Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Laura Soto · 05 de Agosto de 2019

1460

0

El pasado 27 de julio se inscribió como candidata conservadora a la Alcaldía de Tumaco la ficha de destituido excongresista y barón electoral, Neftalí Correa, la exalcaldesa destituida Emilsen Angulo. Eso fue sorpresivo pues hace dos meses anunció que no se lanzaría porque recibió amenazas y desde entonces se ausentó de la política.

Quien llegue al cargo tendrá el reto de estabilizar la crisis administrativa que vive Tumaco desde la captura e imputación del alcalde Julio Rivera (que ya está libre, pero sigue investigado) que ganó en unas atípicas hace dos años, y de enfrentar los problemas de uno de los municipios más afectados por los grupos armados y con más cultivos de coca del país. 

El regreso

Según le contó a la Silla una fuente cercana a Angulo, su regreso se debe a dos cosas.

Una es que en la campaña pudieron identificar que las amenazas venían de personas cercanas al Alcalde (aunque no nos dieron pruebas) y tomar medidas de protección. 

Intentamos comunicarnos con el Alcalde para preguntarle sobre esa denuncia, pero no respondió nuestras llamadas.  Una fuente cercana al mandatario le dijo a La Silla que Rivera no tienen nada que ver con la amenaza. 

La segunda razón es por estrategia: “decidimos aparecer el último día para evitar que los otros sectores políticos se unieran en una sola candidatura”, le dijo esa fuente de la campaña a La Silla. 

 

De hecho, esta percepción la tienen otros candidatos. “Eso de aparecer a lo último y lo de las amenazas fue por pura estrategia de Emilsen”, le dijo a La Silla un candidato que pidió no ser citado. 

En el grupo del exrepresentante liberal creen que esa división del voto les sirve porque evitarán una miscelánea poderosa como la que eligió a Rivera y derrotó a su candidata, Sandra Estacio en 2017. 

Haya sido por la ausencia de Emilsen o no, esa división efectivamente sucedió pues es la primera vez que hay once candidatos inscritos y varios de ellos hacen parte de las fuerzas que ayudaron a elegir a Rivera. 

Está por ejemplo el exalcalde Ever Castillo que se lanza en coalición de los partidos, Cambio Radical, La U y Mais;, el exalcalde Nilo del Castillo apoya a Alvin Quiñónez con el aval del Partido Liberal; y el excandidato a la Alcaldía y a la Cámara por la circunscripción afro, Diego Angulo, se lanza por Colombia Renaciente y con el apoyo de Célimo Cortes que viene de los consejos comunitarios que apoyaron a Rivera. 

Además, el Alcalde el grupo de alcalde jugará con candidato. Según las cuatro fuentes políticas de Tumaco apoyará a Francisco Cornejo que va por la ASI, pero una fuente cercana al mandatario le dijo a La Silla que aún no han decidido. 

Esto en parte porque el otro exalcalde aliado de Rivera, Víctor Gallo (que está preso por una presuntas irregularidades en un contrato) es concuñado del otro candidato Hugo Montaño que va por el partido afro ADA.   

Con todos estos sectores divididos Emilsen y Correa pueden tener posibilidades pues siguen siendo una fuerza electoral importante. 

El año pasado apoyaron al  conservador Felipe Muñoz a la Cámara y al verde Aulo Polo al Senado. Sacaron poco más de 7 mil votos, la tercera parte de los que sacó Emilsen en 2015 cuando ganó. 

Sin embargo, Correa no es el único que ve con buenos ojos esa división: otras candidaturas no perciben a ese grupo como la fuerza a vencer, y por eso ven en la división una oportunidad.

Las otras fuerzas

Según tres candidatos opositores a Emilsen con los que hablamos, tres aspectos la tienen en desventaja. 

El primero es que, a diferencia de las anteriores elecciones, ella y Correa no tienen la alcaldía a su favor. En 2011 Neftalí impulsó a Víctor Gallo siendo alcalde y en 2015 repitió con Emilsen tras haber tenido el control de la Alcaldía durante los cuatro años, aunque al final Gallo apoyó a otro candidato. 

El segundo es que la demora en anunciar su candidatura empujó a muchos de sus seguidores a comprometerse con otros. Incluso el candidato verde, Marco Marines, fue de las entrañas de Correa. 

El tercero son los ruidos de la inhabilidad después de que el Consejo de Estado anuló su elección porque cuando ganó estaba casada con un funcionario público, pues el temor de que termine otra vez por fuera de la Alcaldía si gana, hace que algunas fuerzas prefieran apoyar a otros candidatos.  

“Es un riesgo para Tumaco que se lance, Tumaco no aguantaría otras atípicas”, le dijo a La Silla uno de esos candidatos. Dos más coinciden con él en que Angulo está inhabilitada, una versión que seguramente será un caballito de batalla contra ella.

Angulo considera lo contrario. Argumenta que aplica la jurisprudencia  del Consejo de Estado que permitió al gobernador de Caldas, Guido Echeverri, lanzarse a las elecciones de 2015 pese a que haber anulado su elección previa  en 2012. 

Eso, más la sensación de que el alcalde Rivera está débil por sus lìos, deja el panorama político muy abierto. 

“No vemos que haya una candidatura fuerte a diferencia de hace cuatro años, entonces eso es una oportunidad para los nuevos”, le explicó a La Silla Pacífico un político de viaja data. 

Por eso es que,  además de Emilsen y los candidatos de los otros caciques electorales, están en carrera el padre Arnulfo Mina que va por firmas, el pastor Juvencio Caicedo  de Colombia Justa Libres, el periodista Víctor Jaramillo por Aico y la exconcejal verde Hellen Zambrano por el Centro Democrático.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia