Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jineth Prieto · 29 de Agosto de 2018

10942

0

Ad portas de que inicie el juicio formal contra los implicados en el escándalo que tiene preso al alcalde de Pamplona, Ronald Contreras, La Silla conoció los detalles del ventilador que encendió uno de los testigos y que mostraría cómo se usa el poder de una Contraloría en las regiones.

Gloria Soto, la gerente de un fallido contrato que se suscribió para atender víctimas de ese municipio en 2016, se acogió a principio de oportunidad y relató cómo se invirtió verdaderamente la plata destinada a población vulnerable, quiénes estuvieron detrás y cómo se fraguó el negocio.

Son dos versiones que fueron entregadas entre octubre y noviembre del año pasado a la Fiscalía, y que armarían el rompecabezas de la Corporación Vida y Progreso, una organización sin ánimo de lucro que disparó su volumen de contratación en todo Norte de Santander entre 2016 y 2017 y que abrió una caja de pandora sobre el poder que tenía Vidal Pitta Correa, quien fue subcontralor del departamento en esos dos años.

Recopilamos los datos más reveladores de las declaraciones que entregó Soto a cambio de obtener beneficios por los delitos que cometió.

 

1

El exsubcontralor sí sería el dueño de la corporación que contrató

Aunque el exsubocontralor de Norte de Santander Vidal Pitta Correa está conectado por varios hilos a Vida y Progreso, y, como contamos en La Silla, su esposa fue una de las fundadoras de la corporación, hasta ahora no había un testimonio directo que lo vinculara actualmente con ella.

Sin embargo, en las dos declaraciones que le entregó a la Fiscalía Gloria Soto, no solo lo nombra como uno de los dueños sino como la cabeza detrás del negocio del contrato de Pamplona.

Por ejemplo, Soto detalla que él coordinaba el avance del contrato y la manera en la que se iba a justificar la plata que se iba a quedar.

También lo acusa de presionarlos para conseguir facturas para “poder demostrar esos valores de esos productos que nunca se dieron”.

“Yo estaba muy angustiada, este señor Luis Vidal Pitta se expresaba muy feo de mí y me trataba mal, tenía una presión terrible”.

De hecho, Soto dice que inicialmente tuvo miedo de convertirse en testigo de la Fiscalía por la “investidura del señor Luis Vidal Pitta”.

En la ampliación de su testimonio, Gloria Soto va más allá y dice que el exsubcontralor de Norte es el socio mayoritario de Vida y Progreso, que “en todo contrato o convenio es el que más recibe”,  y que en el de Pamplona él mismo dijo en reuniones privadas que tenía el 60 por ciento de lo que se pensaban apropiar.

Esos detalles se unen a hechos como que el crecimiento de esa corporación se dio justo en los dos años en los que él figuró como Subcontralor de Norte de Santander o como el que revelamos hace dos semanas sobre otra empresa que sí figura a su nombre y que promocionó conciertos para recogerle fondos a Vida y Progreso.

 
2

Hay otro político que está detrás

Aunque el exsecretario de vivienda de Norte Victor Méndez desde el inicio ha estado vinculado al escándalo de Pamplona porque él fue uno de los talleristas del contrato, según lo que reveló Gloria Soto en los dos interrogatorios, su relación es mucho mayor de la que ha querido reconocer hasta ahora.

Méndez, quien es conocido en el departamento por haber sido Secretario de Vivienda en la misma época en la que Luis Vidal Pitta fue Secretario Jurídico y en la que el alcalde de Pamplona, Ronald Contreras, era Secretario de Víctimas de Norte, habría sido quien buscó a Soto para gerenciar el proyecto.

En los dos relatos que le hizo a la Fiscalía, ella detalla que Méndez la llamó porque el perfil que necesitaban para ese cargo debía tener experiencia en trabajo con víctimas y él no cumplía con esos requisitos.

También dice que le explicó que aunque ella iba a figurar de esa manera, no iba a recibir los $5 millones que, según el contrato, costaba su labor; que esa plata iba a ser para él porque fue el que consiguió el contrato con el Alcalde de Pamplona; y que sus verdaderos honorarios serían de $2,5 millones, que era lo que le pagarían a los talleristas.

En adelante, cuenta detalles sobre que Méndez estuvo junto a Pitta en todas las reuniones privadas y que entre los dos se encargaron de coordinar la manera en la que taparían el hueco de la plata que no se invertiría.

Como Méndez, Pitta y el Alcalde de Pamplona coincidieron en el gabinete del ahora senador de Cambio Édgar Díaz, y por lo menos los dos primeros se siguen moviendo en política junto a él.

 
3

Los detalles del robo del contrato se cuadraban en las oficinas de la Contraloría de Norte

Sobre este punto, Soto no ahonda en su declaración a la Fiscalía pero sí deja claro que en varias  ocasiones las reuniones para definir cómo se taparía el desfalco en Pamplona se hicieron en la sede de la Contraloría de Norte de Santander en Cúcuta.

“Él decía que no podía ir a ninguna oficina porque parecía que lo estaban siguiendo y por eso se hacían las reuniones en la oficina de la Contraloría”, dice en la ampliación de su testimonio.

A eso se suma, que en los papeles de ejecución del contrato, hay otra persona directamente relacionada con la Contraloría de Norte.

Su nombre es  Laddy Yesenia Nieto Vargas, y según su  hoja de vida, además de haber trabajado en la Corporación Vida y Progreso, trabajó como asesora jurídica de Vidal Pitta en la Contraloría para asesorar  toda la contratación de esa entidad.

Debido a que, como contó La Silla, parte de las dudas sobre la Corporación están centradas en si todos los contratos que la Corporación recibió en pueblos mientras Pitta fue subcontralor fueron como pago por  no abrir procesos de responsabilidad fiscal, el esclarecimiento de esas relaciones será clave en el proceso.

 
4

El Alcalde de Pamplona habría cobrado coima

La primera vez que Soto hace referencia a que el alcalde de Pamplona, Ronald Contreras, habría pedido una coima por la ejecución del contrato, es cuando la llamaron para que fuera la gerente del proyecto.

Según su relato, una vez  le empezaron a explicar por qué necesitaban su perfil, Víctor Méndez le dijo que parte de la plata se iría a pagarle una “prebenda” a Contreras.

La segunda vez que lo nombra es cuando se refiere a una reunión privada entre ella, Luis Vidal Pitta y Víctor Méndez  para definir cómo se iba a invertir la plata para ejecutar el contrato.

En esa reunión –dice ella- que los dos le informan que el dinero con el que contaba para desarrollar todos los proyectos para las víctimas era realmente de $52 millones (el contrato costaba más de $160 millones) porque “tocaba pagar repito prebendas al Alcalde de Pamplona al señor Ronald Contreras, dejar utilidad para la empresa y para los socios”.

Y lo vuelve a repetir varios días después cuando la Fiscalía pidió una ampliación de la versión. En esa ocasión reitera que, aunque no le dieron detalles, Víctor Méndez le dijo que parte de la plata que no se invertiría iría a parar a manos del Alcalde.

Hasta ahora Ronald Contreras se ha mantenido en que desconocía lo que estaba sucediendo con el contrato y la plata que no se ejecutó, por lo que el testimonio de Soto lo obligará en el juicio a dar más explicaciones.

 
5

Todas las facturas fueron falsificadas

Parte de los datos más reveladores entregados por Gloria Soto a la Fiscalía está en el detalle de las facturas que se aportaron para justificar la plata que se apropiaron.

Por ejemplo, hubo dos que sumadas superan los $31 millones que fueron conseguidas a través de terceros, según explica Soto, por la presión que metieron  Pitta y Méndez para entregar los informes y lograr el desembolso.

Soto también confesó que las vacas que fueron compradas como parte de uno de los proyectos productivos que financiaba el contrato costaron 6 millones y no los 19 millones que se facturaron.

Además, hay otra que la Corporación pasó por  $6,5 millones, cuando el cobro real fue de $150 mil pesos y era para el mantenimiento de máquinas de coser.

Incluso hay una por $17 millones a nombre de Riocarfe, que es una empresa de transporte de propiedad de la familia de Víctor Méndez.

Según lo que le dijo Méndez a la Fiscalía él solo la referenció porque vio una oportunidad de negocio para que su familia prestara los servicios que se necesitaban en ese momento; según lo que contó Soto, esa factura fue ficticia porque el transporte nunca se prestó.

 
6

Hay algunos vinculados que no tendrían que ver en las irregularidades

En su declaración Gloria Soto también salva de responsabilidad a dos de los vinculados en el escándalo.

El primero es el secretario de gobierno de Pamplona, Jeiver Acero, quien fue imputado porque era el supervisor del contrato; y la segunda es Ingrid Vergel, quien era la representante legal de Vida y Progreso cuando se suscribió el contrato.

Según ella, mientras que el primero fijó unos parámetros que incluyeron actas de entrega y de conformidad de las actividades, la segunda lo único que hacía era firmar en la corporación y no tuvo parte en la ejecución.

Como el 12 de septiembre arrancará la audiencia preparatoria del juicio contra todos los imputados y  todas las pruebas que existen se  exhibirán, arrancará formalmente la pelea de las defensas contra la Fiscalía.

Dado que los testimonios que vinculan a Vidal Pitta harán parte de la carga probatoria y hasta ahora no ha sido vinculado en el proceso, una de las dudas que se resolverá ese día es cómo la Fiscalía vinculará su nombre a la investigación.

 

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia