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Por Sara Lopera · 17 de Noviembre de 2019

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El nuevo alcalde de Armenia, José Manuel Ríos, desbancó del poder, luego de 20 años, a la exalcaldesa condenada por corrupción Luz Piedad Valencia.

En campaña hubo ruidos fuertes de que Ríos tuvo el respaldo de la exgobernadora inhabilitada por corrupción Sandra Paola Hurtado y su exnovio, César Augusto Pareja, ‘Toto’, quienes lideraron por años la maquinaria de Cambio Radical en Quindío y hace cuatro años apoyaron su primera aspiración a la Alcaldía.   

Pero eso no pasó de ser un rumor y su triunfo se debió más a dos cosas: el capital político que le quedó luego de ser la ficha de ellos en 2015, más el golpe de desprestigio que recibió su mayor rival en la última semana de la campaña.

Del chance a la lotería de ‘Toto’ y Sandra Paola

Ríos es un administrador financiero de la Universidad del Quindío especialista en Gerencia de la Pontificia Bolivariana. Tiene 49 años, de los cuales 15 estuvo escalando en cargos en el Banco de Occidente, hasta llegar a la gerencia en 2006.

Cuando llevaba tres años en ese puesto, entró al superpoderoso fortín político que ponía gobernantes del Quindío financiando sus campañas con plata del chance: Apuestas Ochoa.

Conoció a Ánuar Oyola, quien era socio y presidente de esa empresa de juegos de azar en aquel momento, y hoy está investigado por presunto constreñimiento electoral en la campaña a Congreso del 2018.

Oyola, quien como hemos contado es aliado político del gobernador electo Roberto Jairo Jaramillo y del actual alcalde de Armenia, Óscar Castellanos, le ofreció a Ríos ser gerente de Apuestas Ochoa.

Este aceptó y estuvo en el cargo entre septiembre de 2010 y junio de 2011; periodo en el cual la empresa tuvo dos cambios claves.

Primero, el Congreso aprobó el Estatuto Anticorrupción que prohibía a financiadores de campañas ser contratistas del Estado, lo que hizo que los socios de Apuestas Ochoa decidieran dejar de usar la empresa para financiar candidatos y dividir sus apoyos políticos.

Segundo, el Gobierno le subió el IVA al negocio de las apuestas, lo que llevó a Apuestas a ampliarse a otros negocios como los casinos y las recargas de celular.

En medio de esos cambios, Ríos renunció a la gerencia porque “no estaba de acuerdo con la política del manejo del personal”, nos contó sin más detalles.

Un año después, en 2011, llegó a gerenciar la sede de Armenia del banco Colpatria, donde se mantuvo otros tres años hasta que el hoy gobernador electo Roberto Jairo Jaramillo le propuso ser su llave a la Cámara para las elecciones al Congreso del 2014. 

En ese entonces Jaramillo hacía parte del Partido Liberal y era de la cuerda de la condenada Luz Piedad Valencia, jefe de los rojos. 

“A los dos los conocía todo Armenia, a Jaramillo por su labor social en la fundación y a José Manuel por los cargos y porque siempre ha sido una persona alegre, querendona, que saluda a todo el mundo”, nos dijo un político de Cambio Radical que los conoce de cerca.

Jaramillo sacó 14 mil votos y Ríos 5 mil. A ninguno le alcanzó para obtener una curul, pero sí para abrirse camino en las elecciones locales que se venían. 

Luego de que se quemaron, Jaramillo rompió relaciones con Luz Piedad, y Ríos terminó aliándose con la entonces gobernadora y jefe de Cambio Radical, Sandra Paola Hurtado. 

“Me llamó y me ofreció la gerencia de la Lotería del Quindío porque había hecho un trabajo importante a la Cámara”, nos contó Ríos para explicar su aterrizaje allí. 

Estuvo solo cuatro meses en el cargo, y renunció para aspirar a la Alcaldía como el candidato oficial de la exgobernadora Hurtado, su novio de ese entonces, el polémico César Augusto ‘Toto’ Pareja, y su tío, el representante Atilano Giraldo, los mandamases de Cambio en el departamento. 

A esa campaña también se unieron oficialmente Roberto Jairo y el Partido de la U.

Ríos, a pesar de contar con una de las dos maquinarias fuertes del departamento, quedó de segundo con 49 mil votos, y su rival Carlos Mario Álvarez, apoyado por toda la estructura liberal de la entonces superpoderosa Valencia, le tomó una ventaja de más de 20 mil.  

Los últimos cargos que ocupó como cuota de Cambio fueron la subgerencia financiera de la Corporación Autónoma Regional del Quindío a finales del 2015, y la subgerencia administrativa de las Empresas Públicas del Quindío a inicios del 2016, ambos fortines de la exgobernadora Hurtado. 

Pero con la gobernación de Carlos Eduardo Osorio, sucesor de Hurtado, Ríos se alejó de los puestos públicos y montó su propia empresa, Solumobile, un agente comercial de Claro al que se dedicó los últimos tres años. Incluso, en las campañas legislativa y presidencial del año pasado, Ríos se mantuvo en silencio.

Cambiar de amigos: la previa al golpe de suerte

Según nos contaron por aparte un político de La U y otro de Cambio Radical que lo conocen, Ríos planeaba volver a aspirar a la Alcaldía desde hace por lo menos tres años y quería hacerlo por cuenta propia. 

Comenzó a moverse a finales del 2018 anunciando que iba a recoger firmas, con un grupo de personas lejanas a Hurtado y ‘Toto’ Pareja.

Todo eso, en medio de dos situaciones que le ayudaron a mostrar vuelo propio.

Una, la debacle que sufrió Hurtado luego de quemarse a la Cámara en las legislativas, de recibir una inhabilidad de la Procuraduría por irregularidades en contratación con las Empresas Públicas del Quindío, y de desaparecer casi totalmente de la política, así como ‘Toto’, quien fue su principal promotor.

Dos, que Atilano Giraldo, jefe de Cambio Radical y tío de ‘Toto’, rompió relaciones con ambos y empezó a cocinar su unión con la estructura política de la condenada Luz Piedad para meterle la ficha a la campaña de Piedad Correal y de Roberto Jairo Jaramillo, como contamos aquí.

Aunque de las 98 mil firmas que recogió la Registraduría solo le aceptó 38 mil, Ríos encontró rápido el aval por el partido indígena Mais; y recibió palanca política y económica de nuevos y viejos aliados.

Uno de sus patrocinadores claves fue Rodrigo Arenas, un empresario que no había hecho política antes y es dueño de RAG Construcciones, que ha hecho obras importantes en la región como la doble calzada de las Autopistas del Café, entre Armenia, Pereira y Manizales.

En Cuentas Claras aparece como uno de los que más plata aportó, con 78 millones; y estuvo al lado de Ríos en todos los eventos de la campaña.

Otra persona clave fue Jorge Luis Barrera, su socio en Solumobile y su amigo personal. Él se encargó de la estrategia del puerta a puerta y de coordinar el volanteo en las calles. 

Para los últimos dos meses, aterrizó como estratega de comunicaciones Karen Gaviria, una consultora quindiana que ha asesorado 25 campañas y ha sido cercana al Partido Liberal. 

También tuvo el apoyo de Bryant Naranjo, el concejal de La U que se reeligió y que llegó hace cuatro años al Concejo apoyando la candidatura de Ríos. Su papá, Edisson Naranjo, un comerciante del sector transportador, le donó diez millones de pesos.

Además de Naranjo, otros candidatos al Concejo y a la Asamblea de La U y de Cambio Radical  -que este año avalaron a la candidata Correal, pero que hace cuatro años apoyaron a Ríos-, volvieron a jugársela por él por debajo de la mesa para no incurrir en doble militancia. 

Es el caso del concejal de Cambio Gerson Obed Peña quien, al igual que Naranjo, es amigo personal del alcalde electo Ríos y lo apoyó, pero por directriz de su partido no pudo hacerle campaña públicamente.  

Así, Ríos recogió parte de las bases que en el pasado lo acompañaron. 

Pero hasta faltando diez días para las elecciones su candidatura no parecía todavía con chances, pues su rival Piedad Correal contaba con todo el respaldo del grueso de políticos y con el reconocimiento por haber sido defensora del Pueblo por 20 años.

El golpe de suerte: los ruidos de su rival

Faltando una semana y media para las elecciones, salieron a la luz pública unos audios que desbarataron la campaña de la exdefensora Correal, pues en ellos se escuchaba a la propia candidata aceptando que la Alcaldía de Armenia la estaba favoreciendo con funcionarios y contratación. 

Eso generó no solo el rechazo de la ciudadanía en general, sino que muchos de los líderes y candidatos a corporaciones que la estaban acompañando quisieran irse de su campaña. 

“Fue muy duro, ante tantos rumores, se empezaron a ir todos los líderes de la campaña, y nos fuimos quedando solos”, nos contó un político del primer círculo de Correal. 

Eso favoreció a Ríos porque muchos de esos que perdió Correal aterrizaron en su campaña. 

“Ríos muy hábilmente, luego de los audios, se va para todos los barrios a recoger líderes que ya no querían estar con Piedad. No solo de Cambio Radical, muchos de ellos llevaban tiempo trabajando con la exalcaldesa Luz Piedad”, aseguró un político de una campaña rival que nos pidió reservar su nombre por seguridad.

Ríos dice que eso venía pasando incluso desde antes de los audios. “Mi estrategia fue la calle, ir a los barrios y convencer a la gente de que me apoyara”, nos contó. 

A eso se le suma que el alcalde electo, según coincidieron todas nuestras fuentes, tiene un perfil más político y empático con la gente, mientras que Correal, que se estrenó como candidata este año, no logró conectar.

“Los líderes barriales son muy bravos, porque no solo les tienes que pagar sino que tienes que caerles bien; Piedad no pagaba ni encantaba a la gente, mientras que José Manuel iba, daba abrazos, almorzaba con ellos”, nos contó el político del primer círculo de Correal. 

Con eso, a Ríos finalmente le sumó la caída de opinión de su rival y el aterrizaje de estructuras sueltas y políticos que no siguieron la directriz de su partido. 

Pero su votación, que fue menos de la mitad de la que logró hace cuatro años, demuestra que más que lanzarse por firmas le sirvieron las bases políticas que trabajaron con él y el golpe que recibió a última hora la ficha de la condenada Luz Piedad Valencia. 

Queda ver, ahora que comience su administración, qué tan vivo está el fantasma de ‘Toto’ y Sandra Paola.

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