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Por Tatiana Duque · 22 de Noviembre de 2018

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La próxima semana un tribunal en Nariño podría resolver una puja de meses entre superpoderosos del negocio de gasolina que tiene en vilo el futuro del transporte de combustible en Nariño.

 

El Tribunal Administrativo de Nariño tomará en los próximos días su primera decisión en una acción popular que interpusieron el viernes dueños de estaciones de gasolina de todo el departamento contra dos resoluciones del Ministerio de Minas.

En la acción se oponen a que el Ministerio permita que desde enero se pueda transportar combustible de Tumaco a Pasto, que es para lo que una empresa llamada Petrodecol construyó una planta de abastecimiento en el segundo puerto del Pacífico.

Si el Tribunal les da la razón, podría suspender preventivamente, como medida cautelar, la entrada en funcionamiento de la planta, que inauguró Petrodecol en agosto y que sus accionistas califican como “el primer proyecto del posconflicto” en el municipio con más siembra ilegal en el país y con un desempleo que supera la media nacional.

Las resoluciones, una de diciembre y otra de junio, generaron revuelo en el departamento porque implicaría, según los dueños de las estaciones, desmontar el subsidio de 411 pesos por galón que les paga el Gobierno a los dueños de carrotanques que transportan la gasolina desde Yumbo en Valle (donde termina un poliducto) hasta Pasto.

Eso hace que la gasolina salga más barata que en el resto del país, porque las bombas la compran (y la venden) sin el costo del transporte, que es el que subsidia el Gobierno.

Además, dicen que se crearía un monopolio del transporte de gasolina en Nariño a manos de Petrodecol, que a su juicio sale beneficiada en las decisiones del Ministerio.

La situación tiene en puja a superpoderosos del negocio de gasolina, clave en un departamento en el que, como en todas las regiones de frontera, es subsidiada, y en el que además hay problemas de desabastecimiento por contrabando de combustible que va a otras estaciones fuera de Nariño o a cocinas que convierten la coca en cocaína.

Pelea entre súperpoderosos

Detrás de la acción popular que firmó el abogado Carlos Efraín Santacruz, están Harold Guerrero, exalcalde de Pasto, y Parmenio Cuéllar, exgobernador y exsenador. Los dos son presidentes honorarios de Adiconar, la asociación de distribuidores de combustibles de Nariño, que fundó Guerrero y tiene unos 400 afiliados que se benefician del subsidio llamado compensación.

”Petrodecol se vende como la salvación de Tumaco”

Parmenio Cuéllar

Guerrero y Cuéllar son viejos defensores del esquema actual y el primero incluso radicó en septiembre una demanda similar ante el Consejo de Estado.

“La hicimos nosotros (la acción popular) pero la presentaron personas que no tenían la plata para generarla. Unos profesionales importantes en Nariño”, nos dijo Guerrero.

Además, Cuéllar fue el autor en el Congreso del artículo de la ley de fronteras que beneficia Nariño con el subsidio y los dos nos confirmaron, por aparte, que tienen estaciones de gasolina en Nariño: Parmenio con acciones en una sociedad con su esposa en una estación y Harold con estaciones en el departamento y por fuera.

Según un Senador que conoce la movida de adentro, Adiconar es un poderoso en Nariño. “Ayudan a políticos, apoyan a congresistas, son muy influyentes”, nos dijo.

Otro dirigente de Adiconar nos dijo que en la junta directiva de siete miembros Harold, Parmenio y un empresario transportador de nombre Luis Gámez son quienes mueven los hilos de poder.

De otro lado está Petrodecol, la empresa que en 2016 entró a Tumaco a construir la planta de abastecimiento -proyecto que estaba en el Plan Nacional de Desarrollo de Santos 1- y logró apoyo del Gobierno a través del general Óscar Naranjo, quien estaba a cargo del aterrizaje del posconflicto en el puerto.

En la junta directiva de Petrodecol está el empresario nariñense Luis Ernesto Chávez, con quien Cuéllar y Guerrero tienen diferencias desde hace años.

Chávez fue gerente de Adiconar en esta década y Guerrero lo acusa de utilizar el gremio “para montar el negocio particular y ese negocio es Petrodecol”. “Muchos afiliados dicen que aprovechó esa posición y hacerse parte de esa sociedad”, nos dijo Cuéllar.

Otro empresario nariñense nos dijo, bajo reserva de su nombre porque tiene negocios con las partes, que Chávez es también conocido por sus amistades políticas, que van desde el exvicepresidente Naranjo hasta la hoy directora del DPS, Susana Correa, con quien en el pasado tuvo negocios relacionados con combustibles y gas.

”Nosotros hicimos la acción popular”

Harold Guerrero, exalcalde de Pasto

Petrodecol tiene como aliados a los miembros del comité cívico de Tumaco, que conforman desde la Iglesia hasta políticos y comerciantes. Ellos estarán en Bogotá entre hoy y mañana hablando con el Gobierno para expresar su preocupación por las demandas.

“La empresa se vende como la salvación de Tumaco”, dijo, en modo de crítica, el exsenador Cuéllar.

Además, critican que la planta de Tumaco no tendría la capacidad de abastecer los 10 millones de galones a los que tiene derecho Nariño, de acuerdo al sistema técnico de cupos que maneja el Ministerio de Minas, según César Riascos, saliente presidente de Adiconar.

Hasta la publicación de esta historia no habíamos podido hablar con Chávez. La actualizaremos una vez nos dé declaraciones.

Estos viejos conocidos (y rivales) están involucrados así en la puja, que tiene ribetes muy técnicos.

Un lío técnico y muchas suposiciones

A grandes rasgos, las dos resoluciones establecen la obligación para que las bombas le compren a Petrodecol, (por ser una planta de abastecimiento construida dentro del departamento) mientras tenga combustible para vender, y solo si no tiene le compren a otros, lo que técnicamente se llama primer orden de prelación.

En zonas de frontera, la prelación de abastecimiento de combustibles la tienen la plantas ubicadas en esas zonas.

Esto quiere decir que la empresa tendría asegurada la venta de gasolina a las más de 600 bombas de Nariño.

Esto cambia el negocio de distribución en el departamento.

”La compensación será buena siempre que haya contingencias”

Andrés Tarquino, Petrodecol

Eso le quita la preferencia al poliducto de Yumbo, en Valle, que recibe el combustible de plantas de Cartagena y Barrancabermeja, y le vende a las estaciones, que hoy le compran a Terpel, Exxon Mobil, Chevron-Texaco, Biomax y Petromil.

“Chevron ya me ha dicho que no me va a dar más contratos porque el actual lo estoy violando si voy a Tumaco (a cargar combustible)”, insistió Guerrero.

Además, el subsidio o compensación al transporte bajaría de 411 a 280 pesos por galón porque entre Tumaco y Pasto hay 276 kilómetros de distancia, frente a los 423 entre Yumbo y la capital nariñense. Eso llevaría, según los minoristas, a que el precio final sea más alto.

Petrodecol niega que su llegada implique el desmonte de la compensación.

“Esa compensación siempre será buena cuando haya contingencias en Tumaco: por ejemplo, si cierran la carretera, pues nos valdremos de la contingencia en Yumbo”, nos dijo su director general, Andrés Tarquino.

Tarquino nos dijo que si bien la compensación será menor, los transportadores terminarán ahorrando porque en ese trayecto hay un solo peaje, mientras que desde Yumbo hay cuatro.

Sobre el monopolio, nos dijo que en los mercados regulados es legal que existan, y que lo mismo pasa en otras zonas de frontera (en Cúcuta hay dos distribuidores, en La Guajira dos y en Putumayo uno).

“Ahora no me digan que el monopolio en zonas de frontera es ilegal. Pues sí, es un monopolio del Gobierno que encarga a las plantas que estén dentro del departamento a distribuir. De todos modos, en dos meses estará lista otra planta de distribución de Chachagüí”, dijo en referencia a la planta que monta Petróleos de Nariño, de otros dueños.

”Ahora no me digan que el monopolio en frontera es ilegal”

Andrés Tarquino, Petrodecol

Y sobre la capacidad de carga y abastecimiento de combustible, nos dijo que tendrán barcos de 5 millones de galones, mientras que en sus tanques pueden almacenar otros cuatro.

La pelea y el negocio seguirán

El próximo 28 de noviembre estará en Pasto el viceministro de Energía, Diego Mesa. Explicará en la Asamblea de Nariño los alcances de las resoluciones, garantizando que no se desmontará el subsidio al precio de la gasolina y explicando el cambio.

El Gobierno espera que así comience a despejarse el camino para la entrada de la operación de Petrodecol.

Sin embargo, para los siete consultados para esta historia las resoluciones se quedan cortas para resolver el problema del desabastecimiento que, nos dijeron todos por aparte, radica en el contrabando o ‘contrabando técnico’.

”En Cali y Popayán dejan el combustible subsidiado”

Víctor Jaramillo, comité Tumaco

Según un mayorista de gasolina caleño que pidió no ser mencionado, las mulas que transportan la gasolina subsidiada para Nariño desde Yumbo descargan en promedio 2 de los 10 mil galones que cargan de gasolina para venderla en otras zonas y cobrarla como si no estuviera subsidiada.

El problema es tal que la Contraloría dijo en abril que el sistema de cupos actual no ha hecho nada para detener este contrabando.

Para Víctor Jaramillo, miembro del comité cívico en Tumaco, los minoristas no quieren que Petrodecol entre a funcionar porque pierden ese negocio ilegal.

“Esos galones son de los mismos dueños de bombas de Nariño, que tienen bombas en Popayán y en Cali, donde se deja el combustible subsidiado. Ese es el problema, porque no podrían llevar ese combustible afuera si lo tienen que transportar desde Tumaco”, nos dijo Jaramillo.

Tanto en Adiconar como Cuéllar y Guerrero nos negaron esa acusación y aseguraron que la pelea es eminentemente técnica para evitar alzas en los precios en Nariño.

La próxima semana, con la decisión del Tribunal de Nariño y las reuniones del Gobierno, se sabrá si el lío tiene solución antes de enero, cuando arranca a operar la planta.

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