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Por Tatiana Duque · 17 de Enero de 2019

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Hace menos de una semana fue colgada en la página de Presidencia la hoja de vida de Judith Salazar Andrade, una abogada con maestría en Derecho de Sipí, Chocó, como directora de Asuntos para las comunidades negras, raizales y palenqueras del Ministerio del Interior. Este es el último paso antes de la designación oficial, luego de seis meses de interinidad en el cargo.

 

La oficina de Asuntos Afro es clave para los cientos de consejos comunitarios afro del país porque es la que garantiza la relación entre las comunidades y el Gobierno y define la legalidad de sus organizaciones. En estos momentos es particularmente importante porque es la que coordina las reuniones de la consulta previa obligatoria del capítulo étnico del Plan Nacional de Desarrollo que presentará el gobierno Duque al Congreso para su aprobación.

Por eso, la designación también era esperada por las comunidades afro, y suele ser polémica per sé porque como se ha mostrado en varias oportunidades, no es una comunidad cohesionada.

Y una vez ocurrió, levantó ampolla en varios sectores.

Una vez fue publicada la hoja de vida de Salazar el viernes, a La Silla Pacífico llegaron, por intermedio de dos políticos chocoanos una cadena de whatsapp -que fue replicada en una columna en un portal- en la que se señalaba a Salazar como una cuota de la representante de La U por Chocó, Astrid Sánchez Montes de Oca.

Como el país sabe, la Congresista es hermana de Patrocinio y Odín Sánchez, políticos chocoanos que fueron condenados por corrupción y parapolítica, respectivamente.

El vaso comunicante sería el magistrado del Consejo de Estado César Palomino Cortés, también del Chocó y con quien Salazar tiene una relación sentimental de años.

El Magistrado es cercano al clan Sánchez a través de un familiar lejano de los políticos y estuvo en el tradicional festejo de año nuevo que la casa Sánchez hace en una finca en Chocó, según nos confirmaron, por aparte, Odín y Patrocinio.

Más allá de esa reunión, las cinco fuentes políticas en Chocó consultadas para la historia (3 políticos y 2 periodistas) no nos señalaron si en esa reunión se cuadró el nombramiento. Dijeron haberlo inferido por lo que dijo la cadena, que fue popular a inicios de año en las redes chocoanas.  

Lo que sí se sabe es que en los próximos días, según reportó RCN Radio esta semana, el magistrado Palomino Cortés definirá si acepta una demanda presentada por el condenado exministro de Agricultura de Álvaro Uribe, Andrés Felipe Arias, para que el Consejo de Estado revoque una inhabilidad de 17 años que le impuso la Procuraduría por el escándalo de Agro Ingreso Seguro.

“Es absolutamente falso que yo haya llegado al Ministerio por mi relación de compañera permanente con César Palomino”, nos dijo la nueva funcionaria Salazar.

Nos dijo además que su hoja de vida llegó al Ministerio porque se la pidió “alguien cercano al Gobierno”, pero rehusó darnos nombres en concreto.

De parte del Gobierno nos negaron que la designación obedezca a un favor político.

”Nunca fue recomendada. Nadie la mencionó”

Juan Carlos Soler, viceinterior

“Nunca fue recomendada. Astrid Sánchez no me la mencionó. Todos los afro en Congreso estaban interesados en saber quién llegaría al cargo, pero a todos les dijimos que no era un cargo político”, nos dijo a su turno, el viceministro de Participación, Juan Carlos Soler, quien será jefe directo de Salazar.

Según corroboró La Silla Pacífico, sí hubo intereses políticos detrás de ese cargo. Y con esos aspirantes también hubo polémicas.

De las cerca de 15 hojas de vida que revisó la ministra Nancy Patricia Gutiérrez durante los últimos meses para ese cargo, al menos dos llegaron directamente del Centro Democrático.

Fueron las del exsenador Rufino Córdoba, actual dirigente uribista en Chocó y del militante uribista Carlos Aníbal Lozano, exmiembro y excandidato de Cambio Radical. Sobre ellos, como ocurrió con Salazar, también hubo rumores.

Según nos dijeron los exaspirantes, por aparte, al Ministerio llegaron “anónimos” señalando sus orígenes partidistas que, consideran, jugó en contra de sus aspiraciones.

Un aspecto que muestra que esta designación siempre levanta polémica dentro de las comunidades afro. Por lo que el camino de acá en adelante para Salazar es cuesta arriba.

Si bien tiene experiencia en derechos humanos y derecho internacional humanitario y trabajó en temas de gestión de tierras en sus anteriores cargos en la Fiscalía, la Personería y una empresa privada, Salazar no tiene ascendencia dentro del proceso de comunidades afro.

”Es cuestión de tener sensibilidad social y preparación”

Judith Salazar, directora afro

Un punto que puede ser sensible ante las comunidades que no la conocen en plena concertación del capítulo indígena del Plan de Desarrollo.

“Puede que la interlocución llegue a medias, porque no conoce el proceso. Estas consultas previas de comunidades negras tienen que tener un músculo interlocutor bien importante y no creo que ella lo tenga”, nos dijo un miembro del espacio de concertación afro que pidió no ser citado porque hace parte del proceso con el Plan de Desarrollo.

El Gobierno considera que no estar alineada con los consejos da independencia.

“Es una ventaja que no la conozcan porque puede actuar con total independencia. Ella va a actuar con mucha independencia y tranquilidad”, nos dijo el viceministro Soler; “Soy una mujer negra, he vivido en la comunidad. Es cuestión de ser de allí, de tener sensibilidad social, de tener preparación profesional”, nos dijo Salazar.

En los próximos días, Salazar será posesionada en el cargo. De qué tan bien librado salga el Plan de Desarrollo en los espacios de concertación se podría definir el tenor con el que los afro se relacionarán con el Gobierno en adelante.  

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