Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Laura Soto · 14 de Noviembre de 2018

4548

0

Sin la miscelánea política que permitió que Julio Rivera llegara al poder en Tumaco en 2017 derrotando al cacique Neftalí Correa, pero con una decena de aspirantes para ese cargo, alianzas en ciernes y la incertidumbre sobre la injerencia de las disidencias que controlan parte de la zona rural y urbana en el puerto, arrancó la campaña para 2019.

La miscelánea se desbarató

Como contó La Silla, en las elecciones atípicas de 2017 la alianza de políticos locales como los exalcaldes Ever del Castillo, Nilo del Castillo y Víctor Gallo, así como el apoyo de los consejos comunitarios y de una base amplia de la población, e incluso un empujón de las Farc, pusieron  al actual alcalde Julio Rivera, en reemplazo de la destituida alcaldesa Emilsen Ángulo que es de la cuerda del cacique electoral Neftalí Correa.

La estrategia de los políticos fue unirse en contra de Correa quien había puesto a los últimos tres alcaldes y acaparado el poder del puerto.

El triunfo de Rivera fue la segunda derrota de Correa, luego de haber sido destituido como Representante del partido Liberal por irregularidades en contratación cuando fue Alcalde de Tumaco.

Pero el remezón político no duró mucho, principalmente porque Rivera no dio puestos a los que lo apoyaron.  

Según nos contó un político que apoyó a Rivera, el Alcalde le dejó de responder las llamadas pocos meses después de haber ganado; un político opositor, a su turno, nos contó que el Alcalde se ha ido quedando solo porque no cumplió muchos acuerdos hechos con sus aliados.

Además de eso, Rivera ha venido sufriendo golpes como la suspensión de tres meses por parte de la Procuraduría por irregularidades en el nombramiento del gerente del Hospital Divino Niño, uno de los fortines políticos del puerto que ha sido controlado históricamente por su rival, el exrepresentante Correa.

Lo anterior ha hecho que el mapa político se mueva nuevamente y que la alianza a favor de Rivera se deshiciera.

De los tres exalcaldes que apoyaron a Rivera, hoy solo cuenta con el apoyo de Víctor Gallo, y su amigo de las comunidades afros, Hernán Cortés. Los demás partieron cobijas y hoy están poniendo a sonar nombres para intentar ganar la Alcaldía en 2019 solos. Aunque tampoco descartan hacer alianzas entre sí para tratar de armar una tercería en contra de Rivera y Correa.

Los múltiples precandidatos

Como es común en el puerto, el Alcalde de turno intentará dejar sucesor.

Como reemplazo de Rivera suena el líder afro, Hernán Cortés, muy cercano al mandatario al punto de que fue alcalde encargado durante los tres meses que Rivera estuvo suspendido.

Aunque Cortés nos dijo que aún no hay nada definido, tres fuentes del puerto lo señalaron como una ficha fuerte de la administración por venir de adentro y por ser de confianza de Rivera y del exalcalde Gallo.

Por el lado de Neftalí Correa suenan el exsecretario de Gobierno de Emilsen Angulo, Edwin Palma; incluso la misma exalcaldesa Angulo está consultando si tiene alguna posibilidad legal de aspirar, algo poco probable porque fue suspendida de su cargo. Por este sector también está el ex secretario de Gobierno de la Gobernación de Nariño, Marco Marines, cuota de Neftalí en la gobernación de Camilo Romero.

Marines renunció el 24 de octubre para no quedar inhabilitado y aunque no pudimos confirmar con él su aspiración, cuatro fuentes políticas en el puerto aseguraron que su candidatura va en firme.

Un integrante del grupo de Correa nos dijo que aún no hay un candidato definido y que eso se irá decantando, pero como nos dijo otro político de la zona, “el nombre no importa mucho porque sea quien sea, uno sabe que los que manda es él” (en referencia a Neftalí).

Del sector del exalcalde Ever Castillo, que antes apoyó a Rivera, están en precampaña Jairo Cortés, excoordinador del Pacífico de Colombia Responde; Andrés Montúfar, un ingeniero forestal que trabajó en el antiguo Incoder, fue subsecretario de agricultura en la Gobernación de Raúl Delgado y aliado de la representante conservadora Liliana Benavides; y Bayron Valencia, un contador del Distrito.

Sea quien sea el candidato de Castillo, contaría con el apoyo del senador de La U Berner Zambrano y del representante Gilberto Betancourt, a quienes les ayudó en sus campañas al Congreso.  

Por el lado del exalcalde Nilo del Castillo, que también apoyó a Rivera, suena Francisco Cornejo, que se hizo famoso por ser la persona a quien supuestamente el presidente Duque le hizo un desplante en Tumaco. Pero dos de los políticos de la zona nos dijeron que Castillo no tiene tanta fuerza electoral en el momento y lo más seguro es que se una a otros candidatos.

Los dos exalcaldes apoyaron al presidente Iván Duque, al igual que el dirigente y profesor Víctor Jaramillo, un viejo aliado de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, que también se quiere lanzar a la Alcaldía.  

El papel de las disidencias, la duda

Como contamos en La Silla las Farc en armas solían apoyar candidatos y se movían de dos formas: presionando a las comunidades para que votaran por sus aliados (como ocurrió con el quemado Victor Morcillo en 2015 que recibió la bendición de las Farc, pero terminó de cuarto con sólo 1.854 de los 61.057 votos) o a través de organizaciones sociales creadas o influenciadas por ellos, como Asominuma.

En 2015 las Farc no permitieron que autoridades de algunos consejos comunitarios lanzaran una lista al Concejo, según nos dijo un líder de la zona, y en las atípicas del 2017 hubo denuncias de que los desmovilizados estaban apoyando al actual alcalde Julio Rivera, aunque siempre lo negó.

La gran incertidumbre es si con las Farc fuera del escenario político como guerrilla armada, quienes ocupen el lugar de presión sean las disidencias del frente Oliver Sinisterra que comanda Guacho o las Guerrillas Unidas del Pacífico hoy al mando de Borojó.

Según nos confirmaron tres dirigentes políticos con los que hablamos, en varias elecciones pasadas la plata del narcotráfico sí financió algunas candidaturas, aunque por temor no nos indicaron cuáles.

Aunque estos grupos por ahora tienen como prioridad el control de ciertos sectores clave en la cadena de distribución del narcotráfico (como contamos acá), aún no es claro si esa legitimidad ganada con armas y falta de Estado en algunas zonas rurales y barrios se traslade a las urnas en un puerto cuyos niveles de abstención llegan hasta el 50 por ciento.  

Ninguna de las siete fuentes consultadas para esta historia ha escuchado algún tipo de intervención de las disidencias en política.

Por ahora, sin la presión de armados hay candidaturas alternativas, como la del exrepresentante legal de Recompas en Tumaco, Célimo Cortés, quien busca la unidad de todos los consejos en torno a una aspiración.  

Cortés cree que sin las Farc presionando y con los buenos resultados que obtuvo Gustavo Petro, en las presidenciales en Tumaco (13.783 votos), podrían lograr una tercería.

Así también lo cree el excandidato al Congreso y hoy aspirante a la alcaldía de Tumaco, Diego Angulo, quien aspira por el voto independiente. Angulo ha sido aliado en otras ocasiones del exalcalde Ever Castillo.

Con este partidor arranca la carrera por la Alcaldía en Tumaco. A medida que se vayan decantando las candidaturas se verá si, como nos dijeron los políticos consultados, “todas las alianzas pueden ser posibles”, a excepción de las de Neftalí y Rivera.  

Y si en este caso, las disidencias en la periferia y algunos barrios del puerto tienen injerencia en la elección del segundo puerto del Pacífico.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia