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Por Laura Soto · 30 de Abril de 2019

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Luego de días de rumores en el Nariño político, el exsenador liberal y exsecuestrado de las Farc, Luis Eladio Pérez, regresará a la política electoral para buscar nuevamente la Gobernación de Nariño, según confirmó La Silla Pacífico. Si bien la candidatura es un hecho, aún no es claro con qué partido o cómo será su campaña.

Según conocimos por una fuente del primer círculo de Pérez, habría cuatro partidos ofreciéndole el aval para la candidatura. Pero consultamos a políticos de las colectividades fuertes en el departamento (Liberal, Polo, Verdes y Conservadores) y ninguno nos confirmó dicha versión.

La apuesta de Pérez será por el centro y habría dicho en privado que no buscará apoyos de políticos tradicionales, ni tampoco de los alternativos, para romper con la actual polarización política del departamento.

Su aspiración se suma a las otras nueve que ya hay por la Gobernación de Nariño y en las que el común denominador es que aún no hay avales definidos, ni candidatos fuertes.

De regreso a la política

Luis Eladio Pérez es un veterano político nariñense que tristemente alcanzó reconocimiento nacional por ser una de las víctimas más visibles de los secuestros de políticos ejecutados por las Farc durante el fallido proceso de paz del Caguán en 2001, por lo que para las nuevas generaciones de votantes puede ser un completo desconocido.

Fue concejal de Pasto, gobernador (1987-1988), Representante a la Cámara y Senador liberal en 1994 y 2001, (año en que fue secuestrado durante siete años). Fue liberado en 2008 gracias a la mediación del Gobierno venezolano de Hugo Chávez y la exsenadora liberal Piedad Córdoba.

 

Aunque en ese momento dijo que no volvería a la política, dos años después fue candidato al Senado en la lista de Compromiso Ciudadano que armó Sergio Fajardo, pero se quemó con 21 mil votos.

En 2011 estuvo en la campaña de Enrique Peñalosa a la Alcaldía de Bogotá como coordinador político y entre 2012 y 2013 fue Embajador en Perú y en Venezuela, respectivamente, durante el primer gobierno de Juan Manuel Santos.  

Pese a toda su trayectoria y que se lanza en el departamento donde ha hecho toda su carrera política, la aspiración de Luis Eladio arranca sin fuerza, por varios factores.

El primero es que por ahora no tiene aliados políticos locales fuertes o vigentes, teniendo en cuenta que aún vive en Bogotá.

Cinco fuentes políticas en Nariño consultadas para esta historia coinciden en decirnos, por aparte, que haber estado alejado de la política durante los últimos nueve años pesa para lograr nuevos apoyos.

“Ya no es vigente en la política” nos dijo un Concejal que lo conoce y por ende “tendría que hacer una total reingeniería de su estrategia de campaña” y un esfuerzo mayor para darse a conocer, como nos dijo un Diputado que ha trabajado con él.

El segundo es que, por ahora, en la arrancada no tiene aliados en los partidos de centro e izquierda que han gobernado en los últimos 20 años en el departamento y apuestan a mantenerlo.

Ni en el Polo, el Partido Verde o el liberalismo lo ven como un posible candidato que pueda representar a la Convergencia de los alternativos para mantener el poder, según nos dijeron, por aparte, tres políticos nariñenses de esas colectividades, que siguen buscando candidatos.

Desde Compromiso Ciudadano a nivel nacional, último movimiento en el que militó, tampoco han recibido solicitud de apoyo a Pérez.

Finalmente, llega a formar parte de un abanico de aspirantes que también apuntan al centro como las de Jhon Rojas, Nilza Pantoja y Víctor Rivas, todos por firmas; o la de Euler Martínez que busca aval, lo que le pone más competencia.

Sin embargo, esos mismos factores podrían estar a su favor si quiere mostrarse como un político veterano pero alejado de la política tradicional y pueda abrirse espacio por el centro aprovechando la falta de aspiraciones fuertes de parte de los partidos de izquierda y derecha.

Por un lado, que el Polo, los Verdes y sectores alternativos se quedaran sin candidatos de renombre tras la renuncia del exgobernador Raúl Delgado y la confirmación de que el exsenador Antonio Navarro no repetirá en Nariño tras perder en Bogotá, le podría servir a Pérez para arañar espacios en ese sector con una bandera de defensa del Acuerdo de Paz y agenda del posconflicto, que ha dicho en círculos privados que tendría.

Eso le ayudaría en un departamento que es un bastión de la izquierda y que ha apoyado a candidatos afines al Sí.

Por el otro, el conservatismo y el Centro Democrático, que negocian una alianza para las regionales y pelearle la Gobernación a la izquierda, no han demostrado fuerza electoral en las regionales en los últimos años.

Lo claro hasta ahora es que la candidatura de Pérez es un hecho. En octubre se sabrá si su nuevo regreso dio frutos.

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