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Por Ana León · 01 de Marzo de 2019

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Justo el día en que el Centro Democrático cerró las preinscripciones de aspirantes a las regionales, Camilo Acosta, hijo del exgobernador de Arauca Julio Acosta (actualmente preso y según varios medios condenado a seis años por corrupción), metió su nombre en la baraja de candidatos para la Gobernación de Arauca.

 

Esa movida fue inesperada en la Arauca política porque apenas el año pasado Camilo fue candidato a la Cámara por Bogotá y, aunque nació allá, se fue cuando era niño y hasta ahora nunca había hecho política en esa región.

Pero, sobre todo, tomó por sorpresa al uribismo local porque los Acosta han militado tradicionalmente en Cambio Radical.

Además de que Acosta papá fue el fundador de ese partido allá y la mayoría de sus pupilos se hicieron allí, su hijo mayor Julio César, es concejal de Bogotá por Cambio, y la candidatura de Camilo al Congreso también salió de esas toldas.

También, el senador que tradicionalmente tiene el respaldo de ese grupo en Arauca es el valluno Carlos Motoa de Cambio.

La Silla no pudo confirmar por qué Camilo se matriculó en el Centro Democrático y aunque intentamos comunicarnos con él, no nos contestó ni las llamadas ni los mensajes que le dejamos en WhatsApp.

Sin embargo, hay dos factores que podrían explicar ese salto.

Por un lado, tal y como nos dijeron tres fuentes del uribismo en Arauca, tras el triunfo de Iván Duque en las presidenciales crecieron las expectativas de que el Centro Democrático consolide su poder regional.

“Somos una región de muchos ganaderos y comerciantes cansados de que el ELN haga y deshaga y con el Presidente hay esperanza de cambiar eso”, nos dijo uno de ellos.

De modo que ese aval es más atractivo que el de Cambio Radical, y más aún cuando en las legislativas y presidenciales ese partido tuvo tan malos resultados en esa región (Germán Vargas Lleras con la maquinaria de su lado cerró solo con 3 mil votos, cuando Iván Duque obtuvo 49 mil; y en las legislativas se quemaron con la lista cerrada).

Además, está el hecho de que si Camilo hubiese llegado a pedir directamente el aval en Cambio, lo más probable es que hubiera tenido que pelearlo con un político poderoso en la región: el exgobernador y excandidato a la Cámara por ese partido, Facundo Castillo.

Eso, porque que si bien Castillo (quien se hizo junto a los Acosta, pero armó su grupo propio cuando fue Gobernador) se quemó el año pasado, sigue siendo uno de los políticos más poderosos en la región debido a que cerró con 20 mil votos y es conocido por tener un abultado músculo financiero.

En cambio en el Centro Democrático, Acosta es el que pinta más fuerte, al menos, por ahora, debido a que ninguno de los otros tres candidatos preinscritos tiene una organización electoral con trayectoria o poderosa en el departamento.

Y aunque su casa directamente no había entrado al partido, ya tenía un hilo que lo une a él a través Luis Emilio ‘El Pato’ Tovar, quien salió electo representante a la Cámara de Arauca por el Centro Democrático el año pasado, pero a quien el Consejo de Estado le declaró nulidad en su elección por doble militancia hace un mes.

Tovar, es exalcalde de Arauca, se hizo en la casa política de Julio Acosta y es de sus entrañas. Precisamente por promover el nombre de Camilo Acosta a la Cámara por Bogotá, aunque eran de partidos diferentes, fue que le quitaron la curul.

Sin embargo, tal y como nos confirmaron cuatro fuentes del uribismo en Arauca y una nacional, si bien a Tovar no le disgusta esa aspiración, tampoco se está moviendo para que le den el aval a Acosta,

El otro hilo, que es mucho más fino, se da a través de su hermano, el concejal Julio Cesar. 

En Bogotá, él y el uribismo tienen buenas relaciones y es particularmente cercano al exsecretario de Gobierno de Enrique Peñaloza y precandidato a la Alcaldía de la capital, Miguel Uribe Turbay, quien a su vez es hijo de Miguel Uribe Londoño, quien fue designado como gerente de la campaña legislativa del uribismo en Bogotá.

No obstante, el Concejal nos dijo que la candidatura era iniciativa netamente de su hermano y que hasta el momento no tenía nada que ver. 

Aunque aún Acosta no ha iniciado campaña y ni siquiera está en Arauca (la última vez que lo vieron en la región fue en diciembre, durante las fiestas de la capital), La Silla supo que ha llamado a dirigentes del Centro Democrático locales para invitarlos a que se unan a su candidatura pero que aún no hay nadie de frente con él.

De cualquier manera, si le dan el aval, lo más seguro es que durante la campaña Acosta hijo tenga que lidiar con el hecho de no tener arraigo en Arauca. 

Por ejemplo, en la campaña pasada se presentó como “un llanero de nacimiento, pero bogotano de corazón”.

“Es que está cayendo en paracaídas acá. Él nunca viene y ahora quiere ser gobernador….muy difícil que la gente aguante eso y le voten”, nos dijo uno de las fuentes del uribismo araucano con las que hablamos. En lo mismo coincidieron las demás.

Habrá que ver si el uribismo decide arroparlo, y hace gancho con él para buscar el primer cargo del departamento.

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