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Por Jineth Prieto · 06 de Junio de 2018

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La visita de ayer de Iván Duque a Norte de Santander había generado mucha expectativa porque más allá de su presencia en ese departamento (el más uribista de todo el país en primera vuelta), todo estaba dado para que acortara distancia con parte de la clase política tradicional del departamento.

Aunque, como anticipamos, la plataforma era el evento que reunió a 220 diputados de todo el país en Cúcuta desde el lunes, al final el candidato uribista no se apareció en él y en su lugar prefirió dar un discurso a tres cuadras de donde lo estaban esperando. 

Hay varias versiones sobre la plantada.

El evento

Aunque el congreso de diputados para hablar sobre las fronteras y la crisis migratoria venía planeándose hacía al menos tres semanas y era organizado por la Confederación de Asambleas y Diputados de Colombia, Confadicol, desde la semana pasada tomó un tinte electoral. 

 

Primero porque pasó de ser una iniciativa para que los candidatos presidenciales recibieran las propuestas de los diputados, al escenario para que Iván Duque formalizara la adhesión de todos los asistentes a su candidatura.

Segundo porque, como contamos, en el Norte político existía la versión de que se convirtió en el vehículo con el que el gobernador William Villamizar, a través del diputado de su cuerda y organizador del evento, Hernando Ross, planeaba montarse al bus del uribismo para segunda vuelta.

De esa versión no le entregaron pruebas a La Silla  y el Gobernador aseguró que no era cierta. 

Sin embargo, dos fuentes nos confirmaron (una de ellas en una entrevista para otra historia) que la semana pasada William Villamizar empezó a buscar directamente al uribismo en Bogotá en el Congreso y que fue después de eso que se le metió el acelerador al evento de los diputados. 

“Ese evento pasó a ser parte de la campaña presidencial”, dijo a La Silla una de esas fuentes.

Eso también lo negó a La Silla Villamizar, quien nos dijo que no ha hablado recientemente con el expresidente Álvaro Uribe; pero la versión sí coincide con que el evento se adelantó para que se incluyera en la agenda de Duque. 

Además, también guarda relación con las versiones de tres diputados que nos confirmaron que la invitación formal empezó a llegar a las asambleas solo hasta finales de la semana pasada con el ofrecimiento de que ponían tiquetes desde Bogotá y alojamiento.

Si bien no es raro que una vez cada tanto Confadicol invite a los diputados a un evento de este tipo y les ayude a financiarse, lo normal es que lo haga, según una fuente que conoce por dentro esa corporación, con financiación pública porque son eventos de formación para los diputados. 

Así que dado que este congreso no podía ser pagado con recursos públicos porque se convirtió en la plataforma para que un candidato presidencial recibiera la adhesión de diputados de todo el país, intentamos saber el origen de los recursos.

Al respecto, el director ejecutivo de Confadicol, Hernando Quevedo, aseguró que la plata la había puesto de su tarjeta de crédito y de la del diputado Ross y que la confederación se las reintegraría; sin embargo, cuando le insistimos sobre el origen del dinero con el que les reembolsarían el préstamo no nos entregó la información y dijo que si queríamos saberlo debíamos hacer la petición por escrito. 

Con todos esos ruidos, el ambiente para la reunión empezó a cambiar.

La plantada

La agenda de Duque estaba dada para que el candidato fuera a la frontera a dar un discurso junto a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, y luego llegara al Parque Santander para caminar tres cuadras hacia el Hotel Casa Blanca -donde lo estaban esperando los diputados- mientras saludaba transeúntes y migrantes.

Aunque la primera parte del cronograma se cumplió al pie de la letra e incluso la comitiva de Duque fue acompañado por una caravana de motos y carros del representante liberal, Alejandro Carlos Chacón, en el parque Santander hubo cambio de planes. 

Sobre eso hay dos versiones.

La oficial es que la agenda no le dio espacio y que por tiempo tuvo que salir al aeropuerto.

Dos fuentes que estuvieron con él, entre esos el senador José Obdulio Gaviria, nos contaron que una vez Duque llegó al lugar se entretuvo allí porque se formó una aglomeración de gente. 

“El concejal Juan Carlos Capacho había programado eso en la agenda y se cumplió”, dijo Gaviria. 

La extraoficial es que decidió no llegar porque le recomendaron no hacerlo debido a que políticos tradicionales del departamento estaban detrás de la convocatoria.

Esa nos la dieron otras tras tres fuentes, que coincidieron en decirnos que además de la versión sobre el rol del Gobernador, su ausencia tuvo que ver con que en el evento no solo había diputados sino gente del grupo de Villamizar, entre esos el senador de La U Manuel Guillermo Mora, quien fue el único congresista que asistió.

Incluso nos hablaron de que el condenado exalcalde Ramiro Suárez (el poder detrás del poder en Cúcuta), quien ayer reunió a su gente para decirle que votara por Duque, también tenía delegados.

“Iván ha llegado hasta donde va sin necesidad de políticos. No había necesidad de un desgaste de esa magnitud”, nos dijo una de esas fuentes.

En La Silla no pudimos comprobar si Duque sabía de antemano sobre los ruidos en torno a la organización del evento y decidió no ir solo hasta que se conocieron, o si se enteró en el camino.

En todo caso, lo que sí pasó al final fue que con la plantada de Duque se levantó una polvareda entre los diputados porque el mensaje político de esa reunión era que tenía de su lado oficialmente a más de la mitad de los corporados de las Asambleas de todo el país. 

Para calmar los ánimos, Duque envió un video a los diputados diciendo que por “una situación de última hora” tuvo que regresar “antes de lo previsto” a Bogotá, pero ninguno de los miembros de la campaña nos habló de un imprevisto y en su lugar reiteraron la versión de que el tiempo se les había pasado en el parque Santander, a tres cuadras del hotel donde lo esperaban.

CONTEXTO

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