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Por Sara Ruiz · 25 de Enero de 2018

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Esta semana fue el primer encuentro del candidato de Álvaro Uribe con empresarios paisas. Era un evento privado, exclusivo, en el último piso del hotel Dann Carlton, donde caben 800 personas. Llegaron 1.100. Cuatro veces más empresarios y miembros de gremios que en la presentación de la política de seguridad de Germán Vargas en noviembre.

Adentro estuvieron, entre otros, Gabriel Harry Hinestroza, presidente de la junta directiva  de la Cámara de Comercio de Medellín; Juan Camilo Restrepo, de la Asociación de Bananeros de Colombia Augura; José Fernando Villegas, del Comité Intergremial de Antioquia y de la Cámara Colombiana de Infraestructura a nivel regional; Gustavo Valderrama; presidente de Agaval; Carlos Vásquez, el presidente de Auteco; y Carlos Gilberto Uribe, del grupo textilero Uribe.

Alrededor de 300 se quedaron afuera. Entre ellas Carlos Mario Giraldo, presidente del Éxito; Juan Manuel del Corral, el presidente del grupo Cadena; Lina Vélez, presidenta de la Cámara de Comercio de Medellín; Carlos Eduardo Botero, presidente de Inexmoda; Esteban Calle, el presidente de Cementos Argos, y Eduardo Loaiza, presidente de Camacol.

El salón se llenó por dos razones: una, porque todo lo que tenga que ver con Álvaro Uribe en Antioquia es un éxito (así él no asista a los eventos). Y dos, porque quien lo organizó, aunque no es un súper poderoso, tiene un nombre reconocido tanto en el mundo privado como en la política electoral: Carlos Mario Estrada.

El director de una de las dos Cajas de Compensación Familiar de Antioquia, Comfenalco, y excandidato a la gobernación de Antioquia por el uribismo, estuvo a la derecha de Duque en la tarima y fue quien presidió el evento.

Estrada le contó a La Silla que a principios de enero lo llamaron el representante Óscar Darío Pérez, el gerente de campaña de Duque Luis Guillermo Echeverri, y el mismo Duque, para que organizara un evento donde pudieran escuchar sus propuestas. Él aceptó y se tomó el trabajo de llamar, uno por uno, a los empresarios que quiso que estuvieran ahí, y varias veces.

“Yo soy un soldado de Duque”, le dijo a La Silla Paisa. Le preguntamos si estar haciendo campaña abiertamente no representaba un riesgo para él como director de una caja que maneja recursos públicos, pero respondió que no le preocupa porque la hizo en su tiempo libre, y porque era un evento privado. Incluso el presidente de Fenalco Sergio Ignacio Soto y Juan Felipe Montoya, del Éxito, que hacen parte de la Junta Directiva de Comfenalco, estuvieron allí.

Pero su respaldo a los candidatos uribistas, aunque por primera vez es abierta, no es nueva. En 2014 le ayudó a Oscar Iván Zuluaga vendiendo boletas de dos millones de pesos y haciendo donaciones. Y en 2015 les organizó tres reuniones con empresarios en su casa a Andrés Guerra y Juan Carlos Vélez, los candidatos de Centro Democrático a la Gobernación y a la Alcaldía.

Esta vez decidió ponerse al servicio de la campaña uribista por una cercanía heredada. Su papá, el octogenario cacique liberal Armando Estrada Villa, era muy amigo de Iván Duque Escobar, el papá del candidato. Cuando supo que Duque se lanzaba a la Presidencia decidió apoyarlo haciéndole el puente con los empresarios paisas.

Aunque tres empresarios de primer nivel le dijeron a La Silla por aparte y off the record que Carlos Mario no tiene mucha influencia sobre los grupos empresariales, sí puede utilizar sus contactos con ellos para que se acerquen a escuchar al candidato del que públicamente es partidario.

Él está en seis juntas directivas de la ciudad. Entre ellas la del teatro Pablo Tobón Uribe y Medellín Cómo Vamos. Además, en su carrera ha pasado por el banco AV Villas, Colpatria, Factoring Bancolombia, y ha estado en las juntas directivas de EPM y Teleantioquia.

Estrada tiene varias cartas de presentación. Una, haber sacado de la quiebra Edatel, la empresa de telefonía de Antioquia entre 2008 y 2010; y la otra, tener las riendas de Comfenalco hace seis años y haberla recuperado de su más grande crisis financiera, que cuando llegó tenía pérdidas por 100 mil millones de pesos anuales y después de cinco años, tiene 45 mil de utilidades.

La otra es la política. Empezó como parte del comité financiero de las campañas de Álvaro Uribe a la gobernación de Antioquia y a la Presidencia, y fue coordinador político de campaña de los políticos liberales Bernardo Guerra Serna y Héctor Arango Ángel. Luego gerenció la campaña de Alonso Salazar a la Alcaldía en 2007. Él fue, junto con José Obdulio Gaviria, el que le hizo los cuartos al fajardismo con Uribe para ayudarles a ganar.

Estrada llegó a la dirección de Edatel, la empresa de telefonía antioqueña, en el 2008. Fue nombrado por la junta directiva de EPM, que entonces presidía el excandidato de Fajardo a la gobernación Federico Restrepo y en que siempre está el alcalde, que era Salazar. En dos años de trabajo, Estrada dejó a Edatel como la primera empresa financiada con recursos públicos en el país, y una de las 50 mejores en América Latina.

Renunció a Edatel para lanzarse a la Gobernación de la mano de Fajardo. Pero como este decidió postular su nombre, aprovechó unos coqueteos que le hacía el entonces saliente Álvaro Uribe para ser el candidato de La U. Fue el tercero en votos con 244 mil.

Recién perdió las elecciones, el entonces gobernador Sergio Fajardo, el presidente de Fenalco, Sergio Ignacio Soto, y el entonces presidente del Grupo Éxito, Gonzalo Restrepo, lo eligieron para dirigir Comfenalco, y ahí lleva casi seis años.

Esas son sus credenciales. Y ahora quiere utilizarlas a favor del candidato uribista. Le dijo a La Silla que no lo hace con intenciones electorales. “Yo no estoy pensando en lanzarme a un cargo público, pero, eso sí, me estoy preparando”.

Con su respaldo abierto al candidato uribista, el director de Comfenalco empieza a hacer pinitos para el 2019 y a no dejar que Vargas Lleras le arrebate a Duque el voto de los empresarios paisas.

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