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Por Ana León · 07 de Julio de 2019

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Como anticipó La Silla, el Partido Liberal finalmente decidió respaldar a Ángela Hernández, candidata de La U a la Gobernación de Santander, y a Claudia Lucero López, esposa del senador liberal Miguel Ángel Pinto, tía del gobernador Didier Tavera y quien está recogiendo firmas, a la Alcaldía de Bucaramanga. 

Aunque la decisión no se ha hecho oficial, la cabeza del partido, el expresidente César Gaviria, ya notificó a todos los militantes rojos que tienen curul. 

Como hay una división de fondo por esos respaldos, la aplanadora, en lugar de alinearlos, puede terminar de romper el partido, que está andando a media marcha.

 

La convulsión

Como contó La Silla, desde hace un par de meses se armaron dos bloques dentro del Partido Liberal por cuenta de la decisión del aval liberal para la Alcaldía de Bucaramanga. 

Por un lado, estaba el que promovía que el partido coavalara a Claudia Lucero López, quien sumó a su  esposo el senador Miguel Ángel Pinto, al senador Horacio José Serpa y los representantes Edgar Gómez y Víctor Ortiz. 

El otro bloque, que estaba promoviendo de candidato al controvertido exrepresentante del viejo PIN Fredy Anaya, lo conformaron su esposa, la representante Nubia López, el senador Jaime Durán y 9 de los 10 concejales liberales de Bucaramanga. 

En medio de la división, Gaviria les había dicho que si no había consenso general, no habría candidato oficial y quedarían en libertad. 

Pero eso no fue lo que pasó. El jueves en la tarde, el bloque que estaba con Fredy Anaya se reunió con Gaviria en su casa en Bogotá. 

Allí, el expresidente les dijo que la decisión del aval ya estaba tomada. 

“Lo que nos dio a entender el doctor Gaviria es que él quiere tener candidatos a la Gobernación  y a la Alcaldía, sean los que sean y para eso no consultó sino a los congresistas que le hablan al oído”, nos dijo el concejal Uriel Ortiz. 

Además, les anunció que el aval liberal a la Gobernación será para Ángela Hernández.

Esa movida, como lo había contado La Silla, se dio como resultado del lobby que el presidente del Partido de La U, Aurelio Iragorri, hizo con los congresistas Pinto y ‘El Pote’ Gómez para canjear apoyos. 

El acuerdo estaba en que ellos apoyarían a López a cambio de que los rojos le respaldaran a Hernández.

La decisión terminó de fracturar el partido. 

La Silla supo que el senador Jaime Durán discutió con Gaviria en esa reunión y que ahora va a tutelar al partido para tratar de tumbar esos avales.

En el caso de Hernández, la motivación estará en que ella, quien representa un ala radical de la derecha, no abandera los ideales liberales y por esa razón no lo pueden obligar a apoyarla. 

En el de López su argumento será que ella misma renunció al partido hace unos meses para lanzarse por firmas, por lo que no tendría sentido obligar a la militancia que la apoye.

Que eso prospere aún está por verse, pero más allá de eso, la pelea llegó a varios niveles del partido y ahora al menos 7 de los 9 concejales están considerando trastear sus votos. 

 

Cristo, el redentor de los concejales

El mismo día de la reunión con Gaviria, los concejales se vieron con el exministro Juan Fernando Cristo en la sede del partido Colombia Renaciente en Bogotá. 

Según nos contaron dos de los que asistieron, Cristo les abrió las puertas para que jueguen sus cartas en octubre en ese partido afro.

No es tan claro cómo lo podría hacer porque aunque esa colectividad se volvió la pista de aterrizaje del santismo, está reventada precisamente por la entrega de avales; sin embargo, hay varios que lo están considerando. 

El más visible es Dionicio Carrero, quien como contamos, ya definió que va a lanzar a su esposa para que mantenga su curul. 

“Cristo le dijo que ahí tenía los papeles de la solicitud del aval, que lo pidiera de una vez y al final de la reunión él (Carrero) se quedó revisando eso”, nos dijo uno de los asistentes. 

También están los casos de Uriel Ortiz, quien podría poner a Cristian Reyes un líder comunal de su estructura a reemplazarlo, y el de Wilson Mora, quien va a lanzar a su esposa Glenda Vega a la Asamblea, y aún no tiene definido por qué colectividad. 

En el caso de Mora, la decisión dependerá, según nos dijo, de que finalmente se formalicen los avales liberales a Hernández y López (lo cual puede pasar muy pronto). 

Si es así, él renunciaría al partido para dedicarse a la campaña de su esposa, así como a la de Fredy Anaya a la Alcaldía. 

Además, la idea de irse también la estarían barajando Henry Gamboa, Nancy Lora, Martha Antolinez y Sonia Navas pero hasta donde La Silla supo no han definido sus eventuales apuestas. 

Así, el liberalismo termina cediendo su poder protagónico en uno de los departamentos en los que más tenían injerencia en el país.

Ni con Gobernador, bancada de seis congresistas y 10 concejales de ciudad capital, lograron rearmarse y terminaron apostando en roles secundarios por candidatos de otras colectividades.

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