Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Tatiana Duque · 12 de Noviembre de 2018

1141

0

 

Al menos seis años durará la transformación de Cali de municipio a Distrito, lo que implica no solo una reforma a cómo se administra la ciudad, sino a cómo se ven sus mismos habitantes, que ya no vivirán en 22 comunas sino en máximo 8 localidades.

Así lo confirmó Alejandro Becker, quien dirige este trabajo desde la Alcaldía a la que le tocó arrancar el proceso. Hablamos con él sobre los retos que le quedan al próximo mandatario, cómo blindar la transformación de la campaña electoral y cómo afrontar la desigualdad de la ciudad desde sus habitantes.

La Silla Pacífico: ¿Qué tan avanzada va a dejar la administración Armitage la transformación de Cali de municipio a Distrito para el próximo Alcalde?

Alejandro Becker: Esta es una obra monumental que necesita, como toda obra, los planos básicos de la estructura y eso es lo que vamos a dejar en agosto (de 2019), porque la ley nos dice que tenemos un año para presentar al Concejo del proyecto de acuerdo de estructura. Ese sería el plano esencial del tamaño garrafal de esta obra de la transformación de la administración pública de toda Cali para atender mejor el territorio.

En otros términos, lo que es ese proyecto que aprobaría el Concejo en agosto es básicamente lo de establecer en cuántas localidades vamos a dividir el municipio para administrarlo de manera más ágil, y de acuerdo con esa división territorial cómo acomodamos la Alcaldía y las entidades descentralizadas: Emcali, Metrocali, los mismos hospitales.

Necesitamos entre cinco y seis años para que el Distrito esté a toda marcha y a todo vigor, de tal manera que no solo contemos con la asignación de las localidades, sino qué va a hacer cada una de esas localidades y vamos a distribuir competencias de manera diferenciada, una de las lecciones de otros distritos que hay en el país.

LSP: ¿El modelo de la modernización será Bogotá?

AB: No. Sobre todo lo que queremos es recopilar todas las lecciones aprendidas y las buenas prácticas de otros distritos, no solo Bogotá, sino Barranquilla. Saber qué explica que Buenaventura no haya echado a andar su iniciativa distrital, cuáles han sido las fallas en Cartagena, las fortalezas en Barranquilla, cuáles las de Bogotá.

En Bogotá por ejemplo cada una de las localidades hace exactamente lo mismo independientemente del territorio que gobierna.

Acá vamos a hacer un ejercicio de sintonización de las funciones, responsabilidades de tipo de planta de personal, de recursos, qué necesitan cada una de las localidades de manera diferenciada respetando esas particularidades, para hacer un buen ejercicio de gobernabilidad.

No todo es malo, pero no todo es el paraíso. Sobre todo porque hay que romper unos mitos.

LSP: ¿Cómo cuáles?

AB: Como por ejemplo que la declaración de Cali como Distrito significa una lluvia torrencial de recursos extras para conseguir el desarrollo y que nos volvamos una ciudad europea de la noche a la mañana. Eso es puro mito, eso es pura mentira.

“La declaración de Cali como distrito no significa un torrencial de recursos extras para la ciudad”

Alejandro Becker

LSP: ¿Qué tanto blindaje pueden dejar ustedes para evitar que las futuras alcaldías locales se vuelvan un fortín político de concejales y de ediles como pasa en todos los Distritos?

AB: Eso (que se vuelva fortín) puede ocurrir y es un riesgo con el que tenemos que convivir. Pero digamos yo creo que uno de los secretos para que esto sea blindado es que le metamos mucha conversación y mucha socialización a las iniciativas.

¿Por qué nos vamos a tomar casi un año de acá a agosto? Pues porque con el planteamiento de propuestas base nos vamos a ir con todo ese material comuna por comuna, barrio por barrio, calle por calle, discutiendo con los grupos de interés esas propuestas y en la medida en que más le metamos gente podemos garantizar que la iniciativa tenga más sostenibilidad.

“Que los alcaldes locales se vuelvan cuotas políticas es un riesgo con el que tenemos que convivir”

Alejandro Becker

LSP: Pero la elección tiene posibilidad de ser cooptada por concejales que ponen a su gente en las Juntas de Acción Local, que son los que le pasan la terna al Alcalde Mayor. Al final los alcaldes locales pueden ser cuotas. Contratos se podrían quedar en manos de amigos de esos políticos.

AB: Sí, hay varias formas de proteger la gestión pública en general. El Distrito, y que es una de las lecciones que recogemos de Bogotá, no solo implica un reparto de responsabilidades entre la Alcaldía Mayor y las localidades.

Hay que ver cómo distribuimos mejor la planta de personal. Esto nos exige un poco de creatividad porque vamos a tener que administrar la misma escasez de recursos tanto en dinero y personal para atender la problemática de la ciudad.

Queremos diseñar instrumentos tecnológicos que apoyen a la gestión, sistemas de contratación en línea. Una especie de Colombia Compra Eficiente adaptada a las necesidades de Cali, con pliegos tipo, para hacer compras y adquisiciones y contratación

Una de las lecciones de Bogotá, por ejemplo, es que no podemos ser 20 localidades, coordinar a 20 autoridades distintas es muy complicado, deberíamos manejar un número razonable como el de Barranquilla, por ejemplo, que tienen si no estoy mal cinco localidades.

LSP: ¿Ya saben cuántas localidades va a haber?

