otros nombres internamente, en el caso de Hernández hay sectores de derecha que se ubicaron en orillas opuestas a la de ella.

Aunque su esposo hace parte del Partido Conservador y estaba haciéndole lobby, no logró que la avalaran y en su lugar los azules decidieron irse con Mauricio Aguilar, candidato del parapolítico Hugo Aguilar.

La razón de fondo está principalmente en que ella no tiene plata para apalancar su aspiración, algo que más allá de los conservadores la ha ido desinflando en los demás partidos.

“En estos momentos es muy difícil verle posibilidades de ganar”, dijo a La Silla un político liberal.

Ese escenario, sumado al ruido que generó que el liberalismo estuviera considerando respaldar a una candidata de entrañas conservadoras (algo que está impulsando la rebelión interna), tiene en vilo la decisión.

“Llegó el momento de revisar otra vez el mapa para tomar la decisión”, dijo a La Silla un congresista liberal. 

Así que los liberales entrarán a la última semana de inscripción de candidatos aún enredados y sin la perspectiva completamente clara. Todo, pese a que en las legislativas se coronaron como los principales electores del departamento.

CONTEXTO

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