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Por Daniel Valencia · 06 de Febrero de 2019

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La Alcaldía de Ocaña, el segundo municipio más importante de Norte de Santander, tendrá uno de lo pulsos de poder más apretados de todo el departamento. 

Mientras que el representante conservador Ciro Rodríguez, medirá fuerzas con el representante de La U Wilmer Carrillo, varios liderazgos locales intentarán inclinar la balanza de poder. 

Todo luego de que en los últimos tres años, durante la administración de Miriam Prado Carrascal -heredera del fortín político de su esposo Juan Carlos Arévalo, y ficha del congresista Rodríguez-, ese municipio estuviera envuelto en varios escándalos de presunta corrupción.

La Silla realizó un paneo para ver cómo arranca el año electoral en ese municipio, que maneja alrededor de $43 mil millones anuales de presupuesto.

Tras hablar con 16 fuentes que conocen por dentro la movida política local, encontramos que seis son los nombres que más suenan dentro de la baraja de precandidatos que llegan a ese cargo.

Estos son.

Samir Casadiego

Fue secretario jurídico de la Alcaldía de Ocaña durante cuatro meses en el 2008 en la administración de Yebrail Haddad Linero y personero en 2012 cuando Jesús Antonio Sánchez Clavijo era el alcalde y lo respaldó para llegar a ese cargo.

Con la visibilidad que le dio ser personero, algo que en Ocaña es clave porque ese municipio es una de las entradas al Catatumbo y está en medio del conflicto, se lanzó a la Alcaldía en 2015.

Aunque intentó avalarse recogiendo firmas con un grupo al que bautizó ‘Somos movimiento’, la Registraduría no le certificó los apoyos y tuvo que aterrizar a última hora en el viejo PIN.

En su debut casi se queda con el primer cargo de ese municipio. Sacó 13.385 votos, solo 153 menos que Miriam Prado, quien se quedó con el cargo tras salir al ruedo electoral como ficha del cacique político de ese municipio, el representante conservador Ciro Rodríguez

En esa campaña Casadiego fue impulsado por Elmer Tamayo, quien era el gerente del Hospital de Ocaña, el entonces alcalde Jesús Antonio Sánchez, y el entonces gobernador y ahora senador de Cambio Radical, Édgar Díaz.

Con este último, Casadiego lleva una relación política de vieja data. Lo apoyó en el 2011 y el año pasado le buscó votos al Senado allí. 

En estas elecciones volverá a salir al ruedo con el respaldo de Díaz, pero esta vez con el aval de Cambio Radical, que fue el partido en el que su padrino empezó a militar el año pasado. 

Nelson Arévalo

Esta es la primera vez que busca un cargo de elección popular. Se dio a conocer en Ocaña porque en la administración de Yebrail Haddad Linero fue personero.

La Silla no supo cómo fue que se acercó al representante liberal y hoy presidente de la Cámara, Alejandro Carlos Chacón, pero en 2014 fue nombrado como cuota suya en la regional de Ocaña de la Defensoría del Pueblo, que también tiene injerencia en el Catatumbo y en dos municipios del sur del Cesar. 

En ese cargo, que es clave porque mantiene contacto con todos los sectores de la región en medio del conflicto, se mantuvo hasta enero de 2016 cuando, como contó La Silla, se dio una movida regional porque a Chacón lo pusieron a escoger entre poner cuota en la regional de Norte de Santander y la de Ocaña, y se decidió por la primera.

Sin embargo, no perdió la visibilidad que había ganado en la región y gracias a que había estrechado relaciones con los personeros ayudó a fundar y se convirtió en presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo, una organización que se convirtió en interlocutora de esa zona para temas de conflicto.

En noviembre del 2016, volvió a ser nombrado defensor de la regional de Ocaña, pero esta vez como cuota del diputado de La U, Wilmer Guerrero y del representante de ese partido, Wilmer Carrillo, -ahijado del gobernador William Villamizar- quienes desde entonces están abonando terreno  para aumentar su poder en ese sector del departamento.

Su nombre fue tenido en cuenta porque, como contamos en ese momento, es amigo personal del diputado Guerrero, quien fue el que intermedió con Carrillo la designación.

Allí se mantuvo hasta octubre del año pasado cuando renunció a la Defensoría para ser la ficha de Guerrero y Carrillo a la Alcaldía de Ocaña con el aval de La U.

Debido a que Carrillo y Guerrero son los que manejan el directorio departamental de La U, todo está dado para que se quede con el aval.

Marco Tulio Zambrano

Inició en política militando en el Partido Conservador. 

Fue por esa colectividad que en 2001 se eligió por primera vez en el Concejo. Aunque para el siguiente periodo intentó repetir con ese respaldo, tuvo que cambiar de partido porque peleó con los directivos locales.

De ahí saltó al Partido Liberal y se volvió a elegir, pero cuatro años más tarde no le dieron el aval porque en las legislativas de 2003 no respaldó la aspiración a la Cámara de Basilio Villamizar, quien era el candidato del directorio municipal.

Así que para las locales de 2008 entró al Partido de La U. En él ha militado los últimos 12 años, y se ha reelegido en su curul tres periodos más. 

En las últimas elecciones obtuvo 1.034 votos. Su fortín está en la Ciudadela Norte, Santa Clara, Galán, Bermejal, Marabel y Marabelitos. 

Este año está moviéndose en el Directorio Nacional para obtener el aval para la Alcaldía, que se disputará con Nelson Arévalo. Su principal respaldo es el del exsenador Manuel Guillermo Mora, quien en las legislativas del año pasado se quemó.

Está pidiendo que la candidatura se defina vía una consulta interna. 

Sin embargo, no es tan claro que lo logre porque el directorio departamental está en manos del represntante Wilmer Carrillo y del diputado Wilmer Guerrero; y encima Mora está disminuido dentro del departamento desde que perdió la credencial en el Congreso. 

Zambrano le dijo a La Silla que si el mecanismo para definir el aval no incluye una fórmula democrática renunciaría a La U y no volvería a competir por la curul en el Concejo que ha mantenido durante cinco periodos consecutivos.

Said Navarro

Es profesor y fue concejal en el 2000 por el Partido Conservador, pero no se volvió a lanzar porque lo nombraron coordinador del Colegio La Salle de Ocaña.

Es hermano del actual concejal conservador Edinson Navarro, quien llegó por primera vez en 2015 a la curul con 945 votos.

En la última campaña legislativa apoyó al representante conservador Ciro Rodríguez, a quien le está pidiendo el guiño para lanzarse con el aval azul.

Sin embargo, no la tiene fácil para quedarse con ese respaldo porque en la baraja de ese partido también está Jesús Vergel, actual director regional de Invías en Cúcuta, y allegado a Rodríguez

En caso de quedarse sin el aval conservador, Navarro tiene plan b y c: buscar el respaldo de Aico, partido que tiene un concejal en Ocaña, o recoger firmas. 

La última la opción la considerará si en ninguno de los otros dos partidos le dan vía libre a su aspiración. 

Con el eslogan “Es mejor con el Profe” está haciendo campaña en redes sociales y visitando barrios desde diciembre.

 

Ramón Cabrales

Es la cabeza del Centro Democrático en el municipio. Empezó a figurar en el 2002 cuando fue uno de los líderes de la primera campaña de Álvaro Uribe a la Presidencia. Al año siguiente se postuló a la Alcaldía con el aval de ‘Nuevo Partido’, pero se quemó.  

Aunque luego desapareció de lo público y trabajó en el sector privado, dirigió en lo local la campaña reeleccionista de Uribe y la de Juan Manuel Santos en 2010.  

En el 2013 el entonces gobernador Édgar Díaz lo nombró Consejero para la Provincia de Ocaña, como cuota del exsenador de La U Manuel Guillermo Mora, a quien le hizo campaña al Senado en 2006, 2010 y 2014. 

El año pasado respaldó a Uribe para el Senado, y al ahora representante uribista Juan Pablo Celis, de quien es primo, y con quien está buscando el aval para lanzarse; sin embargo, por ahora no está concretada su postulación porque en el equipo de Celis lo quieren lanzar a la Asamblea.

Estuvo secuestrado por el ELN seis meses, entre septiembre de 2015 y marzo de 2016.

Jesús Vergel

Fue profesor de la Universidad Francisco de Paula Santander de Ocaña desde 2007 hasta 2011, año en el que fue nombrado director regional de Invias en Cúcuta y donde está actualmente

En la Ocaña política es prácticamente un desconocido. 

Las siete fuentes a las que les preguntamos por su origen nos dijeron que no tenían referencias de él más allá de su cargo actual, y de una valla que instaló a finales del año pasado en el municipio en la que deseaba feliz Navidad y año nuevo.

Sin embargo, todas esas fuentes coincidieron en decir que todo está dado para que sea el ungido del representante conservador, Ciro Rodríguez.

De hecho, una fuente de adentro del grupo del congresista que lo sabe de primera mano, afirmó: “él quiere que Vergel sea el que dirija Ocaña”. 

Eso último es clave porque Rodríguez es el padrino político de la alcaldesa Miriam Prado, y seguramente contará con toda la fuerza burocrática de la administración dentro de su aspiración.

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