AB: No tenemos el número determinado. Estamos haciendo una conjunción de criterios que nos permiten entender más y mejor el territorio para hacer una distribución estratégica de cómo debería ser ese territorio compartimentado.

Los indicios nos dicen que debe haber máximo 8 pero todavía no lo vamos a poner sobre la mesa, porque primero debemos hacer una socialización con las comunas: qué piensan de su recomposición esas comunas, cómo se ven interactuando con otras comunas, porque las comunas deben sumarse, otras replantear sus límites.

Lo que conocemos hoy como comunas va a desaparecer y se va a recomponer cada territorio, sumando o recomponiendo.

“Tendríamos que compartimentar la misma Aguablanca para que Aguablanca y sus segmentos sean parte de otras localidades”

Alejandro Becker

LSP: Eso es clave para la visión de ciudad. Pero hay un elefante en la sala y es que va a haber comunas que no les va a gustar tener otros barrios, como en el Sur no les gustará tener barrios del Oriente de Cali. Eso puede traer una fragmentación desde lo social.

AB: Discrepancias va a haber, sería muy raro que no hubiera. Lo que sí hay que evitar y todos los caleños debemos tener en cuenta, que es un principio básico, es que tenemos que montar un esquema de solidaridad, de cooperación, no podemos guetificar más las zonas de Cali.

El Distrito de Aguablanca no puede ser tratado más como Distrito, y quizás y me atrevo a lanzar esta propuesta, es que tendríamos que compartimentar la misma Aguablanca para que Aguablanca y sus segmentos sean parte de otras localidades para generar unas dinámicas que permitan a su vez desencadenar procesos de desarrollo endógenos.

Si uno junta pobres con pobres pues definitivamente no va a haber una oportunidad para romper ese ciclo vicioso de la pobreza. Hay que cranearnos unas localidades que combinen varios estratos socioeconómicos y que haya unas dinámicas jalonadoras que permitan combinar mejorar las condiciones de los estratos bajos para poder hacer una igualación intra e interlocalidades.

LSP: Eso se oye bien pero no es fácil en una ciudad con desigualdades sociales tan visibles.

AB: Es que vamos a involucrar variables muy sensibles como ‘usted señor de estrato seis se tiene que entender con gente de estrato uno’ y no se puede entender tampoco que vamos a romper esquemas.

Se trata de enviar un mensaje de solidaridad, de equidad de cómo nos relacionamos mejor en los problemas de equidad, que es evidente en Cali, y cómo creamos una estructura en Cali que nos permita hacer que cada una de las funciones de la ciudad rompa el círculo vicioso de la guetificación.

LSP: Con o sin distrito Cali es la capital del Pacífico, llega gente de todos los departamentos. ¿Con este cambio se puede organizar la ciudad para recibir más gente?

AB: Cali no puede seguir creciendo a los ritmos que está creciendo. Las leyes son muy claras en las restricciones como por ejemplo que cualquier tipo de inversión con recursos de Cali tienen que quedarse en Cali. Eso tiene lógica. Pero si seguimos atrayendo gente de todo el Pacífico, incluso venezolanos, el territorio es el recurso más escaso que hay, cada vez más nos quedamos más apretados.

Podemos o no crear alianzas para poder tener inversiones de tal manera que la gente no tenga que venirse a vivir a Cali por ejemplo, o tener que trabajar en Cali, sino hacer digamos inversiones estratégicas en el Valle del Cauca para contener el crecimiento de la ciudad.

LSP: Conformar por fin el área metropolitana, por ejemplo.

AB: Si, pero también que Cali esté en mejor capacidad de interactuar con municipios como Miranda o Florida para que también haya una buena infraestructura entre Miranda, Puerto Tejada, Villarica, Santander de Quilichao, de tal manera que podamos tener ciudades más vivibles y hacer una cooperación uniendo esfuerzos y recursos.

Bogotá ha crecido exponencialmente por distintísimas razones. Es un emporio que atrae inversión, empleo, la gente cree que ahí está el paraíso y eso está creciendo de manera desmesurada y hay que crear unos incentivos para contener que la gente no venga hasta Cali o no llegue a Bogotá, con inversiones estratégicas en el Valle para frenar el crecimiento de la ciudad. ¿Qué tipo de herramientas podemos crear para la contención?

“Cali no puede seguir creciendo a los ritmos que está creciendo”

Alejandro Becker

LSP: La aprobación de la ley llegó justo en la precampaña electoral. Teme que todo este proceso se politice?

AB: La única manera de proteger este ejercicio es metiendo más gente, cuanta más gente mejor: a los que se oponen sobre todo, pero también a los que tienen algo que decir, a los indiferentes, hay que meter a todas las orillas políticas. A todos los que tengan algo como inquietud por su ciudad.

Esto de lo que hablamos de cómo componer a las localidades le va a inquietar a cualquier vecino.

LSP: Esto de todos modos va a tener réditos políticos. Criticar o estar a favor en plena precampaña cuando se hace el proceso. ¿Van a hablar con todos los candidatos para evitar que se politice el proceso?

AB: Lo haremos con canales de comunicación, los medios son aliados no para replicar sino para establecer mecanismos de ida y vuelta de lo que hacemos y escuchar, capturar ideas, incorporar ideas si son razonables fiscalmente.

LSP: ¿Ya hablaron con candidatos?

AB: No todavía.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia