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Por Tatiana Duque · 26 de Abril de 2019

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A solo meses de que termine la inhabilidad que le impuso la Procuraduría de nueve años para ejercer cargos públicos y participar en elecciones en cuerpo propio, el destituido exgobernador del Valle, Juan Carlos Abadía ya mueve candidaturas a alcaldías en el departamento, bajo el paraguas de su partido, el Liberal, de cara a las regionales de octubre.

 

A diferencia de 2015 cuando impulsó tres candidaturas y ganó una Alcaldía (la de Guacarí)  y retrasó la entrega del aval a la alcaldía de Cali, hoy tiene dos particularidades clave que hacen relevantes sus apuestas.  

La primera es que éstas serán las últimas elecciones en las que tendrá la inhabilidad encima, que fue impuesta por la Procuraduría en 2010, por participar en una reunión con una veintena de alcaldes con Andrés Felipe Arias, entonces precandidato presidencial; y segundo, tiene un congresista de su cuerda, el representante rojo Álvaro Monedero, para impulsar dentro de la dirección liberal la entrega de los avales.

Si bien será el expresidente César Gaviria, director nacional liberal, el que tendrá la última palabra para la entrega de avales en menos de dos meses, lo que buscan los cuatro congresistas rojos es “llegar a acuerdos en al menos el 85 por ciento de los avales para las alcaldías”, según nos dijo uno de ellos, el representante Fabio Fernando Arroyave, de un grupo político diferente al de Abadía.

(Gaviria definirá directamente el aval para la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali).

Por lo que tener en ese grupo a un congresista propio le da a Abadía ventaja sobre otros grupos políticos en el ya de por sí fragmentado liberalismo valluno.

Ahora, según le dijeron a La Silla Pacífico ocho fuentes, entre ellas congresistas, dirigentes liberales, periodistas y aliados de Abadía, el exgobernador aspira a tener ocho avales en igual número de municipios y mantener mínimo una curul en la Asamblea.

Lo que consiga en estas negociaciones le servirá para mantener su grupo político y como plataforma para lo que sería su futuro tras el fin de la sanción, que todavía no es claro si será volver de lleno a la política electoral.

Repetir donde tiene y crecer

Por ahora, el grupo de Abadía aspira a que le avalen candidatos para las Alcaldías de Alcalá con la expersonera Gloria Estella Raigoza; en Andalucía con el excandidato del PIN a la Asamblea 2015, Miguel Fernando Ramírez; en Calima con el contador y dirigente liberal William Gil; en El Cerrito con el exconcejal Arles Tobón; en Jamundí con la concejal roja Paola Castillo, además de en San Pedro y Bugalagrande.

Además mantener la alcaldía de su natal Guacarí, donde aspira a repetir la Alcaldía que ganó con Gerardo Salcedo, sobrino de la gobernadora Dilian Francisca Toro. Allí la carta es el economista Mario Ruales.

Pese a buscar el aval rojo, la mayoría de aspirantes están usando el color morado en sus campañas en redes y en sus recorridos; así mismo varios hicieron campaña por Álvaro Monedero, el congresista de Abadía, en las legislativas donde obtuvo la curul con 29 mil votos y en algunas ocasiones el Representante acompaña a los aspirantes como en El Cerrito.

Abadía no se deja ver en eventos políticos.

”Es probable que Gaviria defina el aval en Jamundí”

Fabio F. Arroyave, representante

“Es que Juan Carlos se mueve subterráneo y Luzdey (Martínez su diputada) y Álvaro son los que hacen el trabajo político y se muestran con los candidatos”, nos dijo una alta fuente del directorio liberal valluno que lo conoce.

Si bien como nos dijo Monedero aún es temprano para definir los avales y la idea, en concordancia con el representante Arroyave, es lograr acuerdos, la puja más dura por ahora pinta en Jamundí.

En una de las ciudades más importantes del sur del departamento, mientras Abadía apoya a la concejal Paola Castillo, el grupo de Arroyave impulsa a Marleny Muñoz, quien en 2015 también aspiró a ese cargo.

Según nos dijeron dos políticos del municipio, Castillo es vista como “la candidata de Abadía”, como nos dijo uno de ellos, por una cercanía de años entre el esposo de la Concejal y el destituido exgobernador; mientras que Muñoz es vista como “la candidata del Alcalde” Edgar Yandy, quien fue apoyado por el grupo de Arroyave en las atípicas del año pasado.

“Es muy probable que ese aval tenga que ser confirmado por Gaviria porque posiblemente no logremos un acuerdo”, nos dijo el representante Arroyave.

En la Asamblea, la idea del grupo de Abadía es mantener la curul de su diputada, Luzdey Martínez, mientras que para la Gobernación el exmandatario ya está jugado con la candidata Clara Luz Roldán, como revelamos esta semana.

Así las cosas, con estrategia para mantener vivo su grupo en alcaldías, montarse al bus de la Gobernación y con congresista propio, aún no es claro si ésto le servirá a Abadía para volver a la política electoral.

Futuro incierto

Tres miembros del primer círculo de Abadía nos dijeron, por aparte, que el exgobernador no tiene planes de volver a lanzarse a elecciones.

“Está mamado de la política”, nos dijo uno de ellos. Incluso, según nos dijo la otra fuente, Abadía ha dicho en privado que el desencanto viene porque “dice que lo que le montaron en la Procuraduría fue una trampa”.

”Sabe que si saca la cabeza le cae la justicia”

Fuente liberal

Pese a ésto, Abadía aún tiene dos activos que lo harían pensar en volver a la política: juventud (tiene 40 años) y que la gente aún lo conoce en la región.

“Él no quiere provocar cualquier reacción de quienes le tienen miedo, por eso dice que no se lanza para despistar. Hizo mucha publicidad con su imagen”, nos dijo, a su turno, un periodista político que lo conoce de años.

Sin embargo hay una razón de más peso que lo mantendría alejado y son los procesos judiciales que todavía tiene abiertos.

Específicamente son dos, ambos en la Fiscalía: uno sobre vigencias futuras porque comprometió $650.000 millones en tres contratos antes de dejar la Gobernación y otro por presunta publicidad política al entonces partido ADN, también en la época de la Gobernación.

Y eso precisamente haría que después de levantada la sanción no sea claro que si vuelve a la política tenga que retirarse por una nueva inhabilidad.

“No se va a mover porque sabe que si saca la cabeza le caen”, nos dijo la alta fuente del Directorio valluno Liberal

De todos modos, a seis meses de las regionales Abadía ya tiene el camino claro para jugar en octubre. Faltará por ver si los resultados le dan para pavimentar su regreso.

 

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