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Por Sara Ruiz · 14 de Julio de 2019

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Esta semana, justo antes de que vuelva a sesionar el Congreso, el gobernador de Antioquia Luis Pérez va a entregar a sus Comisiones de Ordenamiento Territorial un proyecto para que avalen el Área Metropolitana del Oriente antioqueño, con 13 municipios.

Eso, aunque suena a un trámite administrativo gris, es un paso clave en un proyecto con sello uribista que puede darle viabilidad a las embolatadas propuestas del alcalde de Rionegro (municipio en el que vive Álvaro Uribe), el uribista Andrés Julián Rendón, y dejar un legado del Gobernador Pérez que tiene difícil mostrar que logra en grande.

Un proyecto luisperista y luego uribista

La idea del área tiene tiempo y la Cámara de Comercio del Oriente, con sede en Rionegro, lleva varios años impulsándola.

De hecho, según nos contó su director Rodrigo Antonio Zuluaga, la Cámara lideró la creación de la Ley 1625 de 2013 o de Áreas Metropolitanas, que propuso el Gobierno Santos y le da dientes a esas asociaciones porque les permite ser autoridad de transporte, de planeación y hasta ambiental. Es decir, le da una mayor razón de ser.

En línea con esa propuesta, el Gobernador Pérez, quien era un santista de primera línea, ha impulsado la idea del área metropolitana del Oriente. 

 

En las bases de su Plan de Desarrollo deja claro que quiere promover esquemas asociativos municipales como ese, y cuando empezó su gobierno, en 2016, se reunió con los alcaldes del Oriente para venderles la idea de juntarse. 

Esa semilla germinó lentamente, pero funcionó: en mayo de 2018 los seis alcaldes de los municipios más cercanos al Valle de Aburrá (Rionegro, La Ceja, El Retiro, San Vicente, Guarne y Carmen de Viboral), les pidieron a las comisiones de Ordenamiento Territorial del Congreso su aval para crearla, el paso que se repetirá esta semana.

Ese proyecto anterior no fracasó en el Congreso, pues en junio de ese año los congresistas les dieron el OK, según nos confirmó el asesor de esa comisión en la Cámara, Jhonny Iriarte,  pero sí se trabó en el paso siguiente.

Resulta que para que se creen las áreas metropolitanas se necesita que las avale una consulta popular que tenía el umbral de participación del 25 por ciento del censo electoral. Eso desanimó a los alcaldes e incluso a los gremios; según nos contó el presidente Zuluaga, por eso se frenó el proceso.

Pero casi simultáneamente llegó una alternativa. En julio se posesionó como representante a la Cámara el uribista Esteban Quintero, primo del alcalde de Rionegro, el municipio clave en el proyecto porque sería su epicentro y el que más plata pondría.

El representante Quintero destrabó los planes de su primo y de los alcaldes vecinos. Su primer proyecto de ley fue bajar el umbral al 5 por ciento del censo electoral, lo que hace mucho más fácil aprobar su creación.

Esa reducción del umbral tiene un sello netamente uribista, justo cuando el impulsor de la unión es un gobernador que del santismo se ha deslizado al uribismo y tiene un sobrino senador por el Centro Democrático, Nicolás Pérez.

A Quintero lo respaldaron como coautores del proyecto, por petición suya, varios miembros antioqueños de su partido: la senadora Paola Holguín y el representante Juan Fernando Espinal, del grupo de “Los Paolos”, y el representante Oscar Darío Pérez, uno de los que más se opuso a la ley de regiones.

Además, los coordinadores ponentes también eran uribistas antioqueños: Margarita Restrepo, cercana a José Obdulio Gaviria, en la Cámara; y Santiago Valencia, hijo de Fabio Valencia Cossio, en el Senado.

Esa aplanadora uribista logró que sus colegas aprobaran el proyecto a finales de noviembre pasado.

Hasta ahora, según información del asesor Iriarte, la única solicitud para conformar un área metropolitana es la del Oriente antioqueño. 

Con esa palanca desde Bogotá, Luis Pérez convocó a los demás alcaldes de la región y los invitó a adherirse a los seis que ya habían recibido el Sí del Congreso. Animó a otros siete: Granada, El Peñol, Guatapé, El Santuario, Abejorral, Concepción y San Rafael.

“Queremos apoyar al Gobernador. Queremos quedar en la historia, que este modelo se pueda finiquitar en este año”, le dijo a La Silla Paisa Omar Gómez, el alcalde conservador de Granada, del grupo del senador Juan Diego Gómez.

El alcalde dice que quiere entrar al área porque quiere ser despensa agrícola de Rionegro y los municipios aledaños, que están más urbanizados.

“Puede ser difícil lograrlo porque vienen elecciones y ya se va a acabar el periodo, pero el Gobernador dice que gobernamos hasta el 31 de diciembre, y hay que estar con las botas puestas”, añadió.

Eso muestra que, de salir adelante el área, el Gobernador tendría un trofeo para mostrar. Pero quizás no sería el mayor ganador.

Una oportunidad para el alcalde de Rionegro

El nuevo corrientazo de energía de la bancada uribista, y la decisión de Luis Pérez de acelerar los trámites para que la conformación del área metropolitana sea un logro de su gobierno, llega como un salvavidas para Rendón.

Eso en un año duro por su propuesta de valorización y por la implementación de un sistema de transporte unificado, Sonrío, que ha generado revuelo porque a las personas que viven en municipios vecinos y trabajan en Rionegro, o viceversa, les toca pagar más.

La idea era que Sonrío arrancara a operar a comienzos de este mes, pero está enredado y el área justamente le ayudaría.

Eso porque, según le dijeron a La Silla por aparte el representante Quintero y el diputado conservador Juan Esteban Villegas -que tiene su fortín electoral en el Oriente-, un área metropolitana puede ser autoridad en transporte y facilitaría que Sonrío superara los líos con viajes que arranquen en otros municipios de Oriente.

“‘Sonrío’ pasaría a ser un subordinado del Área Metropolitana de Oriente. El director del Área entraría a mediar entre el alcalde Andrés Julián y los demás alcaldes”, nos dijo Quintero. 

Además, eso podría empezar a ocurrir pronto, a pesar de que a los alcaldes y gobernadores les quedan menos de seis meses en el cargo.

La idea, según el representante, es que el gobernador Pérez y los alcaldes radiquen el proyecto antes del 20 de julio, para en agosto tener el aval de las Comisiones de Ordenamiento Territorial y hacer la consulta antes de diciembre.

“Aspiramos antes del 30 de noviembre haber surtido el proceso de la consulta popular y entrar a constituir mediante escritura pública la conformación metropolitana”, nos dijo por su parte Ofelia Elcy Velásquez, la directora de Planeación departamental.

Si los planes salen, el alcalde Rendón habrá arrancado a solucionar, al menos en parte, el problema de la movilidad y eventualmente hará más viable uno de sus proyectos bandera, ‘Sonrío’, antes de salir del cargo.

Además, habrá dejado a su municipio como cabeza de la segunda área metropolitana de Antioquia y bien parado con los que se asocien, porque Rionegro podría terminar subsidiando proyectos que beneficien a otros con menos músculo económico como El Santuario o Abejorral.

Aparte, logrará poner en la agenda de la campaña ese proyecto, que ya rodean el uribismo y los gremios locales.

Intentamos comunicarnos varias veces con el gerente de la empresa Somos, que lidera el sistema Sonrío, con el comunicador de la Alcaldía y con el alcalde Andrés Julián Rendón, pero al cierre de esta historia no nos habían contestado las llamadas ni los mensajes.

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