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Por Sara Ruiz | Sara Lopera · 31 de Julio de 2018

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El remezón de poder que se viene dando en Quindío le tocó la puerta al gobernador Carlos Eduardo Osorio con una indagación preliminar de la Procuraduría por haber tardado en aceptar la renuncia del alcalde de Armenia y así haber evitado elecciones.

El escándalo ya había llegado al alcalde de Armenia, Carlos Mario Álvarez, a su antecesora Luz Piedad Valencia, y a la exgobernadora Sandra Paola Hurtado.

Esa indagación se suma a otra de su asesor y exsecretario del Interior Héctor Marín por presuntamente haber firmado uno de los contratos irregulares relacionados con los que tienen en líos al alcalde renunciado y a su jefe, la cacica liberal Luz Piedad Valencia.

En ese escenario, desde el jueves Osorio tiene el documento oficial del Partido Liberal con la terna de la que debe escoger el sucesor del alcalde preso, Carlos Mario Álvarez, en la que no tiene aliados.

El lío que llega por rebote

El padre Osorio llegó a la Gobernación respaldado por Valencia - jefe del Partido rojo en Quindío detenida por presuntamente haber cobrado coimas por 22 mil millones de pesos para proyectos de infraestructura mientras que era alcaldesa- y en fórmula con Álvarez -imputado por cuatro delitos por el mismo caso de Valencia- , pero a diferencia de ellos no ha sido afectado hasta ahora por el terremoto de poder.

Por lo menos hasta ahora que tuvo que definir qué hacer con la Alcaldía. Cuando el CTI de la Fiscalía capturó a Álvarez en junio, y el juez Tercero Penal del Circuito decidió dejarlo recluido, el Gobernador lo suspendió y nombró como de reemplazo a su exsecretario de Planeación y asesor de despacho, Álvaro Arias Young.

El siguiente paso era que la dirección nacional del Partido Liberal, es decir, César Gaviria, le pusiera una terna para escoger el alcalde encargado, a menos de que Álvarez renunciara desde la cárcel antes del 30 de junio, y Osorio tuviera que convocar a elecciones atípicas.

Eso porque la ley dice que si faltan menos de 18 meses para terminar el período de un alcalde que deja su cargo en vacancia definitiva (lo que se puede dar por renuncia), no hay elecciones sino una terna del partido que lo avaló para definir quién lo reemplaza hasta el fin de su su período.

La esposa de Álvarez llevó hasta el despacho del Gobernador una carta escrita a mano en la que él renunciaba. Eso fue el jueves 28 de junio.

El escrito quedó formalmente radicado la tarde del viernes 29, y el Gobernador la aceptó seis días después. Hacerlo después del 30 de junio, según le contó a La Silla uno de los hombres de confianza de Osorio fuera de micrófonos, fue una movida política para evitar las elecciones, a pesar de la presión del senador liberal Julián Bedoya, aliado político de Álvarez y del único representante liberal del departamento, Luciano Grisales.

Así frustró el plan de ese grupo de tener su propio candidato en atípicas y dejó todo servido para que Gaviria definiera el alcalde. 

La Silla supo por dos fuentes del Partido Liberal, por aparte, -un miembro del Directorio y un político del departamento cercano a la la casa Gaviria- que el Gobernador visitó en Bogotá al director rojo la semana pasada para pedirle que no presentara terna y mantuviera en la Alcaldía a Arias Young.

La versión de Osorio, según le contó a El Tiempo, es que le pidió a Gaviria presentar una terna con integrantes más técnicos que políticos.

Llamados iguales hicieron Camacol y el Comité Intergremial del Quindío, que a través de cartas le pidieron a Gaviria dejar a Arias Young en el cargo, le confirmó a La Silla el empresario César Mejía, el presidente de Camacol Armenia.

Intentamos comunicarnos con el gobernador Osorio por teléfono y chat para conocer más detalles del hecho, pero hasta el momento de publicar esta nota no habíamos podido hablar con él.

Dos días después de la entrevista salió la terna, y ese mismo día la Procuraduría anunció la indagación preliminar por una posible irregularidad en la demora en aceptar la renuncia. Y con eso el Gobernador terminó golpeado por el terremoto político, pues en la terna no hay nadie cercano a él.

Los ternados

La baraja que presentó Gaviria la encabeza el odontólogo Roberto Jairo Jaramillo, quien se define a él mismo como el candidato de Gaviria, según le dijo a La Silla.

Jaramillo fue candidato liberal al Senado en 2014, con la bendición de Simón Gaviria, el entonces jefe rojo; a la Alcaldía por firmas en 2015 (quedó de segundo después de Luz Piedad Valencia); y para las elecciones de marzo de este año hizo parte del equipo de campaña a la Cámara de Anuar Oyola, a quien apoyó para que Gaviria hijo lo avalara también.

Las otras dos caras son Gloria Cecilia Díaz y Luisa León, ambas pedidas para la terna por Luciano Grisales, el único congresista rojo del departamento. La primera es funcionaria de Armenia desde la época de Luz Piedad Valencia, fue secretaria de Gobierno de Álvarez y su alcaldesa encargada cuando lo metieron a la cárcel.

La segunda fue subsecretaria de Desarrollo Económico de Álvarez, pero renunció dos meses antes de las elecciones de marzo para hacerle campaña, de la mano de contratistas del municipio, a Grisales y a Bedoya, como contamos.

En las manos del padre Osorio está escoger entre las fichas de Grisales y Álvarez, y la de Gaviria, o crear una nueva pelea política si la rechaza porque la encuentra inconveniente, como permite la ley, pidiendo otra terna o designando al final a su exsecretario.

Eso, que podría alargar la palomita de Arias Young, seguramente también subiría la temperatura política en el departamento, pero aumentaría la presión a un Gobernador que parecía a salvo de un terremoto político que se le está acercando.

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