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Por Jineth Prieto · 05 de Septiembre de 2018

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Ayer la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez Londoño, anunció que el exgobernador de Norte de Santander Luis Miguel Morelli será el nuevo director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH.

Con el nombramiento, el gobierno de Iván Duque hace carambola porque, además de traerse a alguien de adentro del sector petrolero a dirigir la entidad que administrara los contratos que da el Estado para que privados extraigan crudo y gas en el país, lo hace con un uribista purasangre. De paso le da participación a Norte de Santander, departamento que en las presidenciales se consagró como el más uribista del país.

El técnico

De la entrada de Luis Miguel Morelli al sonajero de la ANH se empezó a hablar desde hace tres semanas. 

 

Su nombre entró en la baraja junto con el de Alejandro Martínez Villegas, ex viceministro de Minas, actual presidente de Gasnova (el gremio que agrupa a las distribuidoras de gas del país) y por 20 años presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, el gremio de las petroleras.

En el sector lo daban como seguro ganador por esa trayectoria, de mayor perfil que la de Morelli.

El elegido, abogado del Externado con maestría en derecho comparado de la Universidad de Nueva York y una especialización de Política y Planeación Macroeconómica de la Northeastern en Boston, ha trabajado durante unos 20 años como abogado para negociar la explotación de yacimientos, así como asesor en concertación ambiental y adquisición de licencias para petroleras.

Eso pues en la década de los 80 trabajó cuatro años en Ecopetrol y luego otros 15 años en la Oxy, una de las empresas que tiene más participación en el mercado del petróleo en Colombia, principalmente en sociedad con Ecopetrol, en esas tareas.

Los dos nombres resultaron en la puja, según le dijeron a La Silla dos fuentes que conocieron de cerca el proceso, luego de varias consultas que hizo la Ministra Suárez, encargada de elegir a la cabeza de la ANH, con gente del sector.

Eso porque una de las condiciones que le puso a Duque antes de aceptar el Ministerio fue tener autonomía para nombrar a quienes integrarían su equipo.

Si bien la columna vertebral del proceso de selección fue esa y La Silla supo que ambos candidatos pasaron por varias entrevistas antes de que Suárez tomara una decisión, todo indica que se tuvieron en cuenta otros criterios que favorecieron a Morelli.

El primero es que, a diferencia de Martínez, Morelli tiene recorrido en el uribismo.

Cuando estaba en la Oxy,y mientras se encargaba de liderar la obtención de la licencia ambiental de un bloque en los límites de Norte de Santander y Boyacá, le ofrecieron lanzarse a la Gobernación de su departamento natal.

Aunque había vivido la mayoría de su vida en Bogotá, tenía entrada en la política local por ser hijo de Cayetano Morelli, un empresario y político conservador que incluso fue Gobernador por decreto a inicios de la década de los 80, y porque su familia (no es la misma de la excontralora Sandra Morelli) hace parte del grupo de cacaos de ese departamento.

Como la reforma política de 2003 había dejado inhabilitados a varios políticos que aspiraban a la Gobernación, eso le abrió camino a nuevas caras y tomó fuerza la idea de presentar un candidato que no viniera del mundo político empresarial. El elegido fue Morelli.

El alfil

El debut electoral de Morelli fue exitoso. 

Llegó al palacio de la cúpula chata con más de 190 mil votos, cifra récord en ese momento para la Gobernación de Norte, y montado sobre los hombros del Partido Conservador, que en ese entonces con cinco congresistas era la principal fuerza política del departamento.

Por un acuerdo político entre su partido y el movimiento Colombia Viva, que en ese momento era liderado por el exsenador Manuel Guillermo Mora, su aspiración hizo fórmula con la del entonces candidato a la Alcaldía de Cúcuta, Ramiro Suárez Corzo, quien años después terminó condenado por haber sido el autor intelectual de un homicidio. 

Aunque tuvo varios logros y durante su administración Norte fue premiado dos veces como el departamento con más impulso a la gestión cultural, así como su rol fue importante mediando la crisis entre Colombia y Venezuela, como no tuvo una impronta en particular, según cuatro fuentes -tres políticos y una del sector empresarial-, al final quedó la sensación de que pasó sin pena ni gloria en el departamento.

Desde 2007 -cuando salió de la Gobernación- no volvió a saltar a la arena política y regresó al sector petrolero esta vez asesorando empresas canadienses más pequeñas. 

Pasó por Solana Resources, por Alange Energy (hoy PetroMagdalena) y Azabache Energy, en todas como miembro de la junta directiva y asesor jurídico. En 2016 dejó de estar casado con una sola empresa y empezó a asesorar negocios petroleros de varias. 

A la par de esa carrera en el sector privado, que incluye intereses en la construcción y una buena relación con los cacaos locales de Norte, se convirtió en uno de los alfiles del expresidente Álvaro Uribe Vélez en el departamento.

La cercanía data de cuando hicieron buena llave con Morelli en la Gobernación y Uribe de Presidente, y desde entonces se ha mantenido.  

Como contó La Silla, el Centro Democrático lo llamó cuando empezó a recoger firmas para la candidatura presidencial de Óscar Iván Zuluaga en 2014 y para las listas al Congreso, como líder del proyecto en Norte. 

Aunque no aceptó porque estaba comprometido en el sector privado, tras bambalinas empezó a moverse para consolidar el partido. 

Por ejemplo, fue el que recomendó a Milla Romero, senadora actual del Centro Democrático (se quemó pero tiene la curul por una vacancia temporal), para que se encargara de esa tarea en el departamento.

Tras la creación del Centro Democrático ha tirado línea para la conformación de listas y definición de candidaturas en Norte, y ha sido uno de los engranajes detrás de la financiación de empresarios locales y cacaos al uribismo.

Con esa trayectoria, tres fuentes del Centro Democrático le dijeron a La Silla que aunque el partido no intervino directamente en el nombramiento, Morelli entró con esa ventaja a su favor. 

La Silla no supo qué tan determinante fue esa arista, pero dos de esas fuentes -que tienen cómo saberlo-, nos contaron que la designación en la ANH tuvo el guiño del expresidente Uribe, y que el mismo Uribe y personas del Ministerio llamaron a algunos políticos de Norte para preguntarles por él. 

Dos de esos políticos nos reconocieron esas llamadas, y uno de ellos nos dijo que el mismo Morelli lo buscó para pedirle una recomendación en caso de que lo consultaran. 

Sobre eso en particular, el nuevo director de la ANH  aseguró a La Silla fue elegido que solo por su hoja de vida y su experiencia en el sector.

En cualquier caso, con el nombramiento de Morelli, Duque le da representación a Norte en el alto gobierno, algo que en la región estaban esperando porque porcentualmente fueron el departamento que le puso mayor votación (el 77 por ciento de los votantes lo apoyaron a él) en segunda vuelta y no hay ningún ministro o alto consejero de allá.
 

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