Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jineth Prieto · 07 de Marzo de 2019

3463

0

Desde que arrancó el año el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, ha estado en el ojo del huracán por aparecer junto a precandidatos de varios municipios de Santander hablando de la campaña para las locales de octubre.

Más allá de la participación en política en la que podría estar incurriendo y por la que podría terminar sancionado por la Procuraduría, lo que ha mostrado con sus movidas es que su intención es inclinar balanzas y hacerlo más allá de la capital.

Aunque lo que siete fuentes que trabajan con Hernández o que lo han buscado en la precampaña le dijeron a La Silla por aparte, es que él no es el que está al frente de la filigrana electoral, su grupo sí quiere capitalizar esos movimientos y está detrás de armar una estructura para poner candidatos en varios municipios del departamento.

La campaña

La imagen de Hernández se ha convertido en el principal activo político de su grupo en la previa electoral. 

Su bandera anticorrupción -aún cuando su familia está envuelta es un escándalo por un contrato para el manejo de las basuras-, que ha combinado con su estilo desparpajado para referirse a la clase política tradicional, le ha servido en dos vías.

 

Por una parte, le ha dado el teflón suficiente para sortear las críticas que ha enfrentado por la poca ejecución en buena parte de los proyectos bandera que prometió siendo candidato, y por otro le ha dado pista suficiente para mojar prensa nacional durante los tres años de su administración. 

Eso último ha sido clave porque, como contó La Silla, hizo que en los dos primeros años de su mandato pasara de ser el empresario que llegó a la Alcaldía sin ninguna intención de hacer carrera política, a meterse en temas más nacionales (lo hizo en las presidenciales) y a proyectar su propio grupo electoral.

Además, porque con esa visibilidad se convirtió en una suerte de referente político que varios candidatos quieren usar para apalancar su propia imagen en la campaña de este año.

Aunque la iniciativa de aparecer con él viene desde afuera, Hernández ha accedido a hacerlo e incluso presta la logística para reunirse con grupos de políticos de todo Santander e incluso de otros departamentos.

Cuatro fuentes de su grupo que nos lo contaron por aparte nos detallaron que la mecánica funciona así. 

Los interesados se deben contactar con Laura Reyes, la asistente de Hernández en la Alcaldía, o con Ceidy Chávez, su mano derecha en HG Constructores (su empresa privada), y manifestar su intención.

En esas llamadas deben detallar el número de personas que planean asistir y el lugar del que provienen. Luego deben esperar a que en los días siguientes les confirmen el día y la hora exacta de la reunión.

Esos encuentros se están realizando en la sede administrativa de la constructora, en un salón que Hernández recién remodeló en el centro comercial Cabecera Cuarta Etapa. 

De una de esas reuniones, a la que asistieron alrededor de 50 personas, entre políticos de Piedecuesta, Barrancabermeja, Lebrija, y otros municipios que no le precisarona La Silla, quedó evidencia en enero pasado cuando se filtró un video de Hernández hablando sobre la campaña.

Aunque, según le contaron a La Silla tres políticos que han asistido a esas reuniones en diferentes momentos, en ellas se dedica a contar cómo hizo su campaña y a promover prácticas de transparencia, dado que se está moviendo en una zona gris su grupo tomó precauciones. 

Desde ese episodio les están pidiendo a los asistentes que dejen los celulares afuera, y solo los recojan cuando van de salida.

Sin embargo, como la semana pasada Hernández apareció en un nuevo video dándole un espaldarazo directo a Javier Márquez, un precandidato a la alcaldía de Málaga, quedó la sensación de que al Alcalde no le preocupa mucho exponerse. 

“Nadie cree que a Rodolfo lo sancionen durante la campaña, porque así está medio amarrado”, dijo un miembro de su grupo a La Silla. "Si lo sacan saldría a pararse en tarimas y eso nos daría más fuerza".

Sea así o no, confirmamos que no hay planes de parar las reuniones y que Rodolfo sigue cuadrando su agenda de los fines de semana en función de ellas, algo que desde de su movimiento están intentando capitalizar para octubre.

La estrategia

Cuando arrancó el año la pregunta del millón en torno a Rodolfo Hernández era cómo se iba a mover para definir el nombre del candidato que respaldaría para sucederlo. 

Aunque, como contó La Silla, estuvo detrás de una encuesta en la que midió la aceptación de varios candidatos independientes o de partidos alternativos que querían su guiño, al final él solo decantó la puja y se fue con Juan Carlos Cárdenas, un outsider que está recogiendo firmas para hacer su debut electoral en octubre.

Si bien con esa decisión se despejó el panorama local, el grupo que rodeó a Cárdenas bajo el nombre de Ciudadanos Libres empezó a moverse en otros frentes.

El primero fue armar una lista al Concejo, que también recogerá firmas y en la que estará Antonio Sanabria, a quien Hernández delegó para asumir las riendas de su movimiento; el segundo, buscar candidatos en otros municipios con un perfil similar al de Cárdenas para expandir el grupo en Santander.

Eso último en particular, estaría apalancando en buena parte en la cantidad de aspirantes que están buscando a Hernández en esta temporada para pedirle respaldo.

Tres fuentes de su círculo, que por esa razón conocen los detalles de la campaña de Cárdenas, le dijeron a La Silla que esa tarea la asumió por iniciativa propia el excandidato a la Cámara de la lista de los alternativos, Julián Silva Cala.

Tener ese rol le funciona a Silva porque, además de que asumió un papel más o menos visible tras convertirse en el segundo de la campaña de Cárdenas, le permire fortalecer el grupo que le dio para sacar 14 mil votos el año pasado en su debut electoral.

El plan, según nos lo dijo el mismo Silva, está en encontrar candidatos para respaldar a las alcaldías del área metropolitana, Barrancabermeja, y varios municipios del departamento en los que tiene parte de sus grupo político. 

Eso es clave porque Silva es la cara más visible en Santander de Compromiso Ciudadano (el movimiento del excandidato presidencial Sergio Fajardo), sumar ese nombre al impulso de la imagen de Rodolfo puede movilizar sus bases y mantenerse vigente, algo que no han logrado los partidos alternativos.

Además, aunque en el papel Cárdenas está al frente de una campaña propia, también le confirmó a La Silla que ha estado “conversando con candidatos de otras provincias”. 

Aunque ninguno nos quiso dar nombres específicos de los candidatos o municipios, y ninguna de las fuentes con las que hablamos lo sabían, nos reconocieron que han viajado a varias provincias, entre esas la Guanentina y la de Soto Norte (donde está el Páramo de Santurbán), para aterrizar eventuales alianzas.

Si eso se concreta, no solo tendrían dentro de los planes complementar las aspiraciones con listas a los concejos, sino también armar una propia para competir por las curules de la Asamblea, también por firmas. 

Sin embargo, como para inscribir movimientos significativos de ciudadanos es necesario comprar pólizas que valen dependiendo del censo electoral de cada municipio, el gran reto que tendrían, además de encontrar candidatos sin tacha política, estaría en conseguir la plata para hacer efectivas las aspiraciones.

Habrá que ver cómo resulta el intento del grupo de Hernández y si la gasolina que les da su imagen es suficiente para impulsar campañas en todo el departamento, cuando no puede salir de frente y está exponiéndose mientras hace campaña de ladito.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia