Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jineth Prieto | Adelaida Ávila Cabrera · 21 de Junio de 2019

2008

0

Luego de una novela jurídica que incluyó la designación de dos alcaldes en Bucaramanga en menos de 24 horas, finalmente el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de la ciudad falló a favor de Rodolfo Hernández la tutela que interpuso contra la suspensión provisional que emitió la Procuraduría en su contra mientras lo investiga por pegarle a un concejal.

El Juez consideró que ese ente de control no calificó de acuerdo a la ley la presunta falta de Hernández cuando decidió sacarlo del cargo por tres meses y que por esa razón se le había violado su derecho al debido proceso. 

El tema de fondo se remite a que para que esa medida procediera la falta debía ser calificada como  grave o gravísima y cuando expidió la resolución de la suspensión solo dijo que era “más que leve”. 

El error es calcado del que la semana pasada obligó a ese mismo ente de control a anular el pliego de cargos al Alcalde y volver a la etapa inicial de la investigación.

Sin embargo, como la tutela que devolvió a Hernández a la Alcaldía hoy puede ser apelada, se abren varios caminos jurídicos que garantizarán más capítulos en la novela.

Estos son.

 
Cualquiera de los actores impugna

La decisión puede ser apelada por cualquiera de las partes. 

Es decir, tanto la Procuraduría, la Gobernación, la Alcaldía, el exalcalde designado Germán Torres Prieto, y el mismo Rodolfo Hernández, pueden decir que no están de acuerdo con el fallo y pedir que en segunda instancia se revise. 

Lo más probable es que la Procuraduría lo haga porque la determinación recae directamente sobre una decisión que emitió y no defenderla dejaría en entredicho su actuación.

Sobre todo, porque hoy emitió un nuevo oficio respondiendo a una solicitud que había radicado Hernández para que le levantaran la suspensión en mayo, y en ella dice que la medida sí cumplió todos los requerimientos de ley.

El argumento es que la falta solo se califica cuando se emite el pliego de cargos, que es el que marca el inicio del juicio de disciplinario, y que en este caso lo que se conceptuó es que la presunta falta no era leve y que por eso quedaba enmarcada en la clasificación de ‘grave’ o ‘gravísima’, que son las que permiten que un funcionario sea apartado de su cargo provisionalmente.

También es probable que Germán Torres impugne el fallo porque públicamente ha manifestado varios reparos legales a la argumentación del juez.

Aunque por ley el juez tiene 20 días hábiles para emitir la decisión -un mes calendario-, normalmente se toma más tiempo y es probable que el fallo definitivo se termine conociendo con varios días de posterioridad.

 
Escenario 1 con la impugnación: En segunda revocan la decisión del primer juez

Si el juez de segunda instancia decide revocar la tutela que anuló la suspensión a Rodolfo Hernández, el efecto directo sería que todo se devolvería al momento antes del primer fallo.

Eso quiere decir que la designación de Germán Torres Prieto como Alcalde encargado de Bucaramanga volvería a estar vigente y en esa medida gobernaría la ciudad hasta que se extinga la suspensión.

Ese plazo inicialmente opera hasta finales de julio, pero si la Procuraduría quisiera podría extender la suspensión otros tres meses más argumentando que en el cargo Hernández puede volver a incurrir en la falta o torpedear la investigación.

 
Escenario 2 con la impugnación: Ratifican la decisión de primera instancia

Si el nuevo juez considerara que los argumentos jurídicos que sustentaron la primera decisión están bien y que en esa medida la suspensión debe anularse porque fue emitida violándole el derecho al debido proceso a Rodolfo Hernández, él continuaría como Alcalde de Bucaramanga.

Eso, por lo menos hasta que se emita el fallo en primera instancia del juicio disciplinario, que es el otro momento procesal en el que la Procuraduría podría emitir una nueva suspensión por tres meses si la decisión es sancionatoria. 

 
Procuraduría decide aceptar el fallo

La Procuraduría puede renunciar a su derecho de impugnar el fallo de primera instancia y aceptar que cometió un error cuando emitió la suspensión provisional contra Rodolfo Hernández.

Si lo hace enfrentaría dos consecuencias.

Una de forma que tiene que ver con el nuevo golpe a su imagen, luego de que también tuviera que reversar la formulación del pliego de cargos por el mismo error.

Y una de fondo que está relacionada con que abriría la puerta para que Rodolfo Hernández demande al Estado por perjuicios debido al tiempo que esa suspensión lo sacó de la Alcaldía injustificadamente.

 
Procuraduría desiste de la idea de mantener la suspensión

Si lo quisiera, el ente de control podría desistir de su intención de suspender a Rodolfo mientras se lleva el juicio disciplinario en su contra. 

Si lo hace, el Alcalde se mantendría en su cargo hasta que exista un fallo definitivo sobre el golpe que le propinó al concejal de la ASI, Jhon Claro.

 
Procuraduría decide emitir una nueva suspensión

Aunque la suspensión inicial estuviera mal motivada, si quisiera la Procuraduría podría emitir una nueva que ahora sí cumpla con todos los requisitos. 

De ser así, ese ente de control podría partir de que arranca del punto cero la nueva suspensión y en esa medida decretarle tres meses más de sanción al Alcalde; o computar los días que ya ha estado apartado del cargo y solo emitir la nueva decisión con los que faltan para completar los tres meses.

Si se inclina por lo primero, es probable que Hernández decida renunciar a su cargo, como ya lo anticipó en medios, y se vuelva activo en la campaña para las locales de octubre impulsando de frente a un candidato.

Si pasa lo segundo y no se la prorrogan -por ley pueden decretar otros tres meses de suspensión una vez se extinga la primera-, en principio Hernández volvería formalmente a la Alcaldía a finales de julio y continuaría en su cargo hasta el 31 de diciembre de este año, que es cuando finalizará su periodo.

 
El comité inscriptor de Hernández tendría que volver a conformar una terna

En cualquier caso, si existiera una nueva suspensión todo el proceso de designación de Alcalde encargado arrancaría de cero. 

Es decir, el gobernador de Santander, Didier Tavera, tendría que volver a notificar al comité que inscribió a Rodolfo Hernández en 2015 en la Registraduría y que, como contó La Silla, se terminó moviendo entre sombras, para que formulara una nueva terna. 

Los integrantes podrían ser los mismos tres candidatos que hicieron parte de la que resultó ungido el nombre Germán Torres, y de hecho él podría volver a ser designado Alcalde encargado.

O si quisieran, los inscriptores podrían escoger a personas completamente nuevas.

 

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia