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Por Jineth Prieto · 11 de Enero de 2018

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Aunque los candidatos solo pueden hacer campaña con gente de su propio partido, en Norte de Santander esa regla quedó en el olvido en la previa de las legislativas de marzo. Liberales con Cambio, conservadores con La U y Cambio con Opción Ciudadana, harán parte de las alianzas que tras bambalinas moverán las maquinarias de los poderosos estos meses.

El saco electoral

Parte de del éxito electoral del condenado exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez Corzo, ha estado en su capacidad de mover maquinaria para endosar votos y cumplir compromisos con políticos de todas las vertientes.

 

En 2010 lo hizo cuando impulsó las aspiraciones de los liberales Juan Fernando Cristo, de Alejandro Carlos Chacón y Neftalí Santos; en 2014 repitió cuando desde la cárcel volvió a moverse por el hermano de Juan Fernando, Andrés Cristo, y repitió con Neftalí Santos; en 2015 consolidó su posición cuando aún preso puso a César Rojas como Alcalde de Cúcuta; y este año nuevamente va a poner a prueba esa capacidad. 

Sin embargo, a diferencia de otras elecciones en esta ocasión Suárez hizo tantos compromisos que entre los políticos de la región, incluso entre sus aliados, empezó a correr la versión de que no le alcanzará para cumplirles a todos.

Tal y como está la baraja del condenado exalcalde, además de impulsar la lista a la Cámara de Cambio Radical, en el Senado tendrá al menos cuatro candidatos.

Adicional a su tradicional apoyo a Andrés Cristo, respaldará al conservador Juan Manuel Corzo, a la senadora de Opción Ciudadana y heredera del parapolítico ‘Tuerto’ Gil, Doris Vega, (quien le dio el aval a su ahijado César Rojas en 2015), le pondrá una partida de votos al exmagistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Ovidio Claros, quien va por el Senado en Cambio Radical, y, además, en el Norte político empezó a rumorarse un acercamiento con el también conservador Juan Carlos García, que se estaría más por el lado de César Rojas.

Es decir, de entrada eso significa que para ponerle a cada uno al menos 10 mil votos la maquinaria de Suárez debe alcanzar 50 mil, cuando históricamente la votación que pone bordea los 30 mil votos.

Es capacidad se puso más en duda, porque aunque tiene la Alcaldía a su disposición, tiene su maquinaria fraccionada y desmotivada debido a que su ahijado Rojas no ha cumplido con las promesas de generación de empleo con las que se eligió.

Así que ante la posibilidad de que los compromisos se queden cortos, en el Norte político se abrieron las cartas para establecer alianzas y de paso empezaron a cuajar varios acuerdos.

El salpicón

Primero arrancaron las alianzas dentro de los mismos partidos. 

El primero en sellarlas fue Andrés Cristo, quien con la entrada del excandidato a la Alcaldía de Cúcuta de Cambio Radical, Jorge Acevedo, a la lista liberal en la Cámara se puso fórmula y le entró a competir votos a los candidatos que Suárez Corzo tiene en Cambio. 

Aún así Cristo como parte de los acuerdos con Ramiro también será impulsado por Jairo Cristo, quien es el candidato directo del condenado exalcalde y la cabeza de lista de Cambio en Norte de Santander.

El segundo fue el conservador Juan Manuel Corzo, quien desde finales del año pasado empezó a buscar cómo reforzarse. 

La Silla supo que incluso alcanzó a tener conversaciones con el diputado de La U, Hernando Ross, a quien le propuso lanzar a su esposa en la lista azul a la Cámara.

Finalmente esa posibilidad se cayó, entre otras, porque el senador de La U Manuel Guillermo Mora, ayudó a nombrar a la esposa de Ross en un cargo administrativo en el Sena nacional y con eso aseguró el apoyo; sin embargo, Corzo, no se quedó viendo un chispero  y a falta de una acordó el respaldo de dos fórmulas.

La primera es Jairo Cristo, quien en Cambio le hará campaña desde la línea de Ramiro Suárez, y la segunda es Wilmer Carrillo, el candidato del gobernador de Norte, William Villamizar, quien desde La U le moverá votos.

Si bien desde el año pasado en medio de la paz política que sellaron Corzo y Villamizar parte del acuerdo estuvo en que el Gobernador lo apoyaría en su nuevo intento de reelegirse, lo llamativo es que aunque el congresista tiene la Secretaría del Interior del departamento y lo común es que a través de esa participación direccione votos, Carrillo en persona está moviéndole líderes para hacerle campaña. 

Otra de las fórmulas que hará parte del salpicón, será la del liberal Alejandro Carlos Chacón, quien quiere repetir en la Cámara, y el candidato al Senado de Cambio, Édgar Díaz. 

La posibilidad de esa alianza estuvo en el tintero desde el año pasado impulsada principalmente porque Chacón es el principal aliado con votos en Norte de Germán Vargas Lleras, pero solo se concretó hace unas semanas.

Según le contó a La Silla una fuente de adentro del grupo de Chacón que lo sabe de primera mano, Díaz y el representante trabajarán principalmente en Cúcuta.

“Chacón con Díaz estarán aliados en la capital porque ahí es dónde más podrían aportarse el uno al otro. Pero para estas elecciones nadie decidió casarse con una sola fórmula. Por ejemplo, en Los Patios Chacón estará con Andrés Cristo”, aseguró esa fuente. “Eso de hacer campaña solo entre dos en estas elecciones será la excepción”.

La repartija territorial

Cinco políticos de Norte, entre esos un congresista, y un candidato a la Cámara, le explicaron a La Silla que la idea de esas alianzas es que se muevan votos por sectores poblacionales.

“En el caso de Ramiro Suárez lo que está haciendo es repartir sus líderes. Entonces les dice a los de una comuna usted va con Jairo Cristo a la Cámara y con tal senador y a otra usted va con Jairo Cristo y este otro senador”, dijo una de esas fuentes.

Otra aseguró: “Dependiendo de la fortaleza de cada uno se van a apoyar. Un ejemplo es que Wilmer Carrillo puede ser fuerte en unos municipios en los que un candidato al Senado en débil, entonces él le pone votos ahí y direccionan a sus líderes”. 

En la práctica esa mecánica también les permite a los candidatos a la Cámara cosechar votos en varios partidos, porque parte del éxito de los acuerdos está en que los apoyos deben ir en doble vía y si alguno de los dos incumple se rompe la alianza.

“Aquí el riesgo es confundir a los electores, porque una cosa es que los líderes entiendan esa mecánica, pero a la gente de a pie le puede sonar extraño que de un barrio a otro o de un municipio a otro sus candidatos tengan diferentes fórmulas”, dijo a La Silla un político que integra una de esas fórmulas.

En La U Wilmer Carrillo también deberá apoyar Manuel Guillermo Mora, quien además de ser su fórmula natural, ha sido uno de los aliados de William Villamizar. 

En Cambio, Jairo Cristo además de a los locales deberá respaldar a candidatos de afuera con los que Suárez hizo acuerdos. (A Doris Vega del viejo PIN para devolverle el favor por los avales de 2015 y a Ovidio Claros quien será la cuota de Cambio que impulsará).

La excepción dentro de las alianzas de los que tienen credencial será la fórmula entre Juan Carlos García (salta al Senado) y Ciro Rodríguez, quienes aunque utilizarán parte de la maquinaria de la Gobernación (ambos tienen participación en el gabinete) harán campaña juntos en la mayoría del departamento. 

Así que por ahora lo que salta a la vista es que en el salpicón electoral se reencontrán desde viejos aliados que por movidas políticas terminaron en partidos diferentes, hasta enemigos de antaño que de no ser por los votos no hubieran tenido punto de encuentro.

CONTEXTO

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