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Por Ana León | Daniel Valencia · 15 de Enero de 2019

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La renuncia del senador del Polo para ser candidato a la Gobernación en octubre trajo consigo tanto el respaldo de varios políticos alternativos de Santander como cuestionamientos de sus contradictores por haber dejado la curul en el Congreso a tan solo cinco meses de haberse posesionado.

Más allá de eso, dejó en evidencia que a pesar de ser el fenómeno electoral de las últimas dos elecciones en Santander (sacó 230 mil votos a la Gobernación en 2015 y 81 mil al Senado en 2018), no ha logrado consolidar su movimiento, Dignidad Santandereana, pues generó fracturas.

 

La ruptura

Lo más visible de la renuncia de Gómez ha sido la división del exsenador con Emiro Arias, un dirigente de vieja data del Polo regional y quien fue su jefe de campaña al Senado.

 

Arias, quien tres meses atrás había empezado su propia campaña a la Gobernación (con el respaldo del mismo Gómez), no desistió y hoy le está compitiendo el aval de su partido.

Su decisión responde no solo a su deseo personal de aspirar, sino que muestra que que Gómez no consultó su decisión con el movimiento, que ya estaba trabajando en función de la candidatura de Arias.

Así nos lo confirmaron otras tres fuentes de Dignidad con las que hablamos por aparte y que luego de la renuncia de Gómez también tomaron distancia de él.  

Otro miembro visible de ese grupo que ya se separó es Carlos Sotomonte, un activista ambiental que también era del círculo cercano de Gómez y en la previa de las legislativas alcanzó a sonar como su fórmula a la Cámara.

Sotomonte dejó el Polo para lanzarse a la Alcaldía de Bucaramanga por firmas porque según él esa es la mejor forma de aglutinar fuerzas de todos los sectores, pero una fuente que lo sabe de primera mano nos dijo que se dio cuenta de que Gómez no iba a respaldar su candidatura.

“Él (Leonidas) ya está casado con (Juan Carlos) Cárdenas porque es el que más le suena a Rodolfo Hernández. Sotomonte no tiene nada que hacer ahí”, nos dijo esa fuente.

Eso tiene sentido en la medida en que, como contamos en La Silla, uno de quienes más influyó en la decisión de Gómez de renunciar fue el mismo Hernández, quien ya le dio su respaldo públicamente (aunque no puede participar en política).

 

El talante de Leonidas

Como contó La Silla, cuando Gómez decidió unirse al Polo Democrático para lanzarse al Senado y a su vez matricular su movimiento en ese partido varios de sus más cercanos colaboradores tuvieron reparos y abandonaron Dignidad.

No solo porque muchos no querían estar en un partido o incluso simpatizaban con otras colectividades, sino porque la decisión fue inconsulta.

Eso mismo ocurrió, según nos contaron dos fuentes del Polo Democrático, cuando Gómez decidió no apoyar a Gustavo Petro en segunda vuelta y en su lugar promover el voto en blanco.

“Ya varios de Dignidad estaban de acuerdo con apoyar a Petro y estaban tratando de llegar a un consenso. Y Leonidas de buenas a primeras sacó el comunicado en redes sociales sin avisarles y se desapareció”, nos dijo una de ellas.

Cuatro fuentes políticas del departamento que han estado cerca de Gómez en diferentes momentos coincidieron en decir que eso se debe a que él trabaja más como un jefe que como un coequipero.

“Leonidas no entendió que un movimiento funciona si se proyectan otros liderazgos (...) La mayoría (de los independientes estamos con él porque es la opción más viable pero él no va a poder ser siempre el candidato…”, nos dijo una de esas fuentes.

Habrá que ver si esa puja interna le termina costando votos a Leonidas. Sobre todo porque Emiro Arias está promoviendo que el Polo haga una consulta abierta para decidir a quién le dan el aval.

Dado que lo más seguro es que eso no pase pues la idea de la consulta, en caso de darse, es que se haga entre partidos y no para definir un aval de una sola colectividad, La Silla supo que es probable que Arias, como Sotomonte, abandone el barco del Polo y busque las firmas.

Todo eso le pega a la aspiración de Leonidas, pues además de que Arias podría competirle un mismo caudal electoral, podría hacerlo con una imagen golpeada por ese talante.

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