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Por Tatiana Duque · 20 de Octubre de 2019

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Luego de haber paralizado a Buenaventura por 21 días en 2017, en un paro que le dio conciencia al principal puerto del país; de lograr un acuerdo para que los siguientes gobiernos inviertan por 10 años $1.6 billones anuales en un fondo para obras en la ciudad; de tener asiento en la asignación de esos recursos; y ser casi que un paraestado en Buenaventura ante las constantes faltas de Alcalde durante los últimos 24 meses, el Comité Cívico del Paro enfrenta un nuevo reto: las urnas.

Víctor Vidal, el candidato designado por el grupo para llegar a la Alcaldía, es la cara visible de la movida, controvertida porque devino en acusaciones del Comité Cívico de usar el paro para fines políticos. Se lanza ante el peligro que, dice, existe a que llegue un Alcalde que no obligue al actual Gobierno a cumplir los compromisos, que se volvieron ley en 2018.

Hoy Buenaventura es un hervidero político: es una de las campañas más reñidas de la historia reciente en el puerto, atravesado por luchas narco y corrupción en su clase dirigente.

De movimiento cívico a movimiento político

Vidal, un abogado exconcejal del Polo y miembro del PCN (Proceso de Comunidades Negras, una de las organizaciones afro más fuertes del país), fue uno de los líderes más visibles del paro durante los 21 días de movilización, en las mesas de diálogo con el entonces gobierno Santos y en los siguientes meses de organización de leyes, lobby en el exterior, comités, y reuniones con el Ejecutivo.

Varios retos ha enfrentado el Comité Ejecutivo del paro (en el que confluyen una veintena de líderes) para mantener la lucha de hace cumplir los acuerdos de 2017, pero ninguno tan controversial que el de decidir lanzarse a las urnas.

Para Humberto Hurtado, miembro del Comité, vocero y candidato al Concejo por el Polo, “las circunstancias hicieron necesario e indispensable que tengamos un candidato cívico para desarrollar esos compromisos, porque sino la corrupción y politiquería mantendrán las cosas igual”, nos dijo.

(Se refiere a la crisis institucional del puerto en estos dos años: su alcalde Eliécer Arboleda (apoyado por Nueva Generación, el movimiento de La U de la gobernadora Dilian Francisca Toro) fue detenido, dejado en libertad y sigue en juicio por presuntamente participar en un millonario desfalco al único hospital nivel 1 del puerto.

”Un alcalde propio ayuda a mantener los compromisos”

Humberto Hurtado, líder del paro

Dos alcaldes encargados -aliados a él- ya pasaron por el puerto y finalmente, desde diciembre, Duque escogió como alcaldesa (e) Maby Viera, quien le abrió las puertas al aterrizaje del uribismo al poder allá, pese a que siempre ha sido débil).

Pero la movida del Comité se volvió hoy la principal crítica al movimiento en plena campaña, ya que los acusan de haber usado al paro como una plataforma electoral.

“¿Qué pasó con el paro? Se sintió Buenaventura vulnerada y engañada de que algo que nació como una causa justa se volvió un tema político”, nos dijo el representante uribista Milton Angulo, el único bonaverense del Congreso, que también tiene candidata. 

“Todos los partidos estuvieron en el paro, hasta los ‘malos’ de la política. Otra cosa muy diferente es el activismo electoral”, nos dijo un político del Polo que pidió no ser citado, porque el partido avaló a Vidal. 

En un mismo sentido nos hablaron otras tres fuentes, entre políticos y líderes locales.

Recordaron, por aparte, que Hurtado dijo hace dos años que el Comité no iría a las urnas.

”Buenaventura se sintió engañada”

Milton Angulo, congresista CD

El viraje lo defiende Vidal: “Nosotros asumimos llamar al pueblo de Buenaventura, conseguimos unos acuerdos históricos, porque son históricos, entonces no podemos darnos el lujo de quedarnos solo con eso”, nos dijo Vidal.

La campaña también trajo amenazas para la continuidad de las mesas del Comité.

Hace dos meses, la alcaldesa (e) Maby Viera le dijo al Ministerio del Interior que dejaría de ir a las mesas por la candidatura de Vidal.

Tanto el Ministerio como la Procuraduría rechazaron el anuncio.

La Procuraduría le recordó a la Alcaldesa mediante un oficio que “una cosa es la participación política, y otra son las mesas del Comité y su deber era ir a ellas. El Viceministerio del Interior fue más fuerte y le dijo que debía continuar yendo”, nos dijo una alta fuente estatal que conoce del proceso por dentro. 

Ese blindaje institucional lo ha ganado el Comité a pulso, no solo porque cumplir los pactos son hoy una ley que lo reconoce como interlocutor, sino porque la asignación de recursos y el compromiso con el acuerdo firmado en 2017 ha sido refrendado por los gobiernos Santos y Duque, éste último poniéndolo como un artículo en el plan de desarrollo.

”No podíamos quedarnos solo con el paro”

Víctor Vidal

Por lo que contarse en las urnas también es un reto para el propio Comité y medir si siguen teniendo la fuerza social que mostraron en las calles en 2017, ahora vía los votos.

Para tres fuentes dentro del Comité, si ganan tendrían de su lado una Alcaldía que va a pelear para su cumplimiento ante el actual gobierno en Bogotá y los que vienen.

Pero una eventual Alcaldía de Vidal tendría en contra un Concejo sin mayorías, ya que las maquinarias más fuertes no lo apoyan; además de que cargaría con el estigma “que ha calado en la gente”, como reconoce Vidal, de que el Comité quería llegar al poder. 

Si bien hacia afuera, la campaña no ha afectado la institucionalidad del Comité, por dentro del movimiento el lanzamiento vivió varios retos.

Muchos líderes, un solo elegido

El Comité definió en agosto del año pasado elegir a su candidato por elecciones internas de 253 personas que hacen parte del movimiento cívico.

Desde ese momento hubo molestias de varios sectores y enfrentaron liderazgos fuertes y de trayectoria en Buenaventura, por lo que la competencia ponía en riesgo la unidad del movimiento.

A Vidal le compitió otra líder muy visible: la abogada, excandidata a la Alcaldía y líder pesquera Judith Segura. 

”Hubo liderazgos que no aprovecharon”

Dayan Muñoz, exmiembro movimiento cívico

Un reto que ven como superado, porque Segura se quedó dentro del Comité Ejecutivo y su número de miembros se ha mantenido igual desde entonces.

“El hecho de que doña Judith siga muestra la madurez del movimiento”, nos dijo un académico que asesora al Comité.

Y hoy la principal vocería la tiene el padre John Reina, uno de los más férreo defensores del paro hoy por hoy.

Pero que precisamente Vidal viniera del Comité Ejecutivo y que ya tuviera experiencia política (llegó al Concejo por el Polo en 2011), dio la sensación en un sector de liderazgos nuevos de que no les dieron espacio.

“El paro despertó liderazgos dormidos que no aprovecharon”, nos dijo Dayan Muñoz, actual candidato al Concejo por el Mais, exmiembro del movimiento, que renunció cuando el Comité anunció que iría a las urnas.   

”Se quiso recoger a todos los alternativos”

Víctor Vidal

“Se quiso en un momento ver si se recogían a todos los alternativos, pero no se pudo. Si no se puede con todos igual hay que hacerlo”, nos dijo Vidal.

Lo cierto es que el hecho histórico del paro trajo una multiplicidad de candidaturas que hoy están en las listas a Alcaldía y Concejo.

La exdirectora del comité de cultura del Paro, Libia Mosquera, fue avalada por el Partido Conservador; Jaime Marinez, amigo de Víctor y otra cara del paro, es candidato por el Verde (ya lo había sido en 2015); y otros liderazgos nacientes como el de Dayan Muñoz y Carolina Guerrero son ahora candidatos del Mais, que respalda la candidatura de Ligia del Carmen Córdoba, de La U.

Como todos salieron del movimiento cívico, es posible que apunten casi al mismo sector de votantes y este electorado se divida en ocho días.

Con candidatura segura, Vidal comenzó a recoger firmas. Pero el respaldo que tuvo el Comité con figuras nacionales de oposición le garantizaron aval: el senador Alexander López del Polo se movió para darle el aval de su partido (pese a que la dirección local pidió avalar al diputado Rolando Caicedo).

Y el senador y lider del petrismo, Gustavo Petro de la Colombia Humana, le garantizó el aval de la UP.

Incluso, en las últimas semanas recibió el apoyo simbólico del exministro Guillermo Rivera, quien tuvo que negociar el levantamiento del paro con Vidal.

Pero que Vidal tenga estos apoyos nacionales, el comité del paro de su lado y el apoyo del movimiento cívico, no le garantiza ganar lo más importante: despertar el voto de opinión sin plata ni maquinarias.

La segunda hora cero

Si bien en Buenaventura ha habido voto de opinión en varias ocasiones de la década, como la victoria de Antanas Mockus en las presidenciales de 2010; la de Petro en 2018 e incluso la de Alexander López como senador más votado del puerto en las últimas legislativas, la lógica de las locales es la plata.

Y hoy por hoy Buenaventura es un hervidero político.

Un líder comunal de Buenaventura nos dijo que para ganar la campaña en el puerto se necesitan 10 mil millones de pesos, que prestarían actores ilegales, contratistas y empresarios.

“Todos los actores nacionales del conflicto están en Buenaventura y están participando en la campaña”, advirtió Vidal sin darnos nombres.

Un candidato a Concejo nos contó que ya gastó 3 millones de pesos “solo confirmando líderes” para el día D y todavía le toca gastar el doble para garantizar dos mil votos para tener una curul.

Pero más allá de rumores, es difícil saber a ciencia cierta de dónde salen los recursos.

Un funcionario de una organización humanitaria nos dijo que conoció de primera mano cómo candidatos “piden permiso y tranzan con los que mandan en los barrios” para entrar a hacer campaña.

Como contamos la tregua entre las bandas La Local y La Empresa se rompió el año pasado y durante 2019 ha habido picos de violencia producto de peleas dentro de los mismos grupos para liderar los negocios de extorsión y narcotráfico.  

Todos los candidatos a la Alcaldía tienen algún esquema de seguridad. Ha habido amenazas vía panfletos e intimidaciones.

E incluso el paro ha sido víctima de la violencia: en febrero de 2018 fue asesinado el líder Temístocles Machado. Lo mandó matar su sobrino, según la Fiscalía, por un lío de tierras.

En una combinación de aspirantes de vieja política y nuevos liderazgos, hay diez candidatos participando y al menos cuatro punteando, algo inusual a estas alturas en la campaña del puerto.

En general, la mayoría de las trece fuentes con las que hablamos coinciden en cuatro nombres. Junto a Vidal están: 

  • Ligia del Carmen Mosquera, candidata de La U, aliada de la gobernadora Dilian Francisca Toro, el Mais, y el Mira. Aunque siete fuentes nos dijeron que seguía siendo cercana a Arboleda, una fuente de su primer círculo nos dijo que rompieron cobijas.

  • Jaime Marinez, avalado por el partido Verde, exconcejal y excandidato a la Alcaldía. Amigo personal de Vidal y hoy por hoy, según tres fuentes, quien muestra más músculo financiero y apoyos políticos, especialmente del grupo liberal del exalcalde Bartolo Valencia.

  • Héctor Copete, conocido como el eterno candidato, pues es su quinta candidatura, esta vez por el partido Aico. Ha quedado de segundo lugar en 2011 y 2015. 

Así las cosas, este es el panorama -por demás complejo- que enfrenta el Comité con Vidal como su cabeza política. Los compromisos de 2017 están blindados, falta ver si al movimiento cívico lo blindan los votos.

Esa será su segunda hora cero. 

 

 

Comentarios (1)

María José Pareja Rozo

21 de Octubre

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Es una controversia parecida a la de Claudia López, si usó o no la Consulta Anticorrupción con fines políticos. Pienso que, si bien estos movimientos ciudadanos efectivamente les dan visibilidad a personas que se perfilan como candidatos, no hay por qué rechazar estas candidaturas. Su elección en cargos públicos, idealmente, les permitiría hacer los cambios buscados en sus movilizaciones.

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