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Por Ana León · 18 de Diciembre de 2018

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Hace tres semanas el exvicepresidente de Cemex, Juan Carlos Cárdenas Rey, salió al ruedo en la carrera por la Alcaldía de Bucaramanga e inscribió en la Registraduría el grupo significativo de ciudadanos "Por la Bucaramanga que todos queremos avancemos sin retroceder”, para recoger firmas. Entra en la puja, no solo siendo un desconocido en la política regional, sino concentrando todos sus esfuerzos en tener el guiño del suspendido Alcalde, Rodolfo Hernández.

De la construcción a la política

Aunque Cárdenas no tiene trayectoria política en Santander, sí es conocido dentro del sector empresarial.

 

Nació en Bucaramanga en una familia clase media. Es ingeniero civil de la UIS y su vida laboral ha sido en su mayoría en el sector de la construcción, al que ingresó como auxiliar comercial de Cementos Diamante, empresa que a mediados de los 90 compró la multinacional mexicana Cemex.

Allí hizo carrera hasta convertirse en vicepresidente, luego presidente en la sucursal de Perú y en 2016 entró a ser miembro de la junta directiva nacional de Camacol.

En 2017 renunció a la cementera e inició su propia empresa. Se enfocó en crear modelos de negocio agroindustriales y de tecnología para población campesina vulnerable en zonas que han sufrido el conflicto armado, en departamentos como Nariño, Putumayo y Caquetá.

Su aspiración a la Alcaldía nació, según nos contaron él mismo y dos constructores de Santander, en un almuerzo en Bogotá hace unos meses.

“Me decían mis amigos 'es que no hay candidato claro, no hay quién' (suceda a Rodolfo). Yo dije ‘yo tengo el perfil para ser Alcalde de Bucaramanga’ y ahí quedó (el tema)”, nos dijo Cárdenas.

Luego José Rubén Cavanzo, socio y gerente de proyectos de la Constructora Ottac, y hermano ddel ex subsecretario del Interior de Hernández, José David Cavanzo (quien luego saltó en ese mismo cargo a la Gobernación), empezó a mover la idea.

En principio sumaron otros constructores amigos de Cárdenas como Henry Ramírez, dueño de la Constructora Inrale y amigo personal del excandidato presidencial Sergio Fajardo, y Federico Gómez, dueño de Sumas Construcciones e hijo del excandidato uribista al Senado, Carlos Alberto Gómez.

Para finales de octubre concretaron la primera reunión con empresarios santandereanos, sobre todo constructores.

Hicieron almuerzo en el Club del Comercio con Cavanzo; Ramírez; Gómez; Gerardo Iván Dávila, gerente de Dávila Inmobiliaria; Jorge Ernesto y Andrés Serrano, hijos del empresario fundador de Distraves, Francisco Serrano; Diego Marín y Juan Felipe Marín, hijos de Fernando y Rafael Marín de Marval; y Rodolfo Galvis Blanco, exgerente de la campaña de Duque en Santander, hijo de Alejandro Galvis Ramírez y hoy notario en Bogotá.

Según nos contaron tres de los asistentes, en esa reunión quedó claro que la idea de Cárdenas es cimentar su candidatura en el mismo discurso anticorrupción de Rodolfo Hernández y convertirse en una opción de centro para lograr que sectores de varias esquinas ideológicas convergieran en su aspiración.

 

Con Hernández de estandarte

Paralelo a la reunión con empresarios, Cárdenas empezó a hacer acercamientos con la administración de Hernández con dos movidas.

La oficial fue sacar citas con los secretarios de la Alcaldía para empaparse de los proyectos y políticas públicas de la ciudad; la extraoficial, según nos contó una fuente que lo sabe de primera mano, fue reunirse con Hernández en su casa para contarle de su intención de sucederlo.

Sobre su relación con Hernández se conoce poco.

Seis fuentes que los conocen nos dijeron que no son amigos pero sí conocidos por el gremio de la construcción.

En todo caso, Cárdenas está armando su campaña en la idea de que es un seguidor de Hernández y en que quiere darle continuidad a su gobierno.

Por ejemplo, la publicidad con la que está moviendo en redes sociales el movimiento con el que recogerá firmas está apalancada en que es “rodolfista”, comparte contenido de las redes de Hernández y sacó una imagen de un superhéroe llamado “Súper pí” haciendo alusión al logo de Lógica, Ética y Estética.

Con eso, a tres semanas de abrir su fanpage en Facebook ya completa 7 mil seguidores. Eso, según Cárdenas, está en que tras la suspensión de Hernández empezó a mover contenido para respaldarlo e incluso convocó una marcha simbólica, y eso lo disparó.

Aunque Hernández no le ha dado el guiño, el perfil de Cárdenas sí es compatible con lo que, según nos dijo una fuente cerca a Hernández, está buscando.

“Tiene un perfil empresarial y es un outsider de la política. Por eso mismo tiene el potencial de presentarse como un candidato de opinión”, nos dijo esa fuente.

Cinco días después de que la procuraduría lo suspendió de su cargo por haber golpeado a un concejal, Blu Radio le preguntó a Hernández si prefería a Cárdenas o a su exsecretario de Desarrollo, Jorge Figueroa, quien lleva varios meses en el sonajero.

“Magníficos ambos, excelentes. Como dijo Jack Nicholson ‘mejor imposible’. Eso ya lo tiene que definir es la ciudadanía, no yo”, respondió Hernández.

(Clic para ver el video)

Además de ese espaldarazo parcial, Cárdenas está buscando alinear a sectores independientes.

La Silla supo que está buscando el respaldo de Fajardo, para lo que ya se reunió con el excandidato a la Cámara y vocero de Compromiso Ciudadano en la región, Julián Silva. Esta semana o la otra podría reunirse con el excandidato presidencial.

Su recolección de firmas inicia formalmente este viernes, según nos dijo, con 30 voluntarios. Con esa movida será el primero de los candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga que arranca en la carrera.

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