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Por Laura Soto · 15 de Febrero de 2018

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La senadora conservadora de Nariño, Myriam Paredes actualmente la más votada en ese departamento (69,846 votos), quiere reelegirse y expandir su votación en departamentos vecinos como Putumayo y Valle. Así busca marcar diferencia frente a otros caciques del sur del Pacífico, su copartidario Eduardo Enríquez Maya (67,149 votos) y los liberales Guillermo García (61,769 votos) y Javier Tato Álvarez (48,772 votos).

 

Lo que diferencia a Paredes de sus competidores es la consolidada maquinaria que tiene en la empresa eléctrica de Nariño, Cedenar, sus cinco fórmulas a la Cámara y sus nexos con la Gobernación, lo que la hacen una baronesa electoral consolidada.

Aceitando maquinaria

Paredes lleva más de 30 años en la política. Arrancó en 1983 como Gobernadora designada y después como diputada entre 1986 hasta 1994. Pasó a la Cámara en 1998, fue reelegida en 2002 y en 2006. En 2010, siendo uribista, dio el salto al Senado con 100 mil votos, 82 mil de ellos en Nariño. En 2014, aunque disminuyó sus votos porque ya no era uribista, consiguió la reelección con 69 mil votos.

Siete fuentes del departamento, (tres políticos, tres funcionarios públicos de Cedenar, la Gobernación y la Alcaldía de Pasto, respectivamente, y un seguidor de Paredes) nos dijeron que el gran potencial electoral de la Senadora es el manejo de la empresa pública Cedenar, que tiene un presupuesto de 562 mil millones de pesos anuales y una planta de 524 empleados.   

De hecho, el gerente de la empresa es cuota de ella, como contamos.

Tres de esas fuentes explican que Paredes da guiños para que Cedenar contrate con empresas específicas, que a su vez le pueden ayudar en campaña. Uno de esos grandes contratistas sería Ingelec, que maneja Jaime Eduardo de la Portilla Moncayo.

En esa empresa, que elabora proyectos en ingeniería civil y electromecánica, trabaja Carlos Alberto Pantoja, un internacionalista hijo de Nelly Pantoja, de la mano derecha de Paredes en el departamento y gerente de su campaña.

Las contrataciones entre Cedenar e Ingelec son tan recurrentes que la empresa resalta a Cedenar como uno de sus principales clientes junto con la empresa de servicios públicos Empopasto.

 

Otra forma de hacer política a través de Cedenar, según las fuentes, es por medio de funcionarios de la electrificadora que trabajan en veredas y municipios en zonas apartadas como Cumbal, al sur de Nariño, que hacen las acometidas -las conexiones eléctricas entre la red y las casas-  y le organizan reuniones a la Senadora.

“Va muy bien (la campaña de Paredes). Ya le hemos organizado varias reuniones y la próxima semana inauguramos la sede”, le contó a La Silla Pacífico un funcionario de la empresa que nos habló fuera de micrófonos para no poner en riesgo su puesto.

La casa de otro de sus compañeros en Cumbal es precisamente la sede de campaña de la Senadora y su fórmula, la representante azul Liliana Benavides.

“Lo que nosotros hacemos es ser un puente entre la gente y la Senadora. La gente viene a mi casa a pedir ayuda en proyectos, que electrifiquemos algunas veredas, yo le cuento eso a la Senadora y ella llama a Cedenar y listo”, nos dijo el funcionario.

La Senadora nos dijo que lo que ella tiene es una “estructura de amigos” que le han dado reconocimiento, respeto y credibilidad, y califica como “ataques” y “campaña de desprestigio” de sectores opositores las denuncias del uso político de Cedenar.

“Uno tiene la obligación de gestionar proyectos en entidades, es un deber como político”, nos dijo la Senadora.

”Uno tiene la obligación de gestionar proyectos”

Miryam Paredes

Curiosamente, dar luz a las veredas es una de las banderas de la campaña de Paredes, como lo muestra este video en una visita al municipio de Cumbitara.

Más recientemente, en columnas de opinión y páginas de Facebook, varios nariñenses han denunciado que funcionarios de Cedenar estarían haciendo política a favor de Paredes con un proyecto de electrificación en la zona rural de Tumaco; que usan los carros de la entidad para poner publicidad de Paredes en las calles; y que en los sitios donde se paga el recibo de luz hay publicidad política de la candidata.

La Senadora nos dijo que sí contrató el carro para la publicidad, y que éste no es de propiedad de Cedenar, pero que tenía el logo de la empresa porque el dueño del carro se lo alquila a Cedenar. Y sobre las pancartas nos dijo que no podía controlarlas.

Además de ese poder a través de Cedenar, un aliado de Paredes es Secretario de Infraestructura del departamento. Se trata de Diego Olegario Arcos, ex candidato godo a la Alcaldía de Sandoná y a quien nombró el gobernador Camilo Romero en contraprestación al apoyo de Paredes a su campaña en 2015.

Esta secretaría es clave porque tiene un banco de maquinaria, como retroexcavadoras, y se las presta a los municipios para hacer obras. De nuevo, esas obras pueden dar grandes réditos en época electoral, en una lógica similar a la electrificación de veredas.  

Las apuestas

En las cuentas de Paredes está mantener los 69 mil votos de hace 4 años, algo que según políticos del departamento puede lograr gracias al el apoyo de toda la lista a la Cámara azul, que ella armó, y aliados en Putumayo, Valle y Cauca.

Los cinco candidatos tienen fuerza en diferentes regiones, lo que le garantiza abarcar votos en todo el departamento. 

Sus dos principales fórmulas a la Cámara son la representante Liliana Benavides y Felipe Muñoz, ex alcalde de San Pablo, al norte de Nariño, que también tiene el respaldo del grupo político del Gobernador. Con ellos, según nos lo dijo la Senadora, abarca el centro-sur y el norte del departamento.

El tercer candidato es William Andrés Meneses, un administrador de empresas que fue coordinador de proyectos de Emssanar, una de las EPS más grandes de ese departamento, y quien le va a conseguir votos en Pasto.

El cuarto es el ingeniero mecánico Carlos Hernán García, quien fue subgerente de Cedenar en Tumaco por más de 18 años y renunció el año pasado para lanzarse a la campaña, y se mueve en la costa pacífica nariñense.

Por último Carmen Fuenmayor, que no tiene experiencia en política.

Como Paredes acaparó toda la lista, al otro senador azul, Eduardo Enríquez Maya, buscó fórmulas bajo cuerda en otros partidos, según nos dijo alguien cercano a él: son el ex alcalde Raúl Delgado, candidato del Polo, el liberal Gustavo Estupiñan, y Teresa Enríquez, hermana y heredera del senador de La U Manuel Enríquez Roserio, en ese partido.    

Paredes también tiene el apoyo de dos diputados azules, Juan Peñuela y Gerardo Ramón de Los Ríos, que sumaron 39 mil votos en 2015.  

Además, espera sacar 20 mil votos por fuera de Nariño con su fórmula en el Putumayo, el actual representante Orlando Guerra (que en 2014 sacó 18.715 votos) y en el Valle, con el apoyo del concejal conservador más votado en Cali, Fernando Tamayo (que en 2015 sacó 13,262 votos).

Con toda esta maquinaria trabajando para Myriam sigue cotizada para las presidenciales en mayo.

Aunque nos dijo que esperará la decisión del Partido para saber a cuál candidato presidencial apoyar, dos fuentes del departamento aseguran que preferiría apoyar a Martha Lucía Ramírez (en caso de que gane la consulta de los aspirantes del No) que a Germán Vargas Lleras, otro que ha coqueteado votos azules.

La razón, según las fuentes, es que Vargas fue muy crítico con los congresistas involucrados en el escándalo de corrupción en la Dirección de Estupefacientes, en la que Paredes resultó salpicada e investigada por la Corte Suprema de Justicia, y desde ahí se alejó del hoy candidato.

De todos modos, la cotizada de Paredes en el corto plazo le sirve para consolidarse como una cacica electoral con empresas, funcionarios y políticos a bordo.

CONTEXTO

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