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Por Jineth Prieto · 24 de Octubre de 2019

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Aunque el candidato a la Gobernación de Santander de Cambio Radical, Elkin Bueno Altahona, nunca despegó en la campaña, con su renuncia de esta tarde sí generó un efecto que puede permear en las elecciones del domingo. 

Pese a que en la carta en la que anunció su retiro de la contienda dijo que dejaba a sus seguidores en libertad, les pidió que tomaran con ‘DIGNIDAD (sic)’ la decisión de la campaña en la que aterrizarían.

Aunque no dio más detalles al respecto, esa palabra retumbó políticamente en Santander, porque el nombre del movimiento de Leonidas Gómez, candidato del Polo y los verdes a la Gobernación, es Dignidad Santandereana, y en la región empezó a correr la versión de que la pista de aterrizaje de Bueno sería esa campaña.

 

Sobre si es así o no hay dos versiones. 

Tres fuentes de adentro del grupo político de Bueno nos dijeron por aparte que en efecto ese era el mensaje que querían enviar porque esa era la decisión que habían tomado internamente.

Una de esas fuentes nos detalló que esta mañana reunieron a las cabezas de la campaña y les dieron la directriz; otra, que está en Barrancabermeja y hace parte del grupo político de Bueno, nos dijo que él lo había llamado para decirle que apoyar a Leonidas Gómez era la decisión que habían tomado; y la tercera nos aseguró, sin dar detalles, que la decisión era llegar a Dignidad Santandereana.

Además, la primera fuente nos habló de que habían existido reuniones previas con Gómez, así como con Mauricio Aguilar, candidato del parapolítico Hugo Aguilar, y reiteró que al final la determinación era irse con el primero.

Dos de los políticos con los que hablamos coincidieron en que la decisión tomó por sorpresa a las bases, que la movida no fue consultada con ellos, y que incluso generó molestias. 

“Nos había reunido a todos hace unos 10 días y nos dijo que íbamos hasta el final y que vamos a medirnos y que hay que dejar las puertas abiertas", dijo un líder de Oiba que trabajó con Bueno hasta hoy.

Sin embargo, la versión en la campaña de Leonidas Gómez es que esa información no es cierta. 

Una fuente que tira línea dentro de esa candidatura nos dijo que la llegada de ese grupo ni siquiera tenía sentido debido a que Gómez fue uno de los que más le dio palo a Bueno durante la campaña.

“No tendría ninguna lógica que termináramos recibiéndolo en la campaña”, dijo a La Silla esa fuente.

Y Gómez nos aseguró que no habían existido reuniones privadas con Bueno con miras a sellar una alianza ni algún acuerdo en particular.

"Él jamás me buscó para reunirnos. Siempre nos vimos en debates y nos dábamos el saludo de cortesía", explicó. "Pero a mí sí me gustaría recoger a los seguidores de Elkin que se sienten representados en los vales y principios de Dignidad Santandereana, en lugar de que terminen en otras candidaturas".

Independientemente de la que sea la versión real, lo cierto es que con su carta de renuncia Bueno genera un efecto que puede ir en dos sentidos.

Por un lado, cabe la posibilidad de que termine golpeando la aspiración de Gómez, porque podría restarle voto de opinión al ponerlo a lidiar con el ruido de que aceptó un apoyo de última hora que él mismo ha cuestionado.

“Nos quieren hacer el abrazo del oso, para tratar de golpearnos y favorecer la campaña de Mauricio Aguilar”, nos dijo la fuente de Dignidad Santandereana.

Pero, por otro, el efecto que puede causar esa salida es que Gómez termine sumando en Barrancabermeja, que es donde Bueno tiene concentrada su fuerza política, y sí arrastra voto de opinión. 

“Elkin a quien le quitaba votos en Barranca era a Leonidas Gómez. Sin él en la campaña y dando la directriz de apoyarlo le hace un favor”, nos dijo un político del círculo cercano de Bueno. 

Sin embargo, esa posibilidad tiene tanto de largo como de ancho porque Bueno no enfocó su campaña en ese municipio y varios líderes que le movían votos, así como listas al Concejo claves, estaban con Mauricio Aguilar en el puerto petrolero.

Además, porque de todas maneras aparecerá en el tarjetón y muchos de sus votos pueden terminar perdiéndose allí, y porque su partido Cambio Radical sí aterrizó formalmente en la aspiración de Aguilar tras su renuncia.

Si la intención fuera esa y partiendo de que la llegada de su grupo es legítima, lo que aún no quedaría claro es por qué Bueno se va con Gómez y no con Aguilar. 

Sobre todo teniendo en cuenta que él se mantuvo hasta este momento de la campaña porque lo que estaba esperando era que el Consejo Nacional Electoral, CNE, tumbara la aspiración de Aguilar por doble militancia, para convertirse en la ficha de toda la clase política tradicional de Santander en el último tramo de la contienda. 

 “Él dice que es porque sus seguidores eran más afines a Leonidas que a Mauricio, pero lo que creo es que no hubo un acuerdo”, nos dijo uno de los políticos cercanos a Bueno con los que hablamos. 

En todo caso, lo que el ahora excandidato a la Gobernación sí se asegura con esta movida es una salida digna de la campaña porque todo apuntaba a que su votación no iba a ser representativa, y obtener menos de 50 mil votos, que fue con lo que se eligió la última vez en Barrancabermeja, hubiera podido enterrarlo políticamente. 

De paso, queda claro que la decisión de Germán Vargas Lleras de avalarlo y dejar viendo un chispero a los Aguilar, que estaban buscando ese respaldo, fue una mala movida y enterró la posibilidad de que su partido figurara en Santander.

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