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Por Jineth Prieto · 06 de Diciembre de 2018

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Hoy en todas las Cámaras de Comercio del país habrá elecciones para definir los nombres de quienes ocuparán los puestos de las juntas directivas que ponen los empresarios. 

La de Barrancabermeja, que, además de en esa ciudad, tiene jurisdicción en cinco municipios del Magdalena Medio, se realizará en medio de denuncias sobre falta de garantías e  injerencia de políticos.

El pulso es clave para el poder de esa subregión no solo porque ha sido manejada como un fortín que pone votos en temporada electoral, sino porque maneja varios miles de millones anuales en presupuesto y es la segunda entidad más importante de esa subregión detrás de las alcaldías.

El poderoso

En los últimos 18 años el poder detrás de la Cámara de Comercio de Barrancabermeja ha tenido nombre propio: Darío Echeverri Serrano. 

El actual alcalde, quien está cobijado con detención domiciliaria mientras lo investigan por presuntas irregularidades en contratación y por haber desplegado una estrategia para boicotear la revocatoria a su mandato que fue convocada en el municipio el año pasado, creció políticamente al lado de esa entidad, que hoy es reconocida entre los círculos de poder de Santander como su “semillero”. 

 

Echeverri se acercó a ella gracias a las buenas relaciones que estableció con políticos y empresarios en la década de los 80 y una parte de los 90 por su cargo como gerente regional de Vanguardia Liberal, el periódico más influyente de la región.

Algo que sumado a su capacidad de “caer bien”, como se lo describieron a La Silla seis fuentes que conocen los inicios de la carrera de Echeverri, le sirvió para abrir puertas y de paso para construir su plataforma política. 

Con ese respaldo fue que se lanzó a la Alcaldía de Barranca por primera vez en el 94 y entró al Partido Liberal, en el que no dejó de militar desde entonces. 

Allí fue cercano tanto a la corriente de la Confederación Liberal, que fue liderada por el excontralor general Rodolfo González, como al Fila, que era la tendencia de Horacio Serpa, quien se convirtió en su padrino y para la época estaba en el auge de su poder político.

Fue con el apoyo de Serpa que ocupó uno de los puestos de la Junta Directiva de la entidad, y que luego logró que lo nombraran como Presidente Ejecutivo en julio del 2000, cargo en el que se mantuvo hasta diciembre de 2007, cuando renunció para retomar su carrera política. 

Al año siguiente se fue para la Gobernación de Santander en la administración de Serpa, quien lo nombró como Secretario de Agricultura, pese a que él quería la de Hacienda.

“Cuando se fue Darío jamás de desligó completamente, porque de ahí salió su equipo de confianza para lanzarse a la Alcaldía”, nos detalló un político local que ha trabajado junto a él.

En efecto en 2011 Echeverri volvió a buscar el primer cargo del puerto petrolero pero perdió contra Elkin Bueno, quien se convirtió en Alcalde por tercera vez. Pero al poco tiempo volvió a figurar en la Cámara como asesor empresarial.

En el tránsito de Echeverri por la Cámara, además de Serpa también fue clave Hernando Flórez, un médico que es conocido por ser el dueño de la Clínica San José, que también es de línea liberal, y que por años manejó los hilos del poder de la Cámara. 

“Hernando fue elegido seis veces seguidas en la junta de la Cámara y la antigüedad le daba mucho manejo”, dijo a La Silla una fuente que conoce por dentro el manejo de la Cámara. “Él le ayudó a Darío a mantenerse por tanto tiempo en la Presidencia”.

Su poder se mantuvo intacto hasta hace 3 años, cuando fue condenado que la celebración irregular de un contrato cuando fue Secretario de Salud del municipio en el año 2000, hecho por el que tuvo que salir de la Junta. 

Su salida también obedeció a que la Superintendencia de Industria y Comercio en 2015 comprobó que empleados de su clínica se inscribían como empresarios cuando no lo eran e inflaban el censo de la Cámara para la elección de los cuatro puestos por los que votan los empresarios (los otros dos los pone el Presidente).

Pese a ese récord, Florez no desapareció completamente del escenario y en su lugar se convirtió en director Expoeventos, el centro de ferias de Barranca, del que la Cámara es accionista. Además, Darío le dio una tajada burocrática y nombró Secretario de Salud de su cuerda en el municipio.

En todo caso, aunque la debacle de su aliado interno implicaba un cambio en la balanza de poder de la Cámara, para ese momento Darío ya había amasado tanto por sí mismo que ese cambio en la dinámica no le hizo mella.

El fortín

En todos los círculos de poder político y empresarial de Barranca se habla de que la Cámara de Comercio es uno de fortines que se mueve para poner votos en temporada electoral. 

Según nos contaron cinco fuentes por aparte, entre esas dos de adentro del Partido Liberal (el mismo de Echeverri), cuando hay elecciones los empleados tienen que hacer campaña, allá es donde se realizan reuniones políticas y, en palabras de uno de ellos “Darío es el que comanda esas movidas”.

“En las dos campañas más recientes de él la Cámara fue un actor estratégico. Ese es el grupo político de Darío”, dijo a La Silla uno de los liberales que nos hablaron bajo la condición de no ser citados para ahorrarse problemas.

La Silla no obtuvo pruebas de todas esas afirmaciones, pero lo que sí existen son varios indicios que apuntan en esa dirección. 

El primero es el más obvio y tiene que ver con que Pilar Contreras, la presidenta Ejecutiva de la Cámara es de su cuerda directa y es conocida dentro de la Barranca política y empresarial como una de sus manos derechas. Ella trabajaba en la Cámara desde la época en la que Darío ocupaba su cargo, y llegó a él por su guiño. 

El segundo tiene que ver con el salto que dieron varios funcionarios de la Cámara a la Alcaldía de Barranca cuando Echeverri se eligió,  Por ejemplo, se trajo a Francy Álvarez, a Mónica Castro, Mayerly Ulloque, todas exfuncionarias de esa entidad y las nombró como cabeza de despacho o en cargos clave. 

Mientras que Álvarez fue Alcaldesa encargada del municipio cuando la Fiscalía aseguró a Echeverri; Castro estuvo en la terna para reemplazarlo, y Ulloque fue Secretaria de Gobierno y terminó sancionada por la Procuraduría por hacer campaña a favor de la abstención abiertamente cuando intentaron revocar el mandato de su jefe.

“Ese es el semillero de Darío”, nos dijo un político de Barranca que ha hecho política junto a él.

Además, hay otros hechos que hablan en detalle de la injerencia que Echeverri aún sigue teniendo en la Cámara. 

Su hijo, quien tiene su mismo nombre, entre 2016 y 2017, firmó dos contratos para ser asesor empresarial de esa entidad. Por esa labor le pagaron $6 millones mensuales.

“Pararon de firmar contratos con él luego de que me di cuenta de lo que estaba pasando y pedí explicaciones”, explicó a La Silla Carlos Rodríguez, empresario que hace parte de la Junta como delegado de la Presidencia y que es el que hace oposición interna. 

Sin embargo, la prueba que más apunta a la injerencia del Alcalde en esa entidad estaría en que le han pagado gastos personales. 

 A La Silla llegaron pruebas de que los planes de llamadas y datos del Alcalde y su esposa, Mariluz Núñez, eran asumidos por la Cámara y estaban a su nombre.

Encima de todo eso, hay denuncias radicadas en la Súperintendencia de Industria y Comercio sobre que los estados financieros no han sido socializados desde hace un año en la Junta Directiva, por lo que nadie fuera de la Presidenta Ejecutiva tiene certeza sobre los gastos y la realidad financiera de la Cámara.

Buscamos a la presidente ejecutiva de la Cámara, Pilar Contreras, pero no nos contestó las llamadas ni los mensajes que le dejamos. Igual sucedió con el presidente de la junta directiva, Mauro Carvajal.

Pero las denuncias sobre manejos políticos en la Cámara son solo una parte de las sombras que la rodean.

La puja

Hoy los afiliados llegaran a votar por los cuatro cupos de la junta directiva en medio de varias denuncias sobre que las garantías no estarían dadas para garantizar la transparencia del proceso. 

Que eso suceda en la Cámara no es nuevo. 

En 2012 y en 2014, empresarios impugnaron la elección por presuntas irregularidades que iban desde que el censo electoral estaba inflado con personas que no eran comerciantes o que no cumplían el requisito de afiliados (en muchos casos solo hay matriculados), hasta falta de requisitos de los postulados, irregularidades en la designación de los jurados y falsificación de actas.  

La de 2014 fue la que prosperó porque se confirmó que el censo se había inflado, y se convocaron a atípicas que se votaron en 2016.  

Sin embargo, ese año se volvieron a presentar las mismas denuncias con dos particularidades: las planillas de votación sobre las que existían dudas se perdieron por una inundación justo en el lugar donde fueron archivadas, y los que terminaron poniendo junta directiva fueron los municipios más pequeños (Cimitarra, Landázuri, Puerto Wilches, Sabana de Torres y San Vicente del Chucurí).  

“La petición de las actas era porque teníamos sospechas de que hubo falsificaciones en esos municipios, y lo más sospechoso es que precisamente cuando las pedimos se pierdan”, dijo a La Silla Rodríguez. 

Si bien, que los municipios más pequeños sean los que elijan no es irregular porque el censo depende del número afiliados (pagan plata adicional a la Cámara para recibir beneficios) y no de matriculados (todos los empresarios deben hacerlo), sí es poco común que eso suceda. Sobretodo, porque Barranca concentra más de la mitad de la fuerza empresarial de la Cámara. 

En esa entidad hay alrededor de 13 mil empresarios matriculados y de esos 7 mil, según declaraciones de la Presidenta Ejecutiva a medios locales, son del puerto petrolero. Pero de ese total para votar solo hay alrededor de 600 habilitados.

Según las denuncias radicadas hasta ahora en la Supercomercio, el censo electoral, que lo publican para que cada plancha de empresarios haga campaña, no brindó garantías porque no incluyó información de contacto con los votantes, y eso solo fue modificado hasta el viernes pasado.

La denuncia en la Super también detalla que el riesgo es que el censo vuelva a estar inflado artificialmente porque los inscritos no son empresas sino personas naturales; y porque ya se han identificado patrones en las planillas como que varios de los que votarán hoy tienen el mismo correo electrónico.

Encima, hay quejas de empresarios que le contaron a La Silla que deberían estar habilitados para votar, pero no aparecen en los registros.

Como los actuales miembros de la junta quieren reelegirse, tras el escrutinio se sabrá si esa entidad sigue bajo el ala de del controvertido Alcalde.

En todo caso, dado que hay un sector en oposición, lo que resulte hoy será el nuevo round de la pelea por esa Cámara.

CONTEXTO

